lunes, abril 07, 2008

Noticias del Frente Poetico 008

Amén de mariposas (*)
.
"Si me matan...Yo sacaré mis brazos de la tumba y seré mas fuerte"
- Minerva Mirabal
.

Bustos en el Museo de las Hermanas Mirabal
.
Primer Tiempo
Cuando supe que habían caído las tres hermanas Mirabal
me dije:
la sociedad establecida ha muerto.
(Lapislázuli a cuento de todo emblema ruidoso

mentís en A referido a un imperio en agonía
y cuanto ha sido conocido desde entonces
me dije
y cuanto ha sido comprendido desde entonces
me dije
es que la sociedad establecida ha muerto)
Comprendí

que muchas unidades navales alrededor del mundo
inician su naufragio
en medio de la espuma
pensadora
y que grandes ejércitos reconocidos en el planeta
comienzan a derramarse
en el regazo de la duda
pesarosa
Es que

hay columnas de mármol impetuoso no rendidas al tiempo
y pirámides absolutas erigidas sobre las civilizaciones
que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas.
Cuando supe que tres de los espejos de la sociedad

tres respetos del abrazo y orgullo de los hombres
tres y entonces madres
y comienzo del día
habían caído
asesinadas
¡oh asesinadas!
a pesar de sus telares en sonrisa
a pesar de sus abriles en riachuelo
a pesar de sus neblinas en reposo
(y todo el día lleno de grandes ojos abiertos)
roto el cráneo
despedazado el vientre
partida la plegaria
¡oh asesinadas!
comprendí que el asesinato como bestia incendiada

por la cola
no se detendría ya
ante ninguna puerta de concordia

ante ninguna persiana de ternura
ante ningún dintel ni balaustrada
ni ante paredes
ni ante rendijas
ni ante paroxismo
de los progenitores iniciales
porque a partir de entonces el plomo perdió su rumbo
y el sentido su rango
y solo quedaba en pie
la Humanidad
emplazada a durar sobre este punto
escandaloso
de la inmensidad
del Universo
Supe entonces que el asesinato ocupaba el lugar del

pensamiento
que en la luz de la casa
comenzaba a aclimatarse
el puerco cimarrón
y la araña peluda
que la lechuza se instalaba en la escuela
que en los parques infantiles
se aposentaba el hurón
y el tiburón en las fuentes
y engranaje y puñal
y muñón y muletas
en los copos y de las cunas
o que empezaba entonces la época rotunda
del bien y del mal
desnudos
frente a frente
conminados a una sola
implacable definitiva
decidida victoria
muerte a muerte
¡Oh asesinadas!
No era una vez
porque no puedo contar la historia de los hombres
que cayeron en Maimón
y Estero Hondo
a unos pocos disparos de Constanza
en el mismo corazón del año 1959
puesto que todo el mundo sabe que somos el silencio
aun en horas de infortunio.
No era una vez porque no puedo contar la historia

de este viejo país del que brotó la América Latina
puesto que todo el mundo sabe que brotó de sus vértebras
en una noche metálica denominada
silencio
de una vértebra llamada Esclavitud
de otra vértebra llamada Encomienda
de otra vértebra llamada Ingenio
y que de una gran vértebra dorsal le descendió completa
la Doctrina de Monroe.
No contaré esta historia porque era una vez no la primera

que los hombres caían como caen los hombres con un
gesto de fecundidad
para dotar de purísima sangre los músculos de la tierra.
La espada tiene una espiga

la espiga tiene una espera
la espera tiene una sangre
que invade la verdadera
que invade el cañaveral

litoral y cordilleray a todos se nos parece
de perfil en la bandera
la espiga tiene una espada

la espada una calavera.
Pero un día se supo que tres veces el crepúsculo
tres veces el equilibrio de la maternidad
tres la continuación de nuestro territorio
sobre la superficie de los niños adyacentes
reconocidas las tres en la movida fiebre
de los regazos y los biberones

protegidas las tres por la andadura
de su maternidad navegadora
navegable
por el espejo de su matrimonio
por la certeza de su vecindario
por la armonía de su crecimiento
y su triple escuela de amparo
habían caído en un mismo silencio asesinadas
y eran las tres hermanas Mirabal
¡oh asesinadas!
entonces se supo que ya no quedaba más
que dentro de los cañones había pavor
que la pólvora tenía miedo
que el estampido sudaba espanto
y el plomo lividez
y que entrábamos de lleno en la agonía de una edad
que esto era el desenlace de la Era Cristiana.


¡Oh dormidas!
¡oh delicadas!
qué injuria de meditar.
El mes de noviembre descendía sobre los hombros

como los árboles aún debajo de la noche y aún
dando
sombra.
¡Oh eternas!
El péndulo palpitaba las horas del municipio

y el pequeño reloj destilaba en silencio gota a gota
veinticinco visiones de una día llamado noviembre.
Pero aún no era el fin

¡oh dormidas!
aún no era el fin
no era el fin


.
Segundo Tiempo
Cuando supe que una pequeña inflamación del suelo

en el Cementerio de Arlington
se cubría de flores y manojos de lágrimas
con insistencia de pabellones y caballos nocturnos
alrededor de un toque de afligida trompeta
cuando todo periódico se abría en esas paginas
cuando se hicieron rojas todas las rosas amarillas
en Dallas
en Texas
me dije
como era presidencial
el nuevo mes de noviembre
ya millones de seres tocaron lo imposible
ya millones de seres ya millones de estatuas ya

millones de muros de columnas y de máquinas
comprendieron de súbito
que el asesinato
no ha sido
ni un fragmento de minuto
calculado solamente para las cabezas semicoloniales
y sustantivas
de las tres hermanas Mirabal
sino
que este inédito estilo de la muerte

producto de las manos de los hombres
de manos de hermanos
(para todo el siglo)
muerte sana y artesana
(para todo el mundo)
provista de catálogo
(para todo el tiempo)
de numero de serie o serial number
y venida de fuera o made in usa
fría inalterable desdeñosa desde arriba desde

entonces
esta muerte
esta muerte
esta muerte
asume contenido universal

forzosamente adscrita a la condición
del ser humano
en cuyo espectro solar figuran todas las formulas

personales
y todas las instancias puras
del individuo
tal
como va por la calle

como habitante de la ciudad con todo su derecho
como
continuador esencial del índice de población o séase
representante manufacturero indiferente agente de
seguros repartidor de leche asalariado guarda
campestre administrador o sabio poeta o portador
de una botella de entusiasmo etílico donde están
convocadas todas las palabras
ciclamen platabanda metempsicosis
canícula claudia clavicémbalo
cartulario venático vejiga
trepa caterva mequetrefe
primicia verdulero postulante
palabras todas sustitutivas
palabras pronunciables
en lugar de presuntas actitudes
y todas las maldiciones y protestas
y las posiciones geométricas igual
que la rotura del sentido igual
que la rotura de una biela igual
que el desgarrón de la barriga igual
mente todo desquiciado y ron
pido todo maligno y amargo
todo reducido a sombra
y nadidad y oscuridad
y estadidad
palabras mentirosas llenas
de contenido impronunciable
y desechos de organismo
de cualquier muchacha igual
que de cualquier cochero igual
que el choque de la portezuela
del catafalco igual
fue esta universal investidura de la que no esta exento
nadie nadie
ni yo
ni tu
ni nosotros ni ellos ni nadie
podridamente nadie
nadie
desde el mismo momento que fueron golpeadas
ciertamente
profesionalmente
maquinalmente
tres de las hermanas Mirabal
hasta llegar
en punto
exactamente
al
fin fin fin
de la Era
Cristiana


(Oigamos
oigamos
esto retumba en el
más
absoluto silencio
muchas unidades navales en todos los océanos inician
su hundimiento después
de deglutir los archipiélagos
de miel envenenada
grandes ejércitos destacados en la entrada del mundo
comienzan a reintegrarse
a sus viejos orígenes
de sudor y clamor
en el seno de las masas
populares
en el más

en el más categórico y el más
absoluto
silencio)
Porque
hay columnas de mármol impetuoso no rendidas al tiempo
y pirámides absolutas erigidas sobre las civilizaciones
que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas
y calles enteras de urbes imperiales llenas de transeúntes

sostenidas desde la base por tirantes y cuerdas de armonía
de padre a hija de joven a jovenzuela de escultor a modelo
y artilleros atormentados por la duda bajo el cráneo

cuyas miradas vuelan millares de leguas sobre el horizonte
para alcanzar un rostro flotante más allá de los mares
y camioneros rubios de grandes ojos azules

obviamente veloces
que son los que dibujan o trazan las grandes carreteras
y transportan la grasa que engendra las bombas nucleares
y portaviones nuevos de planchas adineradas invencibles
insospechablemente unidos al rumbo del acero y del petróleo
y gigantes de miedo y fronteras de radas y divisiones aéreas
y artefactos electrónicos y máquinas infernales dirigidas
de la tierra hacia el mar y del cielo a la tierra y viceversa
que no pueden resistir
la muerte
de ciertas
mariposas
porque la vida entera se sostiene sobre un eje de sangre

y hay pirámides muertas sobre el suelo que humillaron
porque el asesinato tiene que respetar si quiere ser respetado
y los grandes imperios deben medir sus pasos respetuosos

porque lo necesariamente débil es lo necesariamente fuerte
cuando la sociedad establecida muere por los cuatros costados
cuando hay una hora en los relojes antiguos y los modernos

que anuncia que los mas grandes imperios del planeta
no pueden resistir la muerte muerte
de ciertas ciertas
debilidades amén
de mariposas

Pedro Mir (1913 – 2000)



Don Pedro Mir, Poeta Nacional

Más información:

Las hermanas Mirabal

******
(*) epistheme pide excusas a sus amables lectores porque el formato del blog no ha podido conservar las sangrias de algunos versos.

viernes, abril 04, 2008

Noticias del Frente Ancestral 034

Primer Festival Indígena del Turabo, Caguas, Borikén
.


Miércoles, 2 de abril de 2008

Mariela Fullana Acosta / Primera Hora

Vea fotorreportaje pulsando aquí:

http://www.primerahora.com/XStatic/primerahora/template/multimedia.aspx?t=4

La líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú pisará suelo boricua para participar del décimo Encuentro Indígena de las Américas y del Primer Festival Indígena del Turabo.

La premio Nóbel de la Paz de 1992 estará a cargo del mensaje inaugural de este evento, que se llevará a cabo del 12 al 20 de abril, en el Jardín Botánico de Caguas.

Rigoberta Menchú visitará el país para participar únicamente de esta actividad, según indicó Leslie Rodríguez, director ejecutivo del Jardín Botánico y Cultural de Caguas.

El décimo Encuentro Indígena de las Américas nació en Puerto Rico, gracias a una iniciativa del Centro de Estudios Indígenas de las Américas, dirigido por el doctor Ramón Nenadich. Este evento contará con talleres, paneles magistrales, danzas indígenas, exposiciones de artesanías, ceremonias y demás actividades. Este año participarán más de cinco delegaciones indígenas de diversos países, entre ellos Panamá, México y Guatemala, así como de los estados de Alaska y Colorado.

De Puerto Rico participará el Concilio Taíno Gua Tu Cu a Borikén, dirigido por Martín Veguilla, también conocido como Caciba Opil (Piedra sagrada del espíritu). Este grupo estuvo ayer, martes, en la conferencia de prensa, donde llevó a cabo una ceremonia con “instrumentación indígena” para “llamar a los ancestros”.

“Esa ceremonia que vieron sé que a muchos de ustedes los impactó y nos impacta a todos, porque esa sangre, esa huella de esta etnia está en todos nosotros”, expresó Leslie Rodríguez.

El décimo Encuentro Indígena de las Américas servirá como marco para llevar a cabo el primer Festival Indígena del Turabo, que pretende dar a conocer aspectos históricos, etnográficos, antropológicos y culturales del área del Turabo y de Puerto Rico.

Este festival, que se llevará a cabo conjuntamente con el Encuentro, contará con diversos artistas invitados, como Andrés Jiménez, Danny Rivera, Enrique Cárdenas, Fiel a la Vega, Glenn Monroig, José Nogueras, el grupo Tepeu, Zoraida Santiago y Haciendo Punto en Otro Son, que estará a cargo del concierto inaugural del evento el sábado 12 de abril, a las 5:00 de la tarde. Para los niños estarán María Chuzema y Remi.

“Hemos convocado a artistas que con su trayectoria han demostrado que tienen un compromiso con nuestros valores, nuestra cultura y con lo que somos como pueblo”, indicó Josy Latorre, relacionista público del Jardín Botánico y Cultural de Caguas.

La mayoría de los artistas invitados, dijo, están ofreciendo su talento gratuitamente.

Este evento es familiar y estará repleto de actividades educativas. Para información, llamar al (787) 653-8990 o al (787) 747-8396.

******
El Grupo Cultural Garífuna en Surinam prepara su festival cultural

.


El Papel de Internet

Internet se ha convertido en un medio clave de compartir información y de vincular la las comunidades indígenas. Los sitios Web que promueven la concienciación cultural y la identidad y el reconocimiento de la necesidad de reevaluar la historia son mantenidos por grupos indígenas que viven fuera de sus países de origen, tales como la comunidad taína puertorriqueña en los Estados Unidos.

El renacimiento indígena

Hoy en día, los pueblos indígenas del Caribe están redescubriendo sus historias, reafirmando su derecho a ser reconocidos y esforzándose por revivir sus culturas. Esto está ocurriendo entre los Kalinago de Dominica, los Betechilokono de Santa Lucía, los Kalina de Arima en Trinidad, grupos indígenas en Guyana, los taínos de Puerto Rico y República Dominicana y los Garífunas de Honduras, Belice y Guatemala. Al compartir sus culturas y sus lenguas entre sí están reconstruyendo una identidad cultural más intacta.

Muchos de los dirigentes en la vanguardia de este movimiento tienen ancestros mixtos. Ellos han escogido verse a sí mismos y enmarcar su identidad en términos de su herencia cultural.

Eventualmente será más fácil para más personas en el Caribe reconocer y celebrar su ancestralidad indígena de la misma forma en que lo hacen hoy con la contribución de la cultura africana a la identidad caribeña. Lo que es verdadero en esta declaración de Edouard Glissent puede también convertirse en verdad en relación al reconocimiento de la contribución indígena:

'Hoy la persona (francesa) caribeña no niega su parte africana. Tampoco tiene, como reacción, que llegar al extremo de celebrarla de manera excluyente. Debe reconocerla… (y al hacerlo) se ha convertido en caribeño.’

La continuidad del Pueblo Indígena Caribeño

Símbolos de resistencia

Los pueblos indígenas también desempeñan un papel importantw como representaciones de la unidad y símbolos de resistencia a la dominación porque ellos fueron los primeros en combatir el colonialismo. [Algunos] partidos políticos en las Antillas Mayores usan símbolos indígenas como una forma de establecer un terreno común. La imaginería indígena a menudo se encuentra en formas románticas – los cacique taínos figuran como héroes nacionales y aparecen en sellos de correo, monedas, tarjetas telefónicas, esculturas y murales de edificios. Las imagines indígenas aparecen en productos comerciales y son usadas por los negocios y los anuncios.

El territorio caribe en Dominica

La costa occidental de la isla de Dominica es el hogar de aproximadamente 3,400 personas de ascendencia Kalinago o caribe. Los Kalinago llamaban a la isla Wai'tukubuli- 'Qué alto es su cuerpo'. Los caribes han sobrevivido desde 1700 viviendo en la inaccesible Costa Atlántica. En 1903 fueron alojados en una reserve de 3700 acres y se reconoció el cargo de Cacique Caribe Chief. La tierra es propiedad común y el Consejo Caribeño el Parlamento de Dominica representa a los caribes.

La mayoría de los caribes son agricultores o pescadores. Las condiciones en la economía mundial han afectado la industria bananera, haciendo necesaria buscar otros medios de subsistencia. La artesanía tradicional es una fuente importante de ingresos adicionales. El mejoramiento de las facilidades turísticas es visto como una prioridad clave.

La cultura caribe ha sido erosionada por la pérdida del lenguaje y la sofocación de la cultura global comercial. El establecimiento de una escuela secundaria y más enseñanzas sobre la historia del Caribe en las escuelas son vistas como prioridades.

Existe un movimiento para revivir la cultura caribe liderado por grupos y artistas tales cono El Garífuna y Jacob Frederick. Los caribes en Dominica son parte de un movimiento más amplio de pueblos indígenas en el Caribe para reafirmar su identidad cultural. Ellos han mantenido lazos con la comunidad Kalina en Arima, Trinidad, y hoy son parte de la Organización Caribeña de Pueblos Indígenas—OCPI-- (COIP, por sus siglas en inglés), la cual intercambia información y organiza proyectos entre grupos indígenas en el Caribe y otras partes del mundo.

******
¡BIENVENIDOS A LA RED INDÍGENA CARIBEÑA! ¡INSCRIBETE!

.


Una red en inglés para estudiantes, investigadores, activistas y escritores caribeños y cualquiera que esté interesado en compartir e intercambiar ideas e información sobre la cultura y la sociedad indígena del Caribe.

Siéntete libre para crear tu propio blog in-situ, o enriquecerte explorando tus blogs favoritos. Puedes crear música, videos y presentaciones de diapositivas de fotografías que pueden ser accesadas en la Web. Siéntete libre para crear nuevos debates en la pizarra de mensajes de la red. También puedes crear tus propios subgrupos y decidir quiénes pueden ser miembros. Por favor, siéntete libre para usar este sitio de manera óptima, ya que el mismo nos pertenece a todos.

Inscribete: http://indigenouscaribbean.ning.com/

Editor: Dr Maximilian Forte, profesor de antropología en el Departamento de Sociología y Antropología de Concordia University, Montreal, Canadá. Intereses de investigación en la comunidad caribe de Arima, en Trinidad; etnohistorias y etnografías de la poblaciones originarias de Trinidad y Tobago y Dominica; tradiciones; globalización; economía política; y etnografía del ciberespacio y etnografía visual.

Otros vínculos: www.kacike.org; socianth.concordia.ca/forteM.htm; www.centrelink.org

jueves, abril 03, 2008

Noticias del Frente Historiografico 021

“Nada humano me es ajeno”: Algunos comentarios para la reflexión sobre el capítulo Las Izquierdas, del Tomo II de Microscopio, de Orlando Martínez - A 33 años de su asesinato.
.


Por Julio Alvarado

Primero es justo agradecer a la librería Calíope, y a su presidente, César González, por patrocinar esta actividad a los 33 años del asesinato de Orlando Martínez, y que nos da la oportunidad de contribuir a mantener vivo a Orlando con sus ideas. Eventos como éste ayudan a difundir su pensamiento y seguir aprendiendo de su legado, que no fue otro que la búsqueda incansable de la verdad, pero una verdad que no se satisfacía con alcanzar objetividad y certeza, sino una verdad acompañada con la búsqueda de la justicia social.

Permítanme compartir una anécdota personal. En la década del 70, mi vida, al igual que las de muchos jóvenes de mi generación, transcurrían dentro del movimiento estudiantil y la vida barrial integrada a los clubes deportivos y culturales; además de un entorno familiar altamente politizado, que me hacía imposible mantenerme indiferente al acontecer social. De aquella época me quedó grabado un incidente relacionado con Orlando Martínez. Al momento del primer aniversario de su asesinato recuerdo que luego de haber visto el anuncio de la primera convocatoria al homenaje “Una flor para Orlando”, le comenté a un alto dirigente de la organización de izquierda a la que pertenecía, de mi interés de asistir a ese homenaje.

Me desconcertó sobremanera su respuesta despectiva, no recuerdo sus palabras exactas, pero fue un algo así como “yo no me junto con todo el mundo” o “yo sé diferenciar mis enemigos”. No sé si fue mi desconcierto o el “respeto” a la “autoridad” que me llevó a quedarme callado, pero como no hay nada más tentador que lo prohibido o estigmatizado, mi curiosidad hacia Orlando lo que hizo fue crecer; y continuó después de mi llegada a esta ciudad a finales de los 80, donde mi integración al Centro Orlando Martínez me permitió acercarme mucho más a su figura y sus escritos, de los cuales en mi opinión tenemos todavía mucho que aprender.

Anécdotas como ésta son una muestra de cómo nuestra izquierda solía tener y llorar muertos y mártires preferidos; y como las diferencias políticas se enfrentaban descalificando primero al oponente. De estas actitudes Orlando mantuvo distancia. Y es así como el cierto poder que pudo ejercer, como director de la revista más importante de la época –a la que llevó de 6,000 ejemplares de circulación semanal a 18,000, como fruto de su trabajo- nunca tuvo dirigido a silenciar o manipular informaciones o posiciones encontradas con las de él.

Una de las grandes enseñanzas que podemos tomar de Orlando es la capacidad de escuchar, leer e interpretar al contrario dentro de su propio discurso y sólo a partir de allí establecer las diferencias y coincidencias; y es justo agregar que iba más allá, pues también ayudó a difundir las ideas de aquellos con quienes no necesariamente estuvo de acuerdo.

En Orlando tenemos entonces una excelente escuela como guía en el trabajo de comunicación que se pretende hacer desde las izquierdas. Con un volante, un boletín, una revista, un periódico, un “blog” o una página de Internet, aunque tengan una clara intencionalidad política partidista se está haciendo de alguna manera periodismo y eso amerita que tenemos que aspirar a asumir los rigores y profesionalismos que este ejercicio exige, y en caso que no tengamos esas condiciones debemos procurar aprenderlas (formal o informalmente). Orlando en esto también puede seguir enseñándonos desde su eternidad.

Como polemista Orlando fue un propiciador del debate, debate que en cierta medida estuvo ausente entre las izquierdas. Procuró una confrontación de las ideas con altura, más allá de las calificaciones y etiquetas que predominaban entonces, tales como maoístas, revisionistas, terrorista individual, intelectual pequeño burgués y un etcétera que bien conocemos. Pero tenemos que rescatar de Orlando la actitud ante el debate, no como mero ejercicio intelectual, sino como un vehículo para el entendimiento con el fin de elaborar políticas que acompañen las practicas sociales, incluyendo los caminos de la unidad en base a principios y plataformas definidas; que al contrario de cómo piensan algunos todavía, en Orlando encontramos un buen ejemplo de que el debate más que debilitar fortalece cualquier unidad.

Los escritos de Orlando son historia viva de la política dominicana de la primera década de la post guerra y constituyen una herramienta imprescindible para entender el comportamiento político y social de los principales actores sociales de esa época que le tocó vivir.

En sus escritos dedicados a las izquierdas elaboró y planteó argumentos y tesis que podríamos llamar atrevidas para su momento. Fue crítico abierto del llamado “socialismo real” sin dejar de reconocer sus logros y conquistas. Asimismo llegó a plantear que no creía “…que se pueda utilizar con total exactitud el concepto “marxismo-leninismo”; a nuestro entender una gran osadía en contra del dogmatismo de la época, que pretendía colocar estas dos palabras como una receta mágica solucionadora de los problemas y no como un instrumento político eficaz en la investigación de la sociedad con mira a producir cambios.
.

De igual manera pasó revista al comportamiento de los grupos más ultra-radicales de la época, como el Grupo Plinio y el grupo Rubirosa, comparando los argumentos de estos con el pensamiento de los teóricos revolucionarios. Defendió como el que más la libertad de todos los presos políticos y el regreso de los exiliados y en sus páginas tuvieron cabida los voceros del Movimiento Popular Dominicana, en momento difíciles para esta agrupación política por la fiera persecución en su contra y por situaciones de divisiones internas, las cuales supo analizar con respeto aún destacando sus diferencias frente a ellos.

Al momento en que Balaguer propone la legalización del Partido Comunista Dominicano (PCD), respondió a aquellos que quisieron ver en esto una manera de cooptar a ese partido y pagarle por su supuesto apoyo a Balaguer, por la postura de estos en relación a las leyes agrarias que este proclamó. En aquellos artículos que hablaba de la legalidad formal y la legalidad informal mostró cómo muchos izquierdistas que criticaban al PCD, en la práctica estaban ejerciendo la legalidad, pues no sólo se paseaban sin problemas por las principales arterias dominicanas, sino que participaban en mítines y actos públicos con otros partidos, incluso de derecha.

Nos parecen especialmente importantes los artículos dedicados a Playa Caracoles y al coronel Caamaño, a quien tuvo la oportunidad de conocer, como lo describe en su emotivo artículo “Invitada esta semana: la muerte”. Las series de estos artículos sobre Playa Caracoles y Caamaño abordan con detalles los compartimientos de las diferentes fichas del ajedrez político del momento y creemos que los mismos aportan elementos claves para entender mejor el desenlace final del movimiento guerrillero, más allá de las teorías de la conspiración y la traición a Caamaño, que tanto se han pregonado.

Al analizar el comportamiento de las izquierdas con respeto a sus repuestas políticas frente a la realidad dominicana y en particular frente a las políticas de alianza y unidad, Orlando asumía una visión donde predominaba el enfoque de los intereses de las clases y sectores sociales así como las definiciones programáticas de estos; definiciones programáticas no entendidas como un simple enunciado de deseos tal si fuera una carta para los Reyes Magos, donde mandamos a pedir todas las cosas buena que anhelamos. Creemos que Orlando entendía la política como la lucha de clases en disputas por el poder. Y en momentos como los actuales, cuando al parecer los programas políticos y las definiciones programáticas no parecen importan a la hora de definir alianzas y las candidaturas se definen mucho antes que los acuerdos programáticos, es necesario retomar los análisis de Orlando.

Como ejemplo de sus análisis al respecto, veamos algunos señalamientos de Orlando Martínez con respecto al programa contenido en la Tesis de la Dictadura con Respaldo Popular, elaborado por el profesor Juan Bosch a mediados del 1969:

“El programa elaborado por ese líder político preveía la formación de un frente “de todas las fuerzas antioligárquicas, y por tanto anti-imperio-pentagonistas, cada una disfrutando de su independencia pero todas unidas en un fin común”.

La casi totalidad de las organizaciones izquierdistas recibieron el documento de Bosch como la obra de un enemigo maquiavélico que quería engañarlas, embaucarlas para meterles después el puñal por la espalda.

En lugar de aceptar la unidad propuesta, se dedicaron a comparar la Tesis con las ideas marxistas y a “demostrar” cómo aquélla era una trampa para salvar a la burguesía dominicana.

Al final de cuentas, no hubo frente y el líder del Buey explicó que formarlo con los pocos que habían apoyado su criatura equivaldría a oficializar el parto de los montes: aquél en que la montaña parió un ratón.

CUATRO AÑOS MÁS TARDE
.


Sin embargo, cuatro años más tarde el Partido Revolucionario Dominicano elabora un nuevo documento, mucho menos riguroso y radical que la Tesis, y he aquí que nuestra llamada izquierda le da su apoyo.

No toda la izquierda, sino más o menos los mismos que habían rechazado el programa de la Dictadura con Respaldo Popular por considerarlo la tabla de salvación de los burgueses criollos.

¿Por cuáles razones le brindan su apoyo al programa para un Gobierno de Dignidad Nacional?

Por “el interés común de alcanzar la instauración de un gobierno que respete las libertades democráticas y realice un programa económico mínimo que contribuya a sacar la economía del país del estancamiento”.

Así y como ustedes están leyendo. Y es por eso que después de ver tantas contradicciones sólo nos queda repetir aquello de “Cosas veredes, Mío Cid”. (Tomo II, Págs. 107, 108)

Esa misma izquierda que en ese momento rechazó la tesis de Bosch y que luego apoyó su programa de la Dignidad Nacional, mucho más conservador que el primero, en una alianza de mansos y cimarrones, aceptó que los votos de sus delegados valieran mucho menos que otros partidos de la derecha, incluso partidos más pequeños que la propia izquierda.

Orlando nos describe también cómo en esa misma coyuntura política, el MPD, el mismo que enrostraba al PCD la búsqueda de la legalidad, participaba de otra alianza conocida como “El Acuerdo de Santiago” –en cuya alianza participaba el mismo Wesin y Wesin que combatió contrario al pueblo constitucionalista en Abril del 65- y cómo esta alianza estaba sustentada no en un acuerdo programático sino en apenas cuatro puntos acordados, entre lo que se encontraban la libertad de los presos políticos y el regreso de los exiliados.

Orlando describió y analizó el comportamiento y los pronunciamientos de la oposición, donde se definieron dos frentes principales, el Bloque de la Dignidad y el Acuerdo de Santiago -ambos conformados por partidos de derecha y sectores de izquierda-; otro sector de la izquierda, con el PCD a la cabeza, propugnó por la conformación de un frente de izquierda.

Para esa época la posición que asumió Orlando Martínez la expresó en su columna YO NO VOY A VOTAR, del 14 de mayo del 1974. Luego de afirmar de que no votaría ni blanco, ni en blanco, ni amarillo, mamey o rosado, ni verde o gris, ni colorado, manifestó en dicha columna que no era un abstencionista a ultranza y mucho menos un boicoteador a ciegas; para luego enfatizar en la misma columna su posición, describiendo lo que el entendía había ocurrido:

“En el principio fueron las reuniones sin programa.
Las conversaciones sin programa.
La confraternización sin programa.
Los abrazos internacionales.
Los besos.
Y las reconciliaciones.
El olvido del pasado.”
(Tomo II, Pág. 350)

Fueran estas las últimas elecciones que pudo comentar y analizar Orlando. Obviamente sería imposible elucubrar cuáles hubiesen sido las posiciones de él con respecto al comportamiento de las izquierdas en las últimas décadas, pero sí creemos que yendo a sus escritos podríamos inferir cuáles elementos priorizaba a la hora de definir unidades y alianzas.

Pero más allá de esas elucubraciones nosotros nos preguntamos ¿Era Orlando Martínez más revolucionario que aquellos que trabajaron en esos momentos con la intención de participar en las elecciones? ¿O eran ellos más revolucionarios que Orlando?

Bien podría venir al caso esta pregunta ahora que una vez más, así como en el pasado -e incluso el pasado reciente- la izquierda frente a las elecciones tiene posiciones encontradas y enrostrarnos unos a otros que tenemos la posición más revolucionaria no conduce más que a profundizar las diferencias.

Cada cual tiene derecho a emprender eso que se llama acumulación de fuerzas por las vías que mejor considere, así como cada cual debe asumir sus responsabilidades, pero debemos cuidarnos de no antagonizar de tan manera que las puertas del diálogo queden cerradas del todo, pues al fin y al cabo todos estamos de acuerdo en que será más importante lo que acontecerá luego de ese 16 de mayo; al cual llegaremos, y en eso también todos estamos de acuerdo, luego de una de las campañas más degradantes de nuestra historia, con un derroche de recursos del estado nunca visto y la pus brotando de toda las elites de las partidocracias.

Luego de estos trajines electorales deberá haber la necesaria reflexión acerca de los errores y aciertos, de los cuales podamos aprender para seguir avanzando. En el legado intelectual de Orlando tenemos mucho que tomar para emprender esas tareas de reflexión y análisis, de este y de muchos otros aspectos de la realidad de la izquierda que él trató.

Hay mucha tela que cortar en los escritos de Orlando Martínez, y no dejaremos de insistir en que es una fuente imprescindible para entender mejor el transcurrir del movimiento social en República Dominicana. Y no quiere esto decir que tengamos que estar totalmente de acuerdo con sus ideas o que lleguemos a idolatrarlo de tal manera que pensemos que no pudo estar en algún momento equivocado y que muchas veces pudo errar. Creemos que él mismo nos respondería, si tratáramos de endiosarlo, con esa frase del escritor de la antigüedad Terencio y que usaba como eslogan de su columna periodística: “Soy hombre, nada humano me es ajeno.”
.

miércoles, abril 02, 2008

Noticias del Frente Onirico 010

El Arte, Mecanismo de Reclamo en Nuestro Pueblo
.

Abdiel Arenas Alicea

Por: Abdiel Arenas Alicea
Puerto Rico

Reproducido de Nina Estrella, Ruth. (2008) Acercamiento Multidisciplinario sobre la Adolescencia en el Caribe. San Juan: Proyecto Atlantea.

[Para más información, pulse:
http://www.frentesonico.com/arte_arch.html
y busque el vídeo de Abdiel Arenas]

A lo largo de los siglos, hemos podido salvaguardar la historia de un mundo lleno de cambios sociales, diferencias morales y vivencias particulares. Historia que no sólo nos identifica o construye como pueblo, sino que nos remonta a experiencias generacionales de momentos inolvidables. Son estas experiencias las que se niegan a ser moribundas o destituidas por un mundo de vaga cordura, donde pocas veces el conocimiento de los gobiernos trasciende en favor de nuestra cultura. He aquí la necesidad más común de nuestros pueblos, "el reclamo", un gesto de inconformidad, de nosotros como individuos, ante las circunstancias socio-políticas que invaden nuestra comunidad. Es en reacción ante tales inconformidades, que los pueblos por tantos años se han dado a la tarea de utilizar el medio más accesible y más sensible en la expresión humana, el arte como imagen (1). Son a menudo nuestros jóvenes quienes repletos de adrenalina y pudor buscan saciar su sed de inconformidad y darse a sentir ante la comunidad en que habitan, con voz de reclamo (2).

A continuación les presentare algunos movimientos en la historia del arte, donde los pueblos claramente han utilizado este mecanismo del arte como expresión social y cultural, lo cual nos provee una visión más amplia de la importancia del arte como mecanismo de reclamo en nuestros pueblos. Comenzando con los carteles durante la Guerra Civil Española (1936-1939), los frescos post-revolución mexicana (1921-1925), los graffiti en Europa y New York (1970-2005) hasta los murales y graffiti en Puerto Rico (1999-2005).

Grabado de Abdiel Arenas

Los carteles en la Guerra Civil Española, 1936-1939

Durante la Guerra Civil se imprimieron verdaderas obras de arte en ambos bandos; los nacionalistas por un lado con artistas como Sainz de Tejada y por el otro los republicanos con Monleón, Gofii, Bardasano, Marti Bas, etc. Este tipo de propaganda se venía utilizando desde la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa, encontrando su auge en esta contienda española, llegándose a imprimir más de 2000 carteles diferentes.

La propaganda comercial y política de finales del siglo XIX nace como consecuencia de las innovaciones técnicas en el arte de la impresión (3) de las nuevas ventajas de la sociedad industrial (revolución industrial a fines del siglo XVIII). Esta da creación al afiche (4) que en su caracter industrial es un método de producción en masa. Es así que el estudio del afiche y la propaganda toma su rumbo hacia la necesidad de recuperar un lenguaje gráfico y social que fomente como manifestación artística, la búsqueda de identidad e integridad entre pueblos, así como particulares convicciones y reclamos socioculturales que coexisten en ellos.

El cartel (5), al igual que el afiche, surge como una inquietud por indagar en nuestros orígenes. A raíz de la necesidad de enumerar y recordar, eventos histórico-sociales que retóricamente se han plasmado en los muros como lenguaje urbano. En este arte destacaron pintores, cartelistas netamente puros, grafistas, fotógrafos, dibujantes, innovadores. En resumen, el cartelista pintaba, dibujaba o componía su cartel en el estudio, una vez acabado lo llevaba al taller, y un dibujante (litógrafo) lo copiaba a las planchas, comenzando entonces la verdadera impresión. Con el correr de los tiempos, todas las ciudades importantes contaron con talleres de impresión de carteles.

A la llegada de la Primera Guerra Mundial y la posterior Revolución Rusa, el cartelismo entra de lleno en la propaganda política. Podemos decir, que en las tres primeras décadas del siglo XX, el cartelismo se presenta mayoritariamente como método efectivo de comunicación en masas ante los sucesos sociales del momento. Este tuvo su auge hasta la mitad del siglo XX. La revolución rusa, la ascensión del nazismo, las nuevas tendencias artísticas, el desarrollo y la producción de bienes de consumo, y finalmente la Guerra Civil Española, marcan la cumbre del cartelismo como forma anunciadora de ideas, actos y mercaderías, emparejándose con la ascensión de la radio y el cine como medios de propaganda comercial y política.

EI Muralismo Mexicano... Post revolución, 1921-1925

Con la culminación de la Revolución Mexicana (1910-1920), la situación política del país propició el desarrollo de un arte nacional, por lo que se conoce como el muralismo mexicano a la concreta actividad plástica que se desarrolló a partir del año 1921, principalmente en la ciudad de México (luego extendida a varios países). En este país el propio estado mexicano diseñó un lugar para las artes visuales, y pronto éstas asumieron un lugar predominante en el proyecto de construcción y rescate de una nueva nación. Todos los artistas, entonces, tuvieron las condiciones únicas para el desarrollo de un lenguaje propio comprometido con el momento histórico-social, pero a su vez, familiarizado con las condiciones de la modernidad.

Se usaron como lienzos, 103 muros de las diferentes instituciones públicas nacionales, siendo soportes de temas que reflejaban problemáticas sociales y temas costumbristas o históricos. (Primer antecedente 1921 Roberto Montenegro, capilla del exconvento de San Pedro y San Pablo, "Día de la Santa Cruz"). El momento de la gran cúspide de este movimiento muralista mexicano lo fue entre los años 1921 y 1924, (comenzando con los muros de la Escuela Nacional Preparatoria, de la Secretaria de Educación Pública del Palacio Nacional), donde los temas principales ilustrados son ideas revolucionarias que sobresalían en sus autores. A través de este proyecto nacional los artistas comenzaron a descubrir el país en que vivían e intentaron impulsar una reconciliación con su historia y sus raíces. De esta manera, comenzó a nacer en los artistas una profunda admiración hacia el mundo indígena, y la riqueza de su arte popular se convirtió pronto en fuente de inspiración.

EI muralismo en México fue, desde sus comienzos, de la mano de una política cultural llevada a cabo por el propio ministro de Educación de la época, José Vasconcelos (quien aspiraba a la reconstrucción de un espíritu nacional imbuido en un pensamiento moderno). Su proyecto estaba orientado a que un sector de la población, antes marginado de la cultura, pudiera disfrutar de una nueva propuesta estética. La trascendencia del muralismo se debe al nuevo papel que se Ie asignó como expresión artística de carácter público, gestada para activar una conciencia nacional todavía en formación y para difundir una ideología política. El fuerte acento puesto sobre la idea de crear una nueva y más amplia forma de difusión artístico-política convirtió a la pintura mural en el "arte de la revolución".

Los artistas mexicanos, comenzaron a interesarse no sólo por el dibujo y la pintura sino por hacer sentir su presencia como pensadores a través de las imágenes. Entre un sinnúmero de artistas que fueron partícipes de este gran movimiento se destacaron los llamados "tres grandes": Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.

Con los sucesos políticos mexicanos desde la Revolución de 1910, las diferentes revueltas sociales y políticas de los años siguientes, llevaron a los estudiantes de la Escuela San Carlos, donde estudiaban Rivera y Orozco, entre otros, de los pinceles a las armas, o fuera del país. El muralismo se impuso con fuerza: continuaba siendo la imagen, el dibujo claramente delineado, el color vivo, casi puro, medio a través del cual mostrar el momento, las ideas, las denuncias y las consecuencias.

Entre los tres mayores exponentes de este arte muralista comenzaremos con Diego Rivera (6) (1886-1957), quien en 1921, al regresar a México después de un largo viaje por Europa (estudiando grandes artistas de la historia), se incorporó inmediatamente al programa gubernamental de murales planeado por Vasconcelos. En él, las ideas políticas fueron más fuertes que sus ideas artísticas. Su intención era hablar directamente al pueblo mexicano y para ello tuvo que abandonar el lenguaje plástico que caracterizaba la tendencia modemista por un lenguaje sometido a demandas narrativas adecuadas a su ideología de entonces.

José Clemente Orozco (1883-1949) y David Alfaro Siqueiros (1896-1974) son los otros dos artistas que, junto con Rivera, llegaron a formar lo que los mexicanos llaman "Los Tres Grandes" del muralismo. Sus lazos históricos y personales fueron estrechos, aunque sus lenguajes pictóricos merecen un análisis diferenciado de sus obras. Lo que los unía no era la técnica ni la estética, sino el programa y el proyecto común o sea un fin habitual, en este caso los murales.

Orozco no tenía la experiencia de Rivera, en el arte europeo ni se sintió inspirado por lo precolombino. Realizó los murales para el Palacio de Gobierno y una vez terminado este trabajo, inició un ciclo de composiciones para la iglesia cerrada al culto del Hospicio Cabanas en Guadalajara. Tanto su colorido como sus composiciones resultaron de un carácter amenazante, con un fuerte estilo expresionista.

Siqueiros (7) tuvo una carrera más despareja que sus dos compañeros ya que su trabajo como pintor varias veces fue relegado por su dedicación a la política: fue el motor del Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores, fue el Secretario del Partido Comunista en México y presidente de la Federación Nacional de Mineros. Su primera participación en la campaña mural se dio en 1922, cuando, como Rivera y Orozco, trabajó en la Escuela Nacional Preparatoria, invitado por Vasconcelos. La mayor parte de sus proyectos murales más importantes pertenecen a los últimos treinta años de su vida, periodo en el que el muralismo era influenciado por otros estilos e ideas. Sus composiciones resultan vertiginosas por el enorme tamaño de sus dibujos y los violentos escorzos de sus figuras.

Cuando Vasconcelos (antes mencionado ministro de Educación, quien impulsó este proyecto muralista), deja de ser ministro, el nuevo gobierno que se consideraba también heredero de la revolución, sigue apoyando la realización de murales en todo el país. Si bien la mayoría de los muralistas se consideraban pro comunistas, el gobierno que no tenía esta tendencia ideológica apoyaba a estos en un afán de justificación y búsqueda de legitimidad. Lo que logró que el muralismo adquiriera esa dimensión que más tarde contagiaría a toda América, fue la concepción del arte mural en un espacio publico, arte para todas las clases sociales, de carácter histórico, humanista y muchas veces contestatario.

Los maestros muralistas, estaban convencidos que la principal función del muralismo no era decorativa, sino comunicacional, la cual generaba conciencia política y cultural al pueblo. Ellos buscaban generar factores de comprensión y de cambio en la sociedad. En 1924, Vasconcelos dimite y, al desaparecer su protección, se retiran las comisiones y termina la primera fase del muralismo por lo que la mayoría de los pintores se retiran o dispersan a otros países latinoamericanos. En Guadalajara continua con el mecenazgo de los muralistas, y será donde puedan verse las mayores obras de Orozco.

En la década del 40, el gobierno entendió que no era ya de utilidad y quitó su apoyo a los muralistas. Este cambio de animosidad hacia la pintura mural es debido a que las instituciones que financiaban las realizaciones de los murales, tuvieron intereses distintos a los de los muralistas. Las instituciones prefirieron dejar los muros en blanco o realizar grandes cromos fotográficos sirviéndose del onanismo de algún artista que jugando con elementos plásticos, creaba un mural inexpresivo. Los muralistas latinoamericanos afrontaron y afrontan hoy día el dilema de ser fieles a su vocación e ideología o sucumbir a las presiones del sistema.

Existen en nuestros días artistas que están unidos con el fin de resurgir Ia pintura mural. Las razones con Ias cuales algunos justifican este resurgimiento parten de la pérdida de la identidad de Ios pueblos a causa de la globalización. Los muralistas entienden que los problemas de las naciones giran alrededor de la invasión de las culturas dominantes y del exacerbado individualismo que llevó al artista a perder el compromiso con el pueblo y a dedicarse a hacer arte para el mercado o para pequeños grupos de entendidos. Un arte público y social como el muralismo rescata los valores nacionales, crea conciencia de grupo y proyecta un compromiso de nación para construir entre todos. Esto se comprueba con el surgimiento de grupos muralistas donde no existe un líder determinado sino que las obras son realizadas colectivamente y a veces interviniendo el mismo espectador que aporta datos históricos e ideas (por ejemplo el arte mural en Puerto Rico).
.

Abdiel Arenas, dibujo de la mirada de Don Pedro Albizu Campos

En el Graffiti, su ejemplo más significativo y a la vez el mas antiguo, tal vez lo sea el de las pinturas rupestres realizadas en las paredes de las cuevas por el hombre primitivo. Al igual que los anteriores medios de representación artística, no tenían otro objetivo que el de satisfacer uno de los mas ancestrales instintos del hombre: "EI de comunicarse".

EI termino graffiti es de procedencia italiana ("graffiare" o garabatear). Decir que su plural es el sustantivo graffiti, no graffitis, es decir, estaríamos hablando de los graffiti o, como se diría en castellano, los grafitos (Ietrero o dibujo trazado o garabateado en paredes u otras superficies de carácter popular y ocasional). EI graffiti es un elemento compuesto por la fusión de texto e imagen en su aspecto superficial (así también los carteles); y se tiene conocimiento de que ya los romanos "guarreaban" las paredes y los sitios públicos con profecías o protestas con un incontenible deseo de compartirlas con sus ciudadanos.

En concreto podemos señalar que el graffiti es: "Acto de escribir (nombre) o representar (símbolo que nos identifique o con el que nos identificamos) en una superficie ajena".

Hasta el siglo XIV la pared ha sido uno de los principales soportes de la producción artística (recuérdese la pintura mural). Sin embargo, en la actualidad, éste no es un espacio creativo libre, sino un espacio clausurado por el poder que históricamente se ha reservado su usufructo. Tanto es así que este fenómeno espontáneo ha llegado a interpretarse como una amenaza, una trasgresión. Podría decirse que la ley ha prohibido el libre acceso al mayor lienzo del mundo y, precisamente por eso, éste se ha lIenado de trazos incontrolables, extendiéndose a todo tipo de superficies. El muro y sus extensiones metonímicas (puertas, mobiliario urbano, vagones, autobuses...) pasan a ser el soporte de lo que venimos hablando: el graffiti.

Términos como writing (graffiti), escritor (el que pinta graffiti), tag (firma), bombardear (pintar por todos los lados), toy (novato)... se utilizarán a lo largo del texto de manera habitual y corriente.

Es concretamente a finales de los sesenta cuando los concienciados activistas políticos y los no tan concienciados miembros de las gangs (las bandas callejeras) retoman este antiguo método de comunicación de escribir en los muros: Los primeros para hacer públicas sus protestas y los segundos para delimitar su territorio. En Filadelfia el bombing o bombardeo sienta los primeros antecedentes del graffiti tal y como hoy lo conocemos.

Pronto esto evolucionó y se trasladó a la parte sur del barrio neoyorkino del Bronx (South Bronx), donde el arte del writing o graffiti toma la morfología definitiva de diálogo con la sociedad en general. A finales de los sesenta los adolescentes en la ciudad de Nueva York empezaron a escribir sus nombres en las paredes de sus barrios, aunque en realidad utilizaban pseudónimos, creándose así una identidad propia en la calle. En principio no buscaban estilo, sólo querían aparecer por todos los lados. Es a partir de aquí cuando surgió el boom y cientos de adolescentes comenzaron a poner su nombre por toda la ciudad, haciéndose necesaria la creación de un estilo, tanto en la caligrafía, como en los métodos de ejecución o incluso los lugares utilizados para dicho fin.

Perfeccionó dando como resultado unas letras más gordas perfiladas y coloreadas: bubble letters o letras pompas. De aquí posteriormente nacieron los ya famosos throw up o vomitados, que como su nombre indica, son piezas espontáneas y de realización rápida. Otro tipo de letras son las block letters, perfectamente legibles similares a los rótulos. Pero el afán competitivo va más allá culminando así en el estilo más genuino del Bronx Wild style o estilo salvaje. A finales de los setenta, el graffiti alcanza sus cotas más altas con la incorporación de imágenes de la iconografía popular tales como personajes de cómic o dibujos animados, e incluso retratos y autorretratos en forma de caricatura.

En los años ochenta, la MT A (Metropolitan Transit Authority) de Nueva York, comienza su encarnizada lucha contra el graffiti. Se denomina a los escritores como buffs (entusiastas) y se comienzan a tomar medidas tales como instalar nuevas vallas más sofisticadas en las cocheras de los vagones de metro, recubrir los vagones con pintura resistente, aumento de la vigilancia... Pero esto no es todo, se empiezan a promulgar leyes restringiendo la venta de pintura a los jóvenes, se obliga a los vendedores a guardar la pintura bajo llave y se endurecen las penas contra los escritores de graffiti. También urgen brigadas e incluso asociaciones de vecinos anti graffiti que promueven campañas, carteles...

Los escritores escalaban los muros, se colaban por las alambradas o saltaban las verjas. También accedían por los apartaderos subterráneos descendiendo a las vías por los andenes o caminando por la plataforma que cubre el carril conductor hasta llegar a los trenes estacionados.

El graffiti, en cuanto a influencias se refiere, es un modo de expresión artístico indicativo de un estilo de vida urbano. Sus más directas influencias vienen dadas, pues, por otras expresiones culturales de la calle como puedan ser el rap o el break dance, Graffiti y publicidad van en ocasiones estrechamente ligados. Otra influencia directa sobre el graffiti es la del tatuaje. Esto se ve sobre todo en la representación de tribales, simetrías, o personajes y elementos típicos del tatuaje como corazones, puñales... Estos siempre en colores vivos y pIanos que tanto los caracterizan.

Siempre se ha intentado dar explicaciones desde el punto de vista psicológico de por qué se hace graffiti. Oímos hablar de inconformistas, inadaptados, antisociales, rebeldía juvenil... Pero el principal objetivo, el que impulsa a los escritores a pintar en las paredes, trenes o similares, es la necesidad común a cualquier tipo de arte. Esto es, la necesidad de expresar con la suma de otra razón: La búsqueda de reconocimiento, salir del anonimato, de la masa, dejar constancia en nuestro paso por el planeta tierra. Pero también conoce, en cuestión de tiempo, el placer que Ie puede proporcionar desobedecer esta norma, actuar de forma libre, esa capacidad de salir del marco preestablecido y convertir los signos en violencia visual hacia el poder. En el graffiti, el símil seria dibujar con el aerosol en una superficie no permitida convirtiendo esos signos en violencia visual hacia el poder: la ley. Todos sabemos que la publicidad emplea tabúes sociales como el sexo, la violencia o la libertad para suscitar el deseo, el morbo, el ansia de obtener lo prohibido, lo inalcanzable. "No hay mayor placer que hacer lo que no puedes hacer".

A pesar de esta dura competición, suele haber unas "normas" que no siempre se cumplen. La primera y más importante es el respeto dentro de esa propia competencia, por ejemplo el hecho de que la pieza de un escritor no pueda ser tapada por otro sin su consentimiento previo.

Las aplicaciones en este género hacen que muchos escritores de graffiti conviertan esta habilidad en un modo de ganar dinero, ya sea por su talento con el dibujo (trabajando como ilustradores), en sus ideas (como diseñadores), en su técnica (pintura mural o rótulos) o en su vocación como artistas (exponiendo y vendiendo obras).

Arte en Puerto Rico... Graffitis y Murales siglo XXI

"El graffiti es el lado más artístico del vandalismo o el lado más vandálico del arte". - Lama
.

Afiche anunciando un foro sobre el graffiti en Puerto Rico, 2006

En esta pequeña Isla del Encanto, los artistas puertorriqueños a lo largo de sus conquistas, hemos procurado mantener a flote nuestro talento artístico como pueblo capaz y conocedor en este campo. Retóricamente al igual que muchos otros pueblos en el mundo, hemos construido una historia propia en esta área del arte social. Pues, sabiendo que vivimos en una época donde el artista plástico está siendo desplazado por las nuevas tendencias digitales, y su legitimidad con nuestro pueblo es cada día más distante, aun no reivindicamos nuestros talentos prometedores.

Estamos sobre un momento en nuestra historia, donde el talento artístico puertorriqueño es redefinido y está siendo sujeto únicamente al reconocimiento de espléndidas obras de nuestras generaciones pasadas (no les quito mérito a éstas), limitando de esta manera aún más nuestro arte joven e innovador. Somos testigos así de una competitividad juvenil que frecuentemente es víctima de las convicciones pretenciosas y económicas de los galeristas, y de las oportunidades poco prometedoras que esta sociedad, gobierno y universidad nos pintan.

En reacción ante este descuido cultural de nuestras artes, somos los jóvenes quienes día a día, noche tras noche, salimos a la calle o entramos a nuestras universidades en voz de reclamo (como en los años veinte Vasconcelos, en los setenta los grafiteros en N.Y.), a exigir espacios de expresión y rescate histórico de nuestro pueblo. Pues en común a los diversos movimientos anteriores puntualizamos en un arte con sentido para el pueblo, arte para las masas y para todas las clases sociales. Es así que destaco dos movimientos artísticos actuales en Puerto Rico: el graffiti y el muralismo.

EI graffiti, como antecedente heredado de sus orígenes, nace, en primer lugar, como necesidad de un sector marginado y olvidado de este país, que ruega oírse como comunidad partícipe en el desarrollo histórico del pueblo. A su vez, que se niega a pasar por desapercibido o a continuar oprimido por los altos mandatarios intérpretes de culturas extranjeras. En segundo lugar, aumenta su práctica por la directa influencia del género del Hip-Hop y sus demás ligamentos. Al igual que en el exterior, el movimiento del graffiti puertorriqueño sufre el mismo discrimen por parte de las autoridades. Autoridades que por lagunas de desconocimiento y sensibilidad al arte, predican el continuo discurso de históricos gobiernos castradores de este movimiento. A pesar de esta realidad, los jóvenes continúan con su voz de reclamo, con su pote en mano, con su arte urbano...

Vanguardia Artística Universitaria 2004 - al presente

Como otro movimiento artístico, el muralismo en Puerto Rico, a lo largo de las décadas, por un lado ha sido un tanto escaso. Pero, por otro lado, de gran impacto social y en particular, en nuestra comunidad universitaria. Nosotros como estudiantes del sistema universitario de Puerto Rico, conscientes de la importancia del Arte en nuestra cultura, con más ansias luchamos por plasmar en los muros que nos "educan" todo lo aprendido en la academia. Pero más allá de una voz en sentido de existencia y dominio de la técnica, buscamos concienciar a la comunidad fuera del recinto. Buscamos expandir y promover el arte como arma estratégica de lucha, apoyar y complementar los reclamos del estudiantado, educar y concienciar la comunidad universitaria y plasmar un movimiento artístico en la historia de nuestra Universidad (así como los "tres grandes" en México). Siguiendo los pasos de nuestro compañero Ernesto Guevara con nuestro arte buscamos "ser hombres nuevos, ser esencialmente tan humano que se acerque a lo mejor del humano. Y que se desarrolle al máximo la sensibilidad para sentirse angustiado cuando se asesine a un hombre en otro rincón del mundo y para sentirse entusiasmado cuando en algún rincón del mundo se alza una nueva bandera de libertad".

Pues, entendemos que la exposición del arte de nuestros jóvenes no tiene limites tangibles o cuatro paredes que lo ordenen, al contrario, será nuestra obra la que dé sentido y coherencia a estos espacios sobrios y olvidados...

"Es la historia el soporte de un pueblo, es este pueblo quien nos concierne a nosotros y entre nosotros estás tú y estoy yo, los suficientes para no olvidarlo".
Referencias

Blacksmith, M. (2007). Arte y propaganda política en la Guerra Civil Española. En http:www.sbhac.netlcarteles/arteypro/.

Castleman, C. (1987). Los Graffiti. Madrid. Herman Blume.

Malvaioli, G.N. (2006). Muralismo Mexicano. México: ENEP.

******
Notas

1. Imagen: representación de algo en particular o un objeto, utilizando algún medio de representación (pintura, lápiz, carbón). está como medio efectivo de información, está impresa en el arte desde los tiempos mas remotos. Edificios griegos, los murales egipcios, los frescos aun vivos de Pompeya, las multicolores paredes de las catedrales europeas, pasando por los enormes murales aztecas, hasta los frescos que conocemos hoy (inclusive los graffitis) elaborados por artistas mas recientes.

2. Reclamo: reacción de un particular o un pueblo ante sucesos legítimos de inconformidad.

3. Imprenta: Arte de reproducir en un papel u otra materia, por medio de presión, una plancha o unos caracteres impregnados de tinta. Durante el siglo XIX, las mejoras incluyeron el desarrollo de la prensa accionada por vapor; la prensa de cilindro, que utiliza un rodillo giratorio para prensar el papel contra una superficie plana; la rotativa, en la que tanto el papel como la plancha curva de impresión van montados sobre rodillos y la prensa de doble impresión, que imprime simultáneamente por ambas caras del pape!. La imprenta amplía de manera considerable el alcance público de la cultura, al posibilitar la vasta y rápida difusión de cuestiones antes ocultas

4. Afiche: EI nacimiento y significado de la palabra afiche, lo encontramos en el siglo XIII en Francia. De hecho el término afiche que usamos en nuestro idioma, es un galicismo. Etimológicamente affiche (afiche) quiere decir "lo que uno lija", derivado de la palabra affiquet: lo cual significaba, "corchete, argolla". El afiche no es más que un medio de comunicación entre el comerciante y el público. No se Ie pide su opinión, sólo se Ie pide establecer una comunicación clara, poderosa. precisa... Un afiche debe tener la solución para tres problemas: óptica, gráfica, poética.

5. Cartel: Por otro lado tenemos la palabra cartel derivada de italiano Cartello, a través del catalán Cartel. Existe una palabra asociada a cartel y es; cartela (del italiano cartella y que deriva de carta). Se trata de un pedazo de cartón, madera u otra materia destinado a escribir o poner alguna cosa. Por ultimo el uso del término Poster: Del Ingles Poster que significa cartel que se cuelga en la pared con motivo decorativo. A partir de la década de 1960, y producto del contexto social y político del periodo, el cartel toma distancia de la indefinición y de las influencias que venía arrastrando desde principios de siglo y se acerca al lenguaje del diseño gráfico. En términos técnicos, por otra parte, el cartel se benefició de la consolidación de medios introducidos en los años treinta pero que sólo en los sesenta funcionan a plena capacidad: fue el caso de la impresión serigrafica y la impresión offset, aunque esta última sólo se impuso en el medio local una década mas tarde

6. Repudió la pintura de caballete en favor de obras de arte accesibles a un público masivo (durante gran parte de su carrera trató de hacer un arte estrechamente relacionado con el realismo socialista soviético, es decir, explicito y figurativo pero sumamente simbólico en sus representaciones. Algunos de sus murales pueden verse en los edificios del Palacio de Cortes en Cuernavaca, en la Secretaría de Educación Pública de la Ciudad de México y en el Anfiteatro Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria.

7. Su obra más relevante fue el Poliforum Cultural. Siqueiros lo completó después de un periodo de encarcelamiento entre 1962 y 1964.

martes, abril 01, 2008

Noticias del Frente Poetico 007

Manuel del Cabral no envejece. A cien años de su nacimiento.
.

Manuel del Cabral (1907-1999)

Por Frank Báez

Reproducido de Fundación Global Democracia y Desarrollo, Revista Global No. 19, 26 de noviembre de 2007

La prueba de fuego de todo poeta llega cuando éste desaparece. Ya el poeta no se encuentra para influir en su obra y la obra es juzgada tan sólo por su contenido. Al acercarse el centenario del nacimiento de un poeta, este aspecto se afianza mucho más. Poco a poco sus críticos, sus amistades y sus contemporáneos van desapareciendo y la obra es leída y comentada por nuevas generaciones. Este es el caso de Manuel del Cabral quien cumple este año su centenario de nacimiento. A pesar de su ausencia física, la obra ha seguido mutando de la misma manera que lo hizo el poeta en vida, pero en esta ocasión a través de las lecturas que emprenden sus nuevos lectores. En más de cincuenta libros, Manuel del Cabral fue desarrollando una obra sin parangón alguno en la literatura dominicana, una obra que el poeta calificó como su voz y que registró a través de cuentos, novelas y poesía.

La obra de Manuel del Cabral es una de las más perdurables y trascendentes que se hayan escrito en la literatura dominicana. ¿Qué quiero decir con esto? Que es una obra que asume riesgos continuamente, que tiene la capacidad de reelaborarse y que se halla insertada entre la corriente de renovación de la lengua que empieza con Darío y continúa con Vallejo, Neruda, Huidobro y otros poetas más. Que la diversidad, la riqueza, la exhuberancia y la experimentación de la obra de Cabral llevan a que esta sea asimilada por nuevas generaciones, escuelas y movimientos literarios. Mientras los Poetas del pensar reivindican un libro de temática metafísica como Los huéspedes secretos los poetas de la Generación de la posguerra leían y releían los poemas sociales incluidos en La isla ofendida o De este lado del mar. Y en ese mismo tenor, al tiempo que otros se reencuentran con el Compadre Mon o con la poesía negra de Trópico Negro, varios artistas, performanceros y poetas actuales, se interesan más por sus libros satíricos y de alto contenido erótico, tales como Pedrada planetaria o Sexo no solitario.

Aunque algunas de las obras más valiosas de Manuel del Cabral no han vuelto a editarse, los poetas jóvenes las sacan o las hurtan de las bibliotecas o se las envían en formato electrónico por la Internet. No es para nadie una sorpresa que Manuel del Cabral siga siendo un desconocido en el país, al tiempo que en otros países se estudia con ahínco y rigor. La ausencia de una tradición académica y crítica en el país ha influido en que tanto Manuel del Cabral como otros grandes poetas dominicanos no sean estudiados con la dedicación que merecen. Manuel del Cabral sigue siendo una de las asignaturas pendientes para los críticos y literatos dominicanos. Aún se necesita situar adecuadamente su obra desde una perspectiva dominicana, así como su relación con la tradición poética de nuestra lengua. Sin embargo, esto ya dependerá del tiempo y del desarrollo de las academias y las escuelas literarias en el país.

El huésped secreto

Pero, ¿quién es Manuel del Cabral? ¿Quién fue Manuel del Cabral? Manuel Cabral Tavares nace el siete de marzo de 1907 en la ciudad de Santiago. Desde temprana edad muestra una gran aptitud hacia la literatura, al extremo de abandonar la carrera de derecho para dedicarle todo su tiempo y pasión a las letras. Por supuesto, esta decisión le trae una serie de conflictos familiares que lo llevan a redactar su famosa Carta a mi Padre, breve poema en que refleja el drama del joven que se aferra a su vocación artística ante las presiones familiares y que contiene estrofas tan contundentes como la siguiente:
.
Qué más quieres, no pudo
hacerse licenciado, mi corazón desnudo.
Era mucho pedirle, padre mío, ¡no sabes
lo grave que es a veces
un hombre que en el pecho le entierran viva un ave! i

Ya un poco más afianzado en el mundo de las letras, publica Pilón: canto al terruño y otros poemas, su primer libro importante. Lo mete en una maleta y se muda a la Capital. Cuando arriba a Santo Domingo se topa con Manuel Cabral, un poeta que lleva su mismo nombre y que publica sus versos en suplementos literarios de la época.

En su autobiografía, Historia de mi voz, publicada en Chile en 1962, el poeta se refiere a este hecho: Pero a mi llegada a la capital tuve súbitamente que cambiar mi nombre de pila que tan orgulloso y simple traía de mi pueblo natal, pues con sorpresa me enteré de que existía una mano versificadora, un poeta que llevaba mediocremente mi firma y que por todas partes aparecían versos sin estatura de “Manuel Cabral”…En vista de ingrato atrasado de mi destino de poeta, resolví no quitarme el nombre pero agregarle algo para diferenciarlo de aquel bastardo homónimo fabricador de versos, y decidí entre el Manuel y el Cabral “ensangüichar” un “del” como salvavidas de mi presente y futura obra poética. La aristocrática contracción “del” no le caía bien a mi poesía social, pero prefería esta falla al peligro de perder toda mi obra ii.

Años después, cuando Manuel del Cabral publica su primer libro en Argentina utilizando en su nombre la contracción del, el dictador Rafael Leonidas Trujillo se comunica con Mario Fermín Cabral - padre del poeta- y le inquiere sobre las causas del uso de dicha contracción, alegando que el del es utilizado generalmente por la nobleza. Ante tal encrucijada, el padre del poeta responde: Yo no recuerdo descendencia tan alta entre los Cabral, pero me han dicho que eso se usa por allá. iii

Manuel del Cabral se incorpora sin muchos reparos a la vida literaria del Santo Domingo de los años treinta. Departe con artistas notables y suele reunirse en La Cueva, un cuartito perteneciente a la casa señorial de don Enrique Henríquez, frecuentado por importantes literatos e intelectuales, entre los que hay que señalar a Juan Bosch, Héctor Incháustegui Cabral, Ramón Marrero Aristy, Manuel Llanes, Domingo Moreno Jiménez y Fabio Fiallo.

En 1938, se embarca hacia la ciudad de Nueva York donde trabaja limpiando ventanas de rascacielos hasta que consigue un puesto de diplomático en Washington. En lo adelante se dedicaría a la carrera diplomática que lo dispersaría por todo lo largo y ancho de Latinoamérica. Permanece en los Estados Unidos un año y de ahí pasa a Colombia, Panamá, Perú y Argentina. Durante su estadía en esos países, el poeta dominicano asiste a importantes círculos literarios, conociendo figuras literarias tan interesantes como León de Greiff, Oliverio Girondo o Gabriela Mistral. En Buenos Aires publica Trópico Negro, Compadre Mon y Chinchina busca el tiempo, e incluso se casa y procrea tres hijos.

En 1944 retorna a la República Dominicana. En 1948 se dirige a España donde realiza variadas actividades literarias y se pone en contacto con un grupo de excelentes poetas españoles, pensadores y artistas tales como Vicente Aleixandre, Salvador Dalí, Gerardo Diego, José Ortega y Gasset, entre otros. Durante su estadía en España se publican tres libros suyos y se incluyen sus poemas en antologías de literatura contemporánea castellana. Los jóvenes poetas españoles se interesan sobre todo por el estilo empleado en sus cartas escritas en verso, que escribe entonces con más frecuencia y que incorporaría en lo adelante a sus obras anteriores.

En Historia de mi voz, Manuel del Cabral relata un episodio que aconteció en la casa del famoso crítico catalán Eugenio d'Ors. Se da el caso de que éste invita al poeta dominicano a una de sus reuniones mensuales. Manuel del Cabral lee una parábola llamada El Centavo y al final de la lectura Eugenio d'Ors la elogia abiertamente. Antes de marcharse, el poeta dominicano deja en casa del crítico catalán un paquetito de tres libros, destinados para las personas que no asistieron a la reunión de esa noche. A la mañana siguiente, Manuel del Cabral recibe el paquete de libros y una tarjeta que reza lo siguiente: La lectura de su hermosa y tan original parábola “El centavo” no justifica que usted use mi casa como depósito de libros. Le remito el paquete. Usted tiene su costumbre americana de poeta salvaje; por aquí no se usa eso. Ruégole disculparme. Eugenio D’Orsiv.

De España viaja a Francia donde conoce a Paul Eluard y André Gide y de ahí vuelve a Argentina. Presionado por el régimen de Trujillo, Manuel del Cabral termina pidiendo asilo en Argentina donde residiría por varios años. A finales de los setenta, vuelve a República Dominicana donde reedita su obra, publica nuevos libros y se suma a la vida cultural y social del país. En 1992 recibe el Premio Nacional de Literatura y en 1997 es propuesto para el prestigioso premio Cervantes. Muere el 14 de mayo de 1999. Contaba con noventa y dos años.

Mutaciones
.

En 1976, la editora Alfa y Omega publica Obra poética completa de Manuel del Cabral en colaboración con el poeta dominicano. Dicho volumen agrupa los libros: Compadre Mon, Manuel cuando no es tiempo, Trópico Negro, Sangre Mayor, De este lado del mar, Los huéspedes secretos, Pedrada planetaria, 14 mudos de amor, La isla ofendida, Chinchina busca el tiempo, Sexo no solitario y Égloga del 2000.

Si algo caracteriza la Obra completa de Manuel del Cabral son las mutaciones que libro tras libro va experimentando su voz, al punto de que pareciera que estuvieran escritos por distintos autores. Pero ojo, esto es aparente. Si uno relee los centenares de poemas con suma atención, empieza a escuchar una voz que va resonando entre sus libros como si se tratara de la voz en off de una larga y emocionante película. No importa la diferencia que existe entre los poemas de Sexo no solitario y los poemas en prosa de Chinchina busca el tiempo, o entre la poesía social de La isla ofendida y los poemas metafísicos de Los huéspedes secretos, siempre nos vamos a encontrar con la voz de Manuel del Cabral. Y es que a diferencia de muchos escritores, Manuel del Cabral no repite los clichés o las fórmulas literarias tan comunes en los escritores y poetas de ésta época. Para ilustrar esto último, pensemos en un poema de Los huéspedes secretos titulado Voz: ..
Me puse a cavar la tierra
porque oí mi voz al fondo.
Y el hoyo cruzó la tierra.
Y allá…
Más allá…
La voz lejana se oía.

Seguía cavando. Cavando.

Es sólo una voz el fondo v.

Al igual que Pablo Picasso o David Bowie, Manuel del Cabral experimenta con todos los elementos expresivos que tiene a su alcance para plasmar su cosmogonía y su voz. Acerca de esto, Stefan Baci escribió: Cabral no construye como Huidobro, una teoría poética; ni como Vallejo; presenta un lenguaje enteramente diferente de sus pares. Cabral es, de una manera clara y estricta, apenas un poeta desbordante, en el buen sentido de la palabra; no desbordante como el caótico Neruda, sino con bases fijas y, en la parte no americana de su poesía, con una estructura filosófica y una insustituible visión del mundo vi.

En Compadre Mon, Manuel del Cabral nos entrega la obra de mayor consistencia que se ha escrito sobre la República Dominicana. Hace poco se resaltó su influencia al ser seleccionada entre las mejores obras publicadas en lengua española durante el siglo veinte por varias revistas especializadas en literatura. Dividido en tres partes, Compadre Mon, al igual que un western, va narrando la vida de un forajido dominicano que poco a poco se va redimiendo para transformarse en una fuerza justiciera y reivindicadora de un pueblo explotado y sometido. La obra arranca con una serie de remembranzas y a medida que el libro va tomando velocidad las remembranzas se detienen para dar paso a que el mismo Compadre Mon relate la travesía y la metamorfosis que lo llevan a convertirse en paladín. Compadre Mon es la obra que recoge con mayor soltura el sentir popular y social dominicano: tan sólo piénsese en esa preciosa estampa denominada Sol gallero.
A partir del registro de voces populares incluidas en el libro, de las costumbres, de los anhelos, de la idiosincrasia de nuestro pueblo, podríamos decir que Manuel del Cabral muta en poeta épico o en musical de Broadway. Para el libro Manuel cuando no es tiempo, el poeta muta en solista. Dicho libro incluye algunos poemas de sus primeros libros, entre los que podemos mencionar a Carta a mi padre, acompañado de poemas satíricos y nostálgicos como Carta a Rubén, Carta a Moreno Jiménez y Manuel y su cadáver.

En Trópico Negro, Manuel del Cabral muta en cantante de blues y se reúne con Nicolás Guillén de Cuba y Luís Palés Matos de Puerto Rico, creando el trío que cantaría por primera vez y sin ningún tipo de tapujos la realidad negra antillana y que se caracterizaría por ser el primer movimiento poético en Latinoamérica que no tiene influencia europea. A esta colección pertenecen Trópico picapedrero, Negro sin casa y Negro sin risa, tres de los poemas más memorables del poeta dominicano. Acerca de este libro, Fernand Verhesen, escribió: Mientras Palés Matos juega con la piel de los negros, Cabral trabaja debajo de esa piel vii.

En Argentina empieza a redactar Chinchina busca el tiempo. Se trata de breves poemas en prosa y en verso, de carácter doméstico, motivados por la nueva condición paternal del poeta. Gabriela Mistral escribió sobre este libro lo siguiente: Pocas veces la poesía americana ha llegado a una ternura, transparencia y sentimiento humano como en esta poesía en verso y prosa. Cabral, en su trato con las cosas que lo rodean, hace de ellas una perenne superación de belleza y gracia que le da al hombre una reposada armonía interior viii.

De poeta doméstico muta en poeta metafísico. Se interesa por las parábolas, por la filosofía oriental y por los orígenes del lenguaje y de su voz. Publica entonces Sangre mayor, que junto a Los huéspedes secretos, son considerados como los grandes libros metafísicos del poeta. No obstante, así como en sus poemas sociales, Manuel del Cabral se detiene a meditar sobre ideas y abstracciones, de esa misma manera podemos decir que lo hace en sus libros metafísicos en cuanto a la problemática social, tal como se puede observar en el apartado de Los huéspedes sociales incluido en el libro Los huéspedes secretos.


Sobre el aspecto metafísico de esos libros, Manuel del Cabral señala: “Un libro mío… es el verdadero iniciador de mi aventura metafísica. Extraño parecerá que en una obra de tema tan aparentemente espeso de materia como es el sensual, fuese allí donde germinó la voluntad abstracta de mi poesía, pues, aunque “Los huéspedes secretos” y “Sangre mayor” se publicaron antes, varios poemas de “Sexo y alma” los tenía escritos con bastante anterioridad a esos libros. Y es que en el sexo he podido encontrar todos los elementos que yo considero indispensables para los secretos movimientos del huésped interior, eminentemente metafísico, pero misteriosamente sencillo". ix

Mientras en Sangre mayor experimenta con el poema en prosa y existencial, influido por el ambiente burocrático plasmado por Pablo Neruda en Residencia en la tierra, ya en Los huéspedes secretos Manuel del Cabral muta en Manuel del Cabral y funda un nuevo estilo de hacer poesía que rememora los cuestionamientos de los existencialistas franceses y que inauguraría una nueva forma de poetizar en lengua española. En Pedrada planetaria, el poeta muta en astronauta y escribe poemas donde abunda el humor negro y el sarcasmo tales como Estómago, Monólogo del Sputnik 1, Sembrador planetario, Desperdicios del 2000 y Monólogo del átomo. Se trata del libro que tiene más influencia onírica y surrealista tal como lo demuestran los breves poemas en prosa que contiene.

En De este lado del mar, libro de temática social, el poeta muta en noticiero y denuncia la problemática social del indio y de los inmigrantes en los Estados Unidos. 17 años después, en 1965, a raíz de la ocupación norteamericana en la República Dominicana, surgiría un hermano de este libro, La isla ofendida, donde el poeta muta en estudiante constitucionalista que se pasea por los alrededores de una ciudad sitiada.

En 14 mudos de amor, el poeta muta en sátiro enamorado mientras en Sexo no solitario el poeta muta en voyeur o en Catulo posmoderno. Piezas como La preñada o La mano de Onán se queja, se dedican más a reflexionar que a desarrollar una descripción del acto amatorio. En La Canción del invertido o en Ano, se produce una parodia de la poesía erótica de tendencia cursilona y se desentierran una serie de temáticas vedadas e inéditas en la poesía de nuestra lengua. Una de las características que distingue la poesía erótica de Manuel del Cabral es la manera en que ésta razona y juega. En ocasiones, su poesía erótica se torna humorística y hasta sarcástica, apartándose de ese ambiente de seriedad y solemnidad que nos han acostumbrado un montón de poetas modernos. Donde estos poetas se dejan arrastrar por la pasión y la retórica, Manuel del Cabral es puro seso y humor.

En Égloga del 2000, escrito a finales de los sesenta, el poeta muta a hombre nuclear. Se trata de un libro compuesto de doce poemas en que el poeta dominicano reacciona ante el mundo digital y deshumanizado que se perfila en el horizonte. Se reflexiona sobre la contaminación, la bomba atómica, la muerte de Neruda, el rechazo de Sartre al premio Nóbel y la manipulación genética. Con el poema que cierra Égloga del 2000 y Obra completa de Manuel del Cabral, el poeta vuelve a preguntarse sobre su voz y esta después de mutar una y otra vez retorna a él y repite:
.
He venido a ser eterno.
¿De qué me agarro, de qué?
Otra voz grita más fuerte,
otra voz en mí… ¿De quién?
Tal vez mi cráneo es la piedra,
la piedra que, sin edad,
lanzó un hondero sin tiempo…
y la piedra
al hondero volverá… x

Los hombres no saben morirse

La mejor manera de celebrar el centenario de un poeta es leyendo su obra. En los últimos años, los homenajes, los recitales y las conferencias, no resultan lo suficientemente estimulantes para difundir la obra de un poeta. Nombrar las calles con nombres de poetas o levantar estatuas de poetas y colocarlas en un parque, me parece torpe y de mal gusto. Pensemos que el poeta pertenece a todas partes y si lo petrificamos o lo ubicamos en un lugar determinado de la ciudad, de alguna manera lo estamos apresando, y peor aún, oficializando, que es quizás uno de los peores crímenes que se puede cometer contra su memoria. Porque cuando el poeta desaparece lo que nos lega no es su figura, sino su voz. Si hay un homenaje que se le puede hacer a un poeta, es leer su obra con detenimiento, como si habláramos con un pariente que recién conocemos.

Si algo tiene de particular Manuel del Cabral es que posee una obra tan vasta y tan rica que es imposible soslayarla. A pesar de sus cien años, Manuel del Cabral no envejece y en su obra sigue siendo el desconocido, el excéntrico, el juguetón, el ególatra y la figura explosiva que fue en vida. Su obra nos atañe más que nunca. Entre ediciones viejas con hojas amarillentas y rotas, en pasillos de bibliotecas, en estantes de librerías poco frecuentadas, en las bibliotecas personales de nuestros padres o nuestros abuelos, sus libros aguardan para ser leídos. Pensemos con emoción que cada vez que alguien abre uno de sus libros, Manuel del Cabral vuelve a la vida.
.

Foto del genial fotografo estadounidense Roger Ballen (1950-).

Notas Bibliográficas

i Del Cabral, Manuel. Obra completa de Manuel del Cabral. Editora Alfa Omega. Santo Domingo, 1976. Pág. 187.
ii Del Cabral, Manuel. Historia de mi voz. Ediciones Taller. Santo Domingo, 1974. Pág. 99.
iii Ibíd., Pág. 100.
iv Ibíd., Pág. 129.
v Del Cabral, Manuel. Obra completa de Manuel del Cabral. Editora Alfa Omega. Santo Domingo, 1976. Pág. 321.
vi Del Cabral, Manuel. Historia de mi voz. Ediciones Taller. Santo Domingo, 1974. Pág. 115.
vii Del Cabral, Manuel. Historia de mi voz. Ediciones Taller. Santo Domingo, 1974. Pág. 210.
viii Comisión Permanente de la Feria del Libro. Manuel del Cabral y su obra – comentarios y críticas. Santo Domingo, 2001. Págs. 125 y 126.
ix Del Cabral, Manuel. Historia de mi voz. Ediciones Taller. Santo Domingo, 1974. Pág. 235.
x Del Cabral, Manuel. Obra completa de Manuel del Cabral. Editora Alfa Omega. Santo Domingo, 1976. Pág. 590.