miércoles, julio 03, 2013

Noticias del Frente Multicolor 132

Miedo a la libertad



Por Tahira Vargas (tahiravargas@yahoo.es), Acento Social, 02 DE JULIO DEL 2013


La libertad está intrínsecamente vinculada a la responsabilidad social, al ejercicio ciudadano y al desarrollo humano. Sin libertad no hay desarrollo humano.

La práctica ciudadana en nuestra sociedad es muy débil, casi inexistente porque nuestra población no tiene clara conciencia de sus derechos ni de su responsabilidad social. Esta responsabilidad social no se ha forjado porque se ha aniquilado uno de sus principales cimientos, la libertad. Cada individuo se socializa en el miedo y en la represión en la familia, la escuela, el vecindario, los espacios laborales y en la vida social.
El miedo permea la vida cotidiana, la única forma en que las personas sienten que tienen que cumplir reglas y normas de convivencia es si alguien lo controla, tienen un vigilante, una persona que las castiguen o que le peguen por ello. Así no se construye ciudadanía ni sentido de responsabilidad sino que se refuerzan las conductas autoritarias y verticales.


La inexistencia de una construcción del sentido de responsabilidad se debe a la ausencia de libertad. Padres/madres, abuelos/as tías/os tienen miedo de ofrecerle a los/as niños/as y jóvenes espacios de libertad donde tomen sus propias decisiones y tengan control sobre lo que hacen.


Tanto en el hogar, en la calle como en los centros educativos se educa con represión, con sanciones permanentes, siempre es “no”, “no hables”, “no te pares”, “cállate”, “siéntate”, los mensajes principales están sustentados en prohibiciones y sanciones. Estas prohibiciones y sanciones generan rebeldía, agresividad, violencia y poca responsabilidad.


Las instituciones sociales, escuela, familia, religiones, grupos sociales, instituciones públicas tienen miedo. Miedo a que la población adolescente y joven adquiera conciencia de derechos y asuman responsabilidad frente a su cuerpo, sus propios proyectos de vida, su conducta y su vida cotidiana.


Los conflictos intergeneracionales tienen así una matriz de miedo, resistencia al cambio, resistencia a la responsabilidad social. Así se fortalece el conservadurismo expandiéndose con ello las corrientes fundamentalistas religiosas, la intolerancia racial, social, cultural, sexual…

El conservadurismo tiene hegemonía en muchos medios de comunicación, instituciones educativas, familia y estamentos de poder. Se entiende que la única forma de corregir los problemas sociales es con “mano dura” si tenemos inseguridad, necesitamos más policías y militares en las calles (como ocurre actualmente) si tenemos jóvenes delincuentes, hay que matarlos o someterlos a duras penas.
Ofrecerle libertad a la juventud no la convierte en una amenaza, por el contrario la empodera e integra socialmente convirtiéndola en sujeto social.


Cotidianamente en nuestras calles vivimos el irrespeto “al otro”, a la diversidad. “El otro” no existe, se entiende que todos/as tenemos que comportarnos igual, tener las mismas creencias religiosas, tener las mismas opciones sexuales, tener los mismos pensamientos, usar la misma vestimenta, peinados, gestos corporales, color de la piel, oír la misma música. Esa actitud de aniquilamiento y desconocimiento de la “otredad” y la “diversidad” se produce porque no somos una sociedad realmente democrática y cada día se fortalecen las tendencias más conservadoras que impiden que la democracia se convierta en realidad.


¿Por qué el miedo a la libertad?


El miedo a la libertad está vinculado al ejercicio de poder. El ejercicio de poder en nuestra sociedad se ha mantenido en base al modelo vertical y autoritario en el que cualquier expresión de divergencia o controversia se considera un atentado contra el orden y la autoridad. No se respeta el derecho a la protesta, a la libertad de expresión.


La denuncia reciente que hizo el periodista Fausto Rosario de amenaza a su vida es el ejemplo claro de la intolerancia presente en los estratos de poder. Igualmente lo que ocurrió contra Profamilia y su campaña de educación sexual e igualmente con la descalificación moral de un diplomático por su opción sexual.

Otro ejemplo es la negación de la existencia de estructuras familiares diversas con igualdad de derechos (familias dirigidas por mujeres solas, hombres solos, abuelas/os o tíos/as, familias de crianza); el bloqueo a las posibilidades de legalización de los matrimonios de homosexuales (que son matrimonios de hecho que existen y han existido siempre pero sin acceso a derechos). Igualmente ocurre con el derecho a la libre expresión, a la creatividad artística, a la reunión en espacios públicos, entre muchos otros….
El sostenimiento del miedo, las prohibiciones, exclusiones y represión a las libertades incrementan el autoritarismo, la violencia y la desigualdad. Necesitamos que todas las generaciones y personas asumamos sentido de responsabilidad y ejercicio ciudadano, respetemos la diversidad y rompamos con el miedo a la libertad.


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"Va a sufrir y tendrá que irse"


Monseñor Pablo Cedano advierte que el embajador norteamericano va a sufrir y tendrá que irse de República Dominicana, tratamiento semejante al que le dieron al Padre de la Patria Juan Pablo Duarte, excomulgado y estigmatizado por la Iglesia, y declarado traidor a la patria y exiliado de por vida por el gobierno anexionista de Pedro Santana 


Por Argelia Tejada Yangüela, julio 2, 2013

La Jerarquía Católica Romana continúa sorprendiéndonos con sus acciones y declaraciones. No fueron suficientes las palabras soberbias e infames del Cardenal contra el Consejo y ejecutivos de Profamilia y contra la jueza que rechazó el recurso de amparo con que pretendió silenciarla. El 26 de junio, el obispo auxiliar de Santo Domingo, monseñor Pablo Cedano, fue más incisivo al rechazar la decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de proponer como nuevo embajador en el país a James 'Wally' Brewster, conocido defensor de los derechos de la comunidad de lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales (LGBT).

Pablo Cedano lo descalificó porque un embajador gay “está lejos de nuestra realidad cultural”. Agregando tener la "esperanza" de que éste no llegue al país, pero de hacerlo "va a sufrir y tendrá que irse".[1] Este obispo es oriundo de Higüey y no movió una sola cuerda vocal para llevar a la justicia a los sacerdotes pederastas identificados por las niñitas sexualmente abusadas en el albergue católico de su provincia. Pero está dispuesto a hacer sufrir al futuro embajador y sacarlo del país por no esconder su orientación sexual. ¡Cuánto odio! ¡Cuánta maldad!

Paradójicamente, el mismo 26 de junio en que el celoso miembro de la Jerarquía Católica dominicana emitió su prepotente y homofóbico veredicto, en los Estados Unidos, se estaba haciendo historia. La Suprema Corte de Justicia anuló la legislatura de Defensa del Matrimonio (Defense of Marriage Act) firmada por el Presidente Bill Clinton en 1996 y conocida por sus siglas en inglés como DOMA.

La anulación significa que las parejas homosexuales que residen en estados que han aprobado los matrimonios gay, podrán disfrutar de lo que muchos denominan “ciudadanía completa bajo la Constitución”. La anulación fue sustentada en que DOMA viola la cláusula de igualdad de protección ante la Ley. La Corte no encontró evidencias del supuesto planteado por la oposición de que los matrimonios homosexuales destruyen los matrimonios heterosexuales.

Por esta razón las iglesias que se han reformado y abandonado las prácticas bíblicas homofóbicas, sexistas y discriminatorias de la Antigüedad y del Cristianismo Medieval, celebraron el triunfo de la IGUALDAD junto a la comunidad LGBT en el local de la Catedral Nacional de Washington de la Iglesia Episcopal, abierta a todas las religiones.

La nueva legislación envía un mensaje liberador para el estimado 10 por ciento de la población. No necesitan esconderse, pueden ser felices y disfrutar de los mismos beneficios económicos y privilegios que las leyes otorgan a las parejas heterosexuales. Es el triunfo de la tolerancia y de reconocer que todos y todas tenemos los mismos derechos y somos iguales ante la Ley. Es reconocer que nuestra humanidad está por encima de nuestra orientación sexual, de nuestro género, y de las diversas creencias religiosas que existen en la sociedad.

El Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez opina: “De Estados Unidos se puede esperar cualquier cosa. Yo estoy radicalmente opuesto a eso, nadie desconoce en este país que yo pienso así. No comparto en absoluto ese tipo de opiniones”. Dejó claro que la biblia señala muy bien que Dios creó al hombre y la mujer y que el matrimonio debe hacerse entre sexo opuestos.

El cardenal señaló además que hay mucha gente en contra del matrimonio gay, incluyendo gobiernos cristianos y no cristianos (particularmente en África y países musulmanes los condenan a muerte o a cadena perpetua) y recordó a las personas con estas preferencias sexuales los resultado de supuestos estudios que han tenido los primeros estados en los Estados Unidos que han adoptado leyes que permiten a los homosexuales adoptar niños. 
Según el cardenal, estos niños enfrentan problemas de identidad y otros traumas.

Pero el cardenal no está muy bien informado sobre estudios científicos sobre la sexualidad. Los estudios científicos confirman efectos negativos en niños por abandono y por el comportamiento de los padres, como son los abusos físicos y sexuales, el incesto y el efecto del consumo de drogas y alcohol de uno o ambos padres. En ningún caso la inclinación sexual de sus padres biológicos o adoptivos incide en la identidad o el comportamiento de los niños. Y es lamentable que los periodistas no lo cuestionasen y en cambio lo coreasen con carcajadas cuando el Cardenal se refirió a los homosexuales con un término peyorativo y ofensivo. [2]

Lo que si le preguntaron al Cardenal es lo que haría la Iglesia si el congreso estadounidense confirma al Sr. Brewster en el cargo. Su respuesta fue políticamente correcta: “nosotros no tenemos que hacer nada, es al gobierno que le corresponde”. Todos conocemos el maridaje entre la Iglesia y el gobierno. Los acuerdos al igual que los financiamientos no son transparentes. La iglesia demanda, y los políticos los obedecen; aun cuando signifique jugar con las vidas de las mujeres y de la población LGBT, como sucedió con la enmienda constitucional en septiembre del 2009.

Las palabras de monseñor Pablo Cedano, a quién conocí en los años setenta estudiando en la Universidad de San Pablo, Ottawa, me quitaron el sueño (obviamente no tuvimos los mismos profesores). De sacerdote humilde y tímido, se transformó en hombre de poder, vocero de una iglesia que le ha impuesto a toda la población sus dogmas, demandándolo de legisladores cobardes e inescrupulosos y del gobierno corrupto de Leonel Fernández. Acción iniciada por la iglesia que ha resultado en la conversión de condenaciones desde el Vaticano en delitos penados por la Ley y la Constitución Dominicana del 2010. 

Es precisamente aquí donde radica la inmoralidad de la moral católica romana y de otras denominaciones cristianas y musulmanas: Imponen su dogmas sin importarles las consecuencias ni el sufrimiento y dolor que éstas causan, especialmente si son mujeres las que sufren.

La reciente enmienda a la Constitución que permite el aborto terapéutico dejó intacto el resto de la legislación que permite la violación a los derechos humanos de la mujer y la comunidad LGBT con sus consecuencias de sufrimiento y desigualdad ante la Ley.

Pero debo de agradecerles a monseñor Cedano y al cardenal López Rodríguez por recordarnos y hacernos más conscientes del papel jugado por la Iglesia Católica Romana desde el origen de nuestra nación. El sufrimiento que hoy infligen también lo ocasionaron a los fundadores de nuestra patria. El Arzobispo Tomas de Portes e Infante aún vive, multiplicado y con más recursos del pueblo para hacer resonar su mensaje prepotente en el más oscuro paraje de la geografía nacional. Y esto en un país donde Trujillo sustituyó en las escuelas públicas la moral Hostosiana basada en consecuencias y compasión, por los dogmas absolutistas del catolicismo, fundamentados en la autoridad y la obediencia. Y donde los estudiantes compiten por ser los más deficientes del planeta.

Duarte sufrió y tuvo que irse: El Arzobispo Tomas de Portes e Infante, en su nefasta Carta Pastoral del 24 de julio de 1844, acusó a Juan Pablo Duarte y sus seguidores de apóstatas, deístas, herejes y culpables del castigo divino que sufría el pueblo en la forma de recurrentes invasiones de los ejércitos haitianos. Su mensaje define al dios aterrador del Antiguo Testamento y sustituye al pueblo de Israel por el pueblo dominicano como pueblo escogido por dios de quien demanda obediencia absoluta. Portes se convierte en mensajero de un dios “vengador de ultrajes”, “que ahora y en la vida futura castiga con penas de todas clases” y cuya voluntad divina demandaba obedecer las órdenes del gobierno anexionista de Pedro Santana. De no hacerlo quedaban automáticamente excomulgados.[3]

Pero lo importante son las consecuencias de este mensaje. En una sociedad crítica y con conocimientos del método científico basado en la observación y la razón, nadie le hubiese puesto caso al arzobispo, quién fundamentaba su mensaje en la Autoridad y presentarse como mensajero divino para determinarles opciones políticas en nombre de Dios. El historiador Orlando Inoa, en su biografía de Duarte (2008), desgrana las consecuencias de ésta Carta Pastoral, dirigida a un auditorio supersticioso e iletrado, aunque no las asocia.

El 1 de agosto, una semana después de proclamada la Carta Pastoral del 24 de julio de 1844, el Ejercito Liberador del Sur en un documento firmado por 628 oficiales superiores “acusó a los febreristas, a cuya cabeza figuraba Duarte, de incitar a la división y a la guerra civil bajo la calumnia de que el país había sido enajenado a una potencia extranjera para establecer la esclavitud, y por promover la idea de sustituir el pabellón de la cruz dominicana por el de la Republica de Colombia”. Pedían a Santana “justicia contra los asesinos de la Patria, contra el puñado de facciosos que deseando saciar su ambición, conspiraban contra la Patria”.

Dos días más tarde, un grupo de 68 ciudadanos “notables” de Santo Domingo peticionaban la pena de muerte contra los desafectos al gobierno. Otros 78 ciudadanos pedían a Santana “que por los crímenes notorios de los antedichos reos de lesa-nación, era de absoluta necesidad expatriarlos del país, más bien que pasar por la pena de verlos ejecutar y condenar a muerte”.

El 22 de agosto, antes de cumplirse un mes de la emisión de la Carta Pastoral, la Junta Central Gubernativa, presidida por Pedro Santana, “Jefe Supremo por la voluntad de los pueblos y del ejército” emitió la nefasta Resolución No. 17, por la cual acusa a Duarte y los Trinitarios más destacados de rebeldía y traición a la Patria.

Fueron destituidos de sus rangos militares y cargos públicos, y desterrados de por vida, con orden de muerte si pisaban territorio dominicano. Junto a Duarte fueron desterrados a perpetuidad Ramón Matías Mella, Francisco del Rosario Sánchez, Pedro Alejandrino Pina, Juan Isidro Pérez, Gregorio del Valle, Juan Evangelista Jiménez, y Juan José Illas. La Junta que reguló esta resolución los declaró traidores e infieles a la Patria, y ordenó que todos fuesen desterrados “y extrañados a perpetuidad del país, sin que puedan volver a poner el pie en el, bajo la pena de muerte…”.

El 2 de septiembre Duarte llegó enfermo a una prisión de Santo Domingo. Inoa relata como “encerrado en La Fuerza presenció desgarrado cómo una turba azuzada por los hombres de Santana pedía a gritos su cabeza y las de sus compañeros”. El 10 de septiembre de 1844 Juan Pablo Duarte fue sacado al muelle deportado hacia Hamburgo, Alemania, junto a Juan Isidro Pérez. Su biógrafo anota que regresaría al país 20 años más tarde, solamente al Cibao, con la intención de ofrecer sus servicios a los Restauradores, “los que sin pérdida de tiempo fueron rechazados, ausentándose del país a los pocos días para no volver jamás”.[4]

Ya es tarde para llorar por Duarte pero no para reivindicarlo. No es tarde para quitarnos de encima a los modernos Santanas y a los Portes irracionales y politiqueros. No es tarde para demandar la educación científica y una moral humanista y crítica en las escuelas públicas. No es tarde para terminar con la discriminación y el sufrimiento impuesto a las parejas del mismo sexo. No es tarde para dejar de aterrorizar a niñas, adolescentes y mujeres violadas forzándolas a llevar a término un embarazo impuesto y además criar el fruto traumático de esa violación. No es tarde para construir la muralla de separación entre Iglesia y Estado y anular el Concordato abusivo impuesto por Trujillo a la población. No es tarde para dar al César lo que es del César y dejar que los que quieran iglesias, templos o mezquitas, los construyan con su dinero y les paguen a sus voceros.

[1] Iglesia Católica dice EEUU irrespeta a RD al enviarle un embajador gay 
[2] Ver video: http://www.youtube.com/watch?v=FDkZLYMge8U
[3] Colección del Centenario de la República Dominicana, Vol. II (1944). Documentos para la Historia Dominicana. Anunciando la Independencia. Carta Pastoral del 24 de julio de 1844, Tomás de Portes e Infante. Santo Domingo: AGN, pp. 47-55. Original en el Archivo General de la Arquidiócesis de Santo Domingo, estante B cajón 62, legajo 28.
[4] Inoa, Orlando (2008). Biografía de Juan Pablo Duarte. Santo Domingo: Editorial Letra Gráfica, pp 128-135.

Publicado en Acento.com.doç

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Mujer Frontera: Guía sobre Trata de Mujeres

Queremos compartir la Guía  sobre Trata de Mujeres , producto de tres años de investigación por parte de mujeres que han escapado de la trata. A través de un proceso de investigación innovador y empoderante, mujeres que fueron víctimas de la trata se convirtieron en actoras de análisis y cambio. En vez de centrarse en la parte trágica de su experiencia, dialogaron y compartieron sus experiencias sobre cómo salir de la trata y rehacer sus vidas. Analizaron los mecanismos de apoyo a víctimas; investigaron sobre los manuales e instrumentos; y finalmente decidieron resumir sus propias experiencias y recomendaciones en esta publicación.

La Guía sobre Trata de Mujeres ha sido producida por Mujer Frontera, una red de mujeres que han logrado salir de la trata. Es un documento escrito por mujeres supervivientes para mujeres víctimas. También está dirigido a personas, organizaciones a instituciones que trabajan en la prevención de la trata y la asistencia a víctimas.

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).