lunes, septiembre 22, 2014

Noticias del Frente Historiográfico 162

Segunda Jornada de Visibilización del Cimarronaje


Estatua de Sebastian Lemba, pórtico del Museo del Hombre Dominicano

En ocasión del 12 de octubre, “Día del Cimarronaje” -así propondremos que se le llame-, Acción Afro-Dominicana, el Departamento de Cultura de la UASD, la Unión de Juventud Ecuménica Dominicana (UJEDO) y las organizaciones que conforman el capítulo dominicano del Grito de los Excluídos y Excluidas, cordialmente invitamos a la 2da. Jornada de Visibilización del Cimarronaje, a celebrarse el viernes 10, el sábado 11 y domingo 12 con el sociólogo Profesor Dagoberto Tejeda Ortiz.
  • Viernes 10, 6:00 p.m., Paraninfo Dr. Defilló, Facultad de Medicina, UASD, Conferencia “Afrodescendencia e Identidad Nacional” (D. Tejeda). 
  • Sábado 11, 10:00 a.m., en la Puerta de El Conde, Visita Guiada por Dagoberto Tejeda en la Ciudad Colonial para mostrarnos espacios relacionados con el proceso de esclavización y cimarronaje, como es el lugar donde después de ser vilmente asesinado el cimarrón Juan Sebastián Lemba, fue enganchada su cabeza para que sirviera de ejemplo de qué le pasaba a l@a esclavizad@s que optaran por revelarse contra la inhumana esclavización, visitar “La Picota”, plaza de tortura de l@s esclavizad@s colocada en el hoy Parque Colón, en la imagen principal del afiche que convoca esta Jornada pueden ubicar un pequeño obelisco con una cruz, ese lugar catolizado era donde a latigazos se trataba de diezmar el cimarronaje de esclavizad@s que exigían sus derechos humanos.
  •  Domingo 12, 8:00 a.m., Alma Mater, UASD, Ruta del Esclavizado/a, visita guiada a las rutinas de ingenios y más con el maestro Tejeda, ésta es la única que debe ser reservada debido a los asientos del autobús.
La Jornada es gratuita, sólo sugerimos llevar agua y en la del domingo agua, alguna merienda y almuerzo, este último, en una acto de hermandad sugerimos nos juntemos a comer junt@s y compartamos entre tod@s lo llevado.

Esta jornada tiene múltiples objetivos como de visibilizar el cimarronaje, importante hacerlo, más aún en un país donde la historiografía se ha empecinado en endulzar la horrible esclavización, existiendo hasta historiadores contemporáneos y no que dicen no existió la esclavitud en la hoy RD, sino en la parte francesa de la isla, en Haití.

Nuestro conferencista y guía se refiere al cimarronaje en su libro “La Sarandunga de San Juan Bautista en Baní” (2011):

“En la introducción del negro esclavo a la isla, hay que tener en cuenta, su captura violenta, la sacada por la fuerza de su hogar, de su aldea, de su tierra, la separación familiar, la caminata forzada y la llegada a la fortaleza o punto de embarque, las condiciones inhumanas de la travesía, la venta humillante y finalmente, los lugares de trabajo forzado, la explotación, y las crueldades, castigos y abusos a que eran sometidos por sus amos.

Por ejemplo, “si uno de ellos quería castigar a un esclavo por alguna cosa malhecha, por no haberse ganado su día, o solamente por algún despecho, o por no haber extraído de la mina la acostumbrada cantidad de plata, cuando por la noche venía a la casa, en vez de darle la cena le hacía quitarse la ropa, si es que tenía puesta alguna camisa lo arrojaba al suelo y le ataba las manos y los pies, colocándole una madera atravesada que es llamada por los españoles la ley de Bayona, y que yo creo fue inventada por un gran demonio, luego lo azotaban con una soga o correa hasta que todas sus carnes lloraban sangre. Al terminar toman una libra de pez o también una escudilla de aceite hirviente y poco a poco se la echan sobre todo el cuerpo, después lo lavan con pimienta del país disuelta en agua y sal y lo dejan encima de una tabla con una frazada, hasta que al dueño le parezca que puede de nuevo trabajar”. (Tejeda Ortiz, 2011).

La indignación y la asumida de conciencia de estos abusos, hizo que el negro reaccionara en contra del español y de la esclavitud, a favor de la libertad y de la vuelta al África, como sueño, como objetivo y como utopía.

Sus mecanismos de protestas y de lucha iban desde respuesta pacíficas a manifestaciones violentas. El negro se hizo el tonto, que no entendía, el enfermo, para no trabajar y cuando tenía que hacerlo lo hacía lo más lento que pudiera, haciendo las cosas mal, haciéndose el torpe, pasando por haragán, al que no le gustaba trabajar, pero al mismo tiempo desarrolló forma de lucha como el uso del veneno o huir a las montañas, a los lugares más inaccesibles, para hacer allí sus escondites, los “manieles”, en un proceso de cimarronaje.

“El término cimarrón según Carlos Esteban Deive –se aplicó indistintamente en toda América, al esclavo que individual o colectivamente se opuso al estado de servidumbre a que lo sometió el hombre blanco europeo, fue el fugitivo que rompió sus cadenas para escapar al orden social o a la unidad productiva donde trabajaba gratuita y extensivamente. A cambio de la libertad así conseguida, el cimarrón se convirtió en un individuo al margen de la ley que, para evitar su captura, se vio obligado a vivir en áreas, ya boscosas o montañosas, alejadas del control del poder colonial” (Tejeda Ortiz, 2011).

“Hubo momentos en que habían más de 7,000 negros cimarrones en la isla, mucho de los cuales vivían tranquilos en sus manieles, algunos de las cuales llegaron a tener más de ochenta años de existencia, pero otros se dedican a atacar las haciendas y los ingenios de los españoles, teniendo un efecto impactante en la economía colonial, ya que su persecución ocasionaban grandes gastos e inseguridad y sus ataques paralizaban muchas actividades económicas." (Tejeda Ortiz, 2011)

La historia del cimarronaje en la isla es la historia permanente de la lucha del negro esclavo por su libertad, negando de esta manera la mentira histórica del negro como un ser sumiso, incapaz de rebelarse, de elaborar sus proyectos, de querer volver al África o de construir sueños y utopías en sus nuevos hogares.

Durante más de tres siglos, con bajas y altas, el cimarronaje estuvo presente, con sus protagonistas y sus héroes, incidiendo significativamente en la economía de la colonia y en la composición étnica-cultural del dominicano de su cultura y de su identidad.

El cimarronaje en nuestro país no puede escribirse sin Haití y sin los negros cimarrones que pasaron a este lado, por la trascendencia e incidencia de la gloriosa revolución haitiana, revolución cimarrona, la cual trasciende a la isla para convertirse en un glorioso símbolo de libertad y dignidad de la humanidad.” (Tejeda Ortiz, 2011.)

Ausente de nuestra historiografía tradicional, ignorado por historiadores colonizados, hispanófilos y racistas, el proceso de cimarronaje y su incidencia en la formación y caracterización del pueblo dominicano es importante, sobre todo, porque en los mismos se dieron procesos sincréticos creativos que incidieron en la definición de nuestra cultura y de nuestra identidad. Todavía está por escribirse estos aportes, a pesar de las investigaciones de Carlos Esteban Deive, Larrazábal Blanco, Roberto Cassá, Franklin Franco, Emilio Cordero Michel, Frank Moya Pons, Hugo Tolentino Dipp y Rubén Silié.


Actual Parque Colon: La Palma de la Libertad, al lado de La Picota (extremo derecho).

OBJETIVO central de esta Jornada:

Es la elaboración de un documento donde presentaremos sucesos históricos relacionados a lugares de la Ciudad Colonial y a las ruinas de los ingenios coloniales, visitados sábado 11 y domingo 12 de octubre, para exigir al Estado Dominicano a través del Ayuntamiento del Distrito Nacional, el Ministerio de Cultura y sus apéndices, la Dirección Nacional de Patrimonio Monumental (DNPM) y Patrimonio Cultural Inmueble; que para la contribución y enriquecimiento del patrimonio cultural tangible e intangible y el fortalecimiento de la identidad cultural nacional y de la memoria histórica, espacios como las ruinas de los ingenios coloniales que actualmente se encuentran en cuasi abandono (exceptuando la ruina de Engombe que luce cuidada), para que sean re-acondicionadas respetando su valor histórico, creación de tarjas informativas sobre la historia del lugar, y resaltar las vivencias de l@s esclavizad@s, el cruel y explotador trabajo que desarrollaban como elemento productor de riquezas para el colonialistas y las manifestaciones de rebeldía y cimarronaje por la libertad y la abolición de la esclavitud.

Otros, visibilizar lugares como, donde se estima que entre el 1547 y 1548 asesinaron a Sebastián Lemba Calembo en una de las puertas de las murallas entre el Fuerte de San Gil y la Puerta de El Conde - otros sitúan el hecho en la Calle Mercedes Esq. Palo Hincado-, a esa puerta por muchos tiempos le llamaron “La Puerta de Lemba Calembo”, haciéndose necesario la visibilización, importante por lo ya explicado, y le podemos agregar que hasta desde el punto de vista turístico crearía un mayor interés por la ciudad de Santo Domingo.

Restaurar “La Negreta” o “La Casa del Diablo”, que era una casona-almacén donde los esclavizad@s al llegar a la isla, eran “guardado” para su restablecimiento y acumulación de fuerzas antes de iniciar el proceso de venta.

La calle La Negreta y zona es de amplio valor histórico y se hace necesario sacarlo de las condiciones de abandono y anonimato en que actualmente se encuentran, donde para nada se muestra del valor histórico que tiene. Se le agrega el “Callejón de la Negreta” lugar donde los esclavizad@s trabajaban en las canteras de piedras que se usaron para construir la ciudad colonial y sus murallas.

No dejando la exaltación de hechos como:

La Guerrilla de Enriquillo
Las Cimarronadas, Juan Sebastián Lemba, Diego de Ocampo
Los Ingenios Coloniales
El asentamiento de El Batey y La Cofradía del Espíritu Santo

Otro objetivo a tomar en cuenta es el de iniciar el diálogo en relación a cambiar el nombre para "Día de la Raza" como el “Día del Cimarronaje”.

Estas tres actividades son de invitación abierta para todos y todas; la del domingo 12 de Octubre, Ruta del Esclavizado, visita a ingenios y otros lugares.

Sugerimos llevar agua para las actividades pues no tendremos brindis, y para la del domingo llevar almuerzo o merienda que sugeriremos almorzar junt@s y hacer una gran mesa para compartir todo lo llevado entre tod@s.


Fuente: Tejeda Ortiz, D. (2011). “La Sarandunga de San Juan Bautista en Baní”.

Mas información: (809) 530-1094, (809) 760-1172, (829) 910-2630

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Cortesía de Maribel Núñez

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).

viernes, septiembre 19, 2014

Noticias del Frente Patrimonial 087

¿Quiénes son los profesores de América Latina y el Caribe?



Por: Carlos Ayala Ramírez

ALAI AMLATINA, 09/09/2014.- Una reciente investigación del Banco Mundial busca dar una respuesta fundamentada a esta pregunta: ¿quiénes son los profesores de América Latina y el Caribe? En principio, hace una apreciación cuantitativa: “Cada día, más de 7 millones de profesores se presentan a trabajar en las aulas de toda América Latina y el Caribe. Estos hombres y mujeres representan el 4% de la fuerza laboral total de la región y más del 20% de los trabajadores técnicos y profesionales. Sus salarios absorben aproximadamente el 4% del producto interno bruto (PIB) de la región”. Luego, nos habla de sus diferenciadas condiciones de trabajo, desde escuelas rurales de una sola aula con paredes de adobe hasta establecimientos de primera calidad. Y lo más decisivo: a los profesores se les reconoce cada vez más como actores clave en los esfuerzos de la región por mejorar la calidad y los resultados educativos.

     El estudio sostiene que la calidad docente es necesaria y urgente, porque en el mundo actual se están transformando los objetivos de los sistemas educativos nacionales, dejando de lado la mera transmisión de datos y la memorización, para centrar el interés en las competencias de los estudiantes; es decir, el desarrollo del pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas y la disposición al aprendizaje permanente. En un segundo momento, la investigación ahonda en las características y el desempeño de los maestros en nuestra región. El panorama es inquietante. Tres de los seis rasgos señalados en el informe son los siguientes.

     En su mayoría son mujeres de posición socioeconómica relativamente baja. Cerca del 75% de los profesores de América Latina son mujeres, pero el rango va desde un 62% en México hasta un 82% en Uruguay, Brasil y Chile. Asimismo, los datos sobre ingreso a las universidades muestran que los estudiantes que cursan carreras relacionadas con la educación pertenecen a un estrato socioeconómico más bajo y tienen más probabilidades de situarse en la primera generación de sus familias que tenga estudios universitarios, que quienes ingresan en otras carreras. Por otro lado, en la mayor parte de América Latina, el cuerpo docente está envejeciendo. En Perú, Panamá y Uruguay, el profesor promedio tiene más de 40 años; los cuerpos docentes más jóvenes de la región, en Honduras y Nicaragua, tienen en promedio 35 años.

     Elevados niveles de educación formal, pero escasas capacidades cognitivas. La investigación plantea que la educación formal de los profesores ha continuado incrementándose en toda la región. En 1995, solo el 19% de los profesores primarios de Brasil tenía título universitario; en 2010, la proporción era del 62%. En los 10 países de América Latina y el Caribe para los cuales se dispone de datos comparables extraídos de las encuestas de hogares, el nivel de educación formal de los profesores es más alto hoy día que el de los restantes trabajadores profesionales y técnicos, y considerablemente más alto que el de los oficinistas.

     No obstante, el incremento en la educación formal se ve socavado por las evidencias que indican que, en América Latina, quienes ingresan a las carreras pedagógicas son académicamente menos sólidos que el conjunto general de los estudiantes de la educación superior. Los alumnos de 15 años que manifiestan estar interesados en la docencia tienen puntajes mucho más bajos en las pruebas del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes. Los datos extraídos de los exámenes de ingreso a las universidades reflejan un panorama similar. En Chile, los estudiantes que se postulan para ingresar a los programas de educación docente obtienen un promedio de 505 en la prueba de selección universitaria; el promedio de los estudiantes de derecho es 660; el de los de ingeniería, 700, y en medicina, 745.

     Por otra parte, el informe apunta que son pocos los estudios directos dedicados a cuánto saben los profesores latinoamericanos sobre los temas que enseñan, pero los trabajos existentes muestran una inquietante desconexión entre los títulos formales de los profesores y sus habilidades cognitivas. Nada menos que el 84% de los profesores de sexto grado de Perú obtuvo puntajes inferiores al nivel 2 en una prueba hecha en 2006, en la que el nivel 3 equivalía al dominio de los conocimientos matemáticos correspondientes a sexto grado. En las pruebas efectuadas en Colombia, Ecuador y Chile para medir el dominio de los contenidos, menos del 3% de los profesores obtuvo puntajes considerados excelentes.

     Salarios relativamente bajos. En términos mensuales, los salarios docentes de 2010 fueron entre un 10% y un 50% más bajos que los de otros trabajadores profesionales “equivalentes”, proporción que se ha mantenido durante toda la década de 2000. Los salarios docentes aumentan con mucha lentitud, mientras que otros trabajadores obtienen mejoras salariales a medida que acumulan experiencia. En la educación se observa también una escasa diferenciación salarial comparada con otros sectores: independientemente de la capacidad, el talento y la experiencia, al obtener un empleo en la docencia, el individuo se asegura un salario que se moverá dentro de un rango relativamente estrecho, con escaso riesgo de percibir un salario muy bajo o decreciente, pero también con pocas probabilidades de obtener un sueldo alto.

     En consecuencia, se sugiere aumentar los salarios en algunos países para que el sueldo promedio de los profesores excelentes adquiera competitividad o no la pierda. Pero se advierte que los aumentos de salario solo provocarán una mejora en la calidad si van acompañados de políticas dirigidas a incrementar la selectividad de los programas de educación docente.

     Algunas de las conclusiones más importantes del estudio: (1) la baja calidad promedio de los profesores de América Latina y el Caribe es la principal limitación que impide el avance educativo en la región; (2) la calidad de los profesores de la región se ve comprometida por un pobre manejo de los contenidos académicos y por prácticas ineficaces en el aula; y (3) en la actualidad ningún cuerpo docente de la región (con la posible excepción de Cuba) puede considerarse de alta calidad en comparación con los parámetros mundiales.

     Así, de nuevo se plantea la necesidad de implementar políticas educativas orientadas a darle centralidad a la calidad docente. Y de nuevo se nos recuerda que por encima de la infraestructura, la tecnología y el número de estudiantes por aula, un buen profesor es quien puede garantizar el éxito de un proceso de aprendizaje, al igual que uno malo puede asegurar su fracaso. Y de nuevo debemos recordar al grupo del Banco Mundial que sus políticas económicas, en determinadas circunstancias y condiciones, también socavan el rol del Estado como proveedor de bienes y servicios de calidad, en ámbitos estratégicos de la sociedad, como la educación.

- Carlos Ayala Ramírez, director de Radio YSUCA

URL de este artículo: http://alainet.org/active/76952

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).

jueves, septiembre 18, 2014

Noticias del Frente Sensorial 118

OTRO ÁNGEL SE QUITA LA VIDA,
ACOSADO POR LA INQUISICIÓN
Colombia. La homofobia produjo un suicidio, el 4 de agosto.
Las autoridades de un colegio católico le impidieron vivir a un joven gay, de 16 años



Por: Héctor Alfonso Torres Rojas, Licenciado en Teología y en Sociología
Redes Cristianas, Septiembre 15, 2014
“Mi sexualidad no es mi pecado, es mi propio paraíso”, Sergio David
     “Yo también fui Sergio”, una frase continuamente proclamada en coro y con todos los pulmones, durante el plantón ante el edificio del Colegio Gimnasio Castillo, en la tarde del viernes 12 de septiembre, bajo un sol radiante y candente. Las colinas circundantes guardaron el eco. Sí, cada día hay miles de “Sergios”, en silenciosa angustia vital. Y los seguirá habiendo mientras no haya un profundo cambio social y cultural.
     Sergio David Reyes Rojas estaba a menos de cuatro meses de cumplir sus 17 años (el 27 de noviembre) y de recibir su grado de bachillerato. Estudiaba en el Colegio Gimnasio Campestre Castillo, que se precia de impartir una educación católica. Su sede está en la geografía del municipio de Tenjo, a una hora de Bogotá. El lunes 4 de agosto, en horas de la tarde, decidió suicidarse, arrojándose de la parte alta del Centro Comercial “Titán Plaza”, sobre la Calle 80, al occidente de Bogotá.
El motivo. En el mes de mayo, las autoridades del plantel educativo, en un acto ilegal y violador de su derecho fundamental a la privacidad, le obligaron a entregar el celular, le abrieron sus archivos, leyeron sus documentos personales y encontraron una foto en que se daba un beso con su amigo íntimo, alumno también de la misma institución educativa.
     Desde ese momento quedó en las manos de la rectora, Amanda Azucena Castillo; el profesor Mauricio Ospina y la sicóloga Ivón Andrea Cheque Acosta, quienes lo sometieron a un verdadero calvario. En lugar de comprenderlo y orientarlo, con sentido humanitario, lo declararon enfermo, obligándolo a consultar un sicólogo, amén condiciones duras para continuar en el colegio, a tal punto que la madre decidió retirarlo de ese colegio, para que pudiese terminar su bachillerato en otra institución. Su amigo fue igualmente retirado de la institución Colegio Castillo. Sus padres levantaron la voz para denunciar que Sergio David había acosado a su hijo. Sergio rechazó siempre semejante afirmación, que le produjo gran malestar. Hay quienes afirman que los padres del amigo de Sergio declararon a instancias de las autoridades del colegio.
     Su maestra de primaria, en otro colegio y amiga-orientadora durante su bachillerato escribió: “… él era un defensor acérrimo de los derechos humanos, feminista, pensador crítico”.
     Sergio era un joven excepcional, inteligente, inclusive brillante, muy buen lector, persona de debates, ateo, anarquista y libre pensador. No callaba lo que creía que debía criticar. Pertenecía a la ULE: Unión Libertaria Estudiantil. Esta clase de persona-personaje NO cabía en ese tipo de institución, que se jacta de orientar dentro de parámetros católicos.
     Horas antes de suicidarse, escribió: “… me lamento de no haber leído tantos libros como hubiese deseado, de no haber escuchado tanta música como otros y otras, de no haber observado tantas pinturas, fotografías, dibujos, ilustraciones y trazos como hubiese querido…” .
     “Mi sexualidad no es mi pecado, es mi propio paraíso”.
     En sus anotaciones en la red social ASK: “Estoy un poco cansado de responder esa pregunta (si soy bisexual). No creo que el amor tenga etiquetas, realmente. Pero, si de alguna forma, algunos/as sienten la necesidad de etiquetarme, preferiría que se me incluyese dentro de la teoría ‘queer’ (minorías sexuales que no son heterosexuales, heteronormadas o de género binario)”…
     “Su mamá recuerda que Sergio era amante de los libros y un apasionado por la literatura, la poesía, el arte y por la política. Era un librepensador que creía en sus ideales y estaba aprendiendo. A los 5 años ya había leído La historia sin fin de Michael Ende. A pesar de su corta edad, Sergio tenía claras sus ideas políticas y se hacía llamar anarquista, demostraba su disgusto con las instituciones religiosas y políticas, pero respetó los pensamientos y las creencias de los demás. Lo indignaba que lo obligaran a ir a misa en el colegio”, declaró su madre (El Tiempo, 9 de septiembre de 2014).
     La rectora, en un acto de mezquindad, por decir lo menos, regañó y castigó a los compañeros de clase de Sergio, por haber ido, sin su permiso, al entierro. Tuvieron que reponer el día de estudio, un sábado. Este viernes 12 de septiembre decidió dar día libre, para que los estudiantes no presenciaran el plantón que había sido convocado y que se llevó a cabo, frente a las rejas del colegio, entre las dos y cinco y media de la tarde. Plantón impulsado por organizaciones LGBTI. Asistieron cerca de 350 personas, que llegaron en cuatro buses y en carros particulares, desde Bogotá.
     “Yo también fui Sergio”, gritaron al unísono, a lo largo de la tarde, las personas participantes en el “plantón”, en su gran mayoría jóvenes de 18 a 30 años. Quisieron significar que también guardaron silencios, que vivieron días, meses y años de soledades llenas de angustias, de miedos y de sufrimientos al descubrir su homosexualidad.
     La madre de Sergio, Alba Reyes Arenas, acompañó el evento. Toda la tarde fue para ella una verdadera conmoción interior. Entre lágrimas, dio declaraciones a los medios y dirigió la palabra a los presentes: “Sergio muere por una causa, y por esa causa estoy yo aquí, de pié”… “En algún rincón del mundo hay un hijo pensando muchas cosas que no puede expresar por miedo, cuando tiene derecho a opinar. Por los derechos de los niños en Colombia, no quiero que le pase a otros niños, lo que le pasó a mi hijo Sergio”.
     Además, al final del evento sembró un árbol muy cerca de la reja del colegio, por fuera.
     El Plantón fue un homenaje a Sergio David cuyo suicidio ha conmocionado al país. Desafortunadamente, a lo largo de la Historia se han dado inmolaciones como la de Sergio, para llegar a una mayor conciencia sobre los derechos de sectores y/o minorías sociales. Contra el colonialismo, Gandhi. Esa mayor conciencia también ha sido consecuencia del asesinato de líderes, como Martín Luther King, luchador de los derechos civiles de las negritudes. También, desgraciadamente, las masacres. La de las mujeres, que dio origen al Día Internacional de la Mujer. Pero ante todo, al desarrollo del feminismo. La de los obreros, que conmemoramos el Primero de Mayo. En el contexto LGBTI, es bueno recordar la masacre en Nueva York, en el bar Stone Wall, que desató las iras de la comunidad LGBTI y se lanzó a las calles para reclamar sus derechos.
     Ese plantón también fue una protesta contra las autoridades del Colegio, por la falta de corazón. Pero también un acto de afirmación de la comunidad LGBTI. No es exagerado afirmar que el sacrificio de Sergio partirá en dos la historia del movimiento LGBTI en el país. Habrá un antes y un después. En el evento se izaron 4 banderas con los colores del arco iris. Varias personas portaban otras cubriendo su humanidad, sin olvidar chalecos y sombrillas arco iris. De lado y lado de la entrada fueron expuestas dos enormes banderas arco iris de 7 por 4 metros. Abundaron las pancartas y carteles de todos los tamaños, inclusive elaborados sobre el piso de cemento de la parte externa del colegio. Un conjunto de seis mujeres con tamboras y otra con una corneta, hicieron resonar sus sonidos musicales con fuerza, energía y dolor.
     El suicidio de Sergio pone en evidencia los derechos violados por las autoridades del Colegio Gimnasio Castillo Campestre. Otros planteles educativos también los violan.
     Veamos:
-        El derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad. Se le prohibió ser gay. Se le sometió a procesos de curación, como si tratase de una enfermedad.
-        Acosado, El derecho fundamental a la intimidad, la rectora lo calificó negativamente como gay.
-        El derecho fundamental a la libertad religiosa. La rectora lo presentó negativamente como ateo.
-        El derecho fundamental a la libertad de conciencia, de pensamiento y de ideas. La rectora lo descalificó como anarquista, porque fue miembro de la Unión Libertaria Estudiantil (ULE).
-        El derecho fundamental a la privacidad, a la correspondencia, a la documentación y archivos personales. Las autoridades le obligaron a entregar su celular y le leyeron y observaron todos sus archivos.
-        El derecho fundamental a la educación. Le colocaron condiciones a él y a su familia para continuar en ese colegio.
-        El derecho fundamental a la salud. La actuación de las autoridades del colegio lo sumieron en angustia, en depresión y desestabilizaron su salud física y mental. Son responsables, directa e indirectamente, del suicidio. “Marginar es condenar a morir”, frase de un religioso.
Estado y laicidad
La inmolación de Sergio David es un toque de alerta a las autoridades nacionales para hacer respetar el Estado laico, la educación laica… Un llamado para implementar la cultura laica. Además, una prueba de fuego para la Justicia…
     El suicidio de Sergio es también un campanazo para las y los educadores, creyentes, ateos, agnósticos…, en materia de respeto a las diversidades, al pluralismo ideológico, a la no discriminación, al diálogo, a la no imposición de las creencias religiosas…
     La inmolación de Sergio David lleva a reflexionar sobre esas cuestiones-temas-conceptos fundamentales, expresados en las pancartas y fotocopias repartidas, que citamos para conocer los pensamientos de las y los asistentes al plantón:
- El Estado laico
“Pero a Sergio también lo mataron los discursos de políticos como Roberto Gerlein, Alejandro Ordóñez, Marco Fidel Ramírez, Clara Sandoval, Claudia Wilches, María Fernanda Cabal, Javier Suárez Pascagaza y de otros tantos que fungen de ciudadanos ejemplares y hablan de “comunismo ateo”, “dictadura homosexual” y “mafia LGBT”, escribe Elizabeth Castillo, abogada.
     “Lo que duele no es la homosexualidad sino que la echen en cara como si fuera una peste, Colectivo Stop homofobia. “La homosexualidad no es una enfermedad. La homofobia, sí”.
-La Sociedad machista.
“El problema no es ser diferente. El problema es ser tratado de manera diferente”, Círculo LGBTI de Uni-Andes. “No más homofobia”. “Ignorar el abuso te hace cómplice”. “Tu lucha no quedará en vano. Grupo Rosarista de Interés en las Identidades Sexuales,” GRIIS. “Si se meten con uno, se meten con todos. Si toca a uno, nos tocan a todos”. “De las cenizas de los sergios brotarán flores de libertad”. “¿Quién nos devolverá los hijos que la homofobia se lleva?
-La Educación laica.
“No más ateofobia”. “Las aulas son territorio de Paz, Amor, Respeto, Inclusión”. “Por el derecho a una educación laica y respetuosa con la diversidad”. “Al colegio lo tendrás por un rato. Lucha por tus derechos”. “Compañero y amigo Sergio David Urrego Reyes: luchando por esos ideales que tanto querías”, ULE. “¿Soy capaz de cambiar el sistema educativo actual?” “Los niños y las niñas homosexuales existen, y tienen derechos”. “Una sociedad que se prepara para la paz, no puede ser indiferente al matoneo, al odio y a la homofobia”. “Por una escuela sin perjuicios”. “Mariqueando por una educación laica”. “FEMEN se une a la educación de la NO discriminación en la escuela”.
     Ley 1620 o Ley de Convivencia Escolar, defiende el derecho de los estudiantes “a ejercer una sexualidad libre, satisfactoria, responsable y sana en torno a la construcción de sus proyectos de vida”.
-Las iglesias
Una pancarta expresaba: “Sergio Urrego NO se suicidó. Lo mataron los cristianos que se creyeron lo que dice el libro de cultura machista, de Medio Oriente, llamado Biblia .La Biblia es perjudicial para la salud”.
     Y otra: “Menos religión cura la homofobia”
     Antes del cierre de de la concentración, se expresó un largo-largo-largo aplauso a Sergio David. En algunos rostros, resbalaban las lágrimas. Otras personas se fundieron en profundo abrazo. Las banderas ondearon sus pliegues. El repicar de los tambores y las notas de la corneta estremecieron las colinas circundantes, vestidas de verde y sol.
     Con el apoyo de la ONG Fundación Colombia Diversa, la madre colocó una acción de tutela que: “exige la protección de los derechos de Sergio y su familia a la intimidad, el buen nombre, la memoria, la no discriminación, el libre desarrollo de la personalidad, educación y a conocer la verdad, la justicia y la reparación por las acciones y omisiones de las entidades demandadas”.
     Además, la madre solicitó al Colegio que le otorgue el diploma de bachiller académico, por cuanto ya pagó los derechos de grado y su hijo fue un muy buen estudiante y estudiante ejemplar.
     Los medios de comunicación informaron, el sábado 13 de septiembre, que la Fiscalía llamará a indagatoria a las tres autoridades del colegio, cuyos nombres ya han sido citados en este escrito.
     La ONG Fundación Colombia Diversa y ULE jugaron papel definitivo en la convocatoria. La Defensoría del Pueblo y la ONU acompañaron el plantón, así como varios medios de comunicación social: prensa, radio y TV.

Bogotá, Domingo 14 de septiembre de 2014

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).

miércoles, septiembre 17, 2014

Noticias del Frente Sensorial 117

(DONDE EMBORRACHARSE ES UNA GRACIA)
Consumo de alcohol, permisividad en niñez y adolescencia

Por Tahira Vargas. 16 de septiembre de 2014 - 12:10 am



Tahira Vargas


El consumo de alcohol está legalmente prohibido para la población infantil y adolescente según el código de protección al menor. (Artículos 21, 22 y 23).

Esta disposición de protección a la niñez y adolescencia no se cumple claramente ni en las familias, ni en las comunidades ni en los establecimientos. Los recorridos y observaciones en lugares públicos en tandas matutinas, vespertinas y nocturnas muestran a niños, niñas y adolescentes consumiendo cualquier clase de bebida alcohólica desde ron, cerveza, vino y/o clerén.

En estudios cualitativos realizados con población infantil y adolescente en distintas comunidades pobres se muestra la clara permisividad en el consumo y venta de alcohol a niños, niñas y adolescentes.

Padres, madres y personas entrevistadas en las comunidades rurales y urbano-marginales niegan que le ofrezcan alcohol a sus hijos e hijas, sin embargo estos/as reconocen que los primeros “tragos” y bebidas fueron ofrecidos por sus padres y madres.

“Fui a bailar al colmado de mi papá y duré como una hora bailando. Un día bebí romo, mucho romo y me dolía la barriga” (niño de 11 años)

”Yo he tomao vipe y ron con mi papá y un amigo”. (Niña de 12 años)

“ Mi hermana compra Don Ron y yo bebo”.(Niña de 11 años)

“Yo he bebido cerveza, whisky, ron, Vino, mamajuana” (adolescente masculino 14 años)

El alcohol para la población adolescente estudiada es parte de la diversión y no está sujeta a sanciones. Algunas de las causas que identificamos de que el “alcohol” tenga una presencia significativa en población infantil y adolescente son:
  • Ausencia de restricciones del acceso a estas bebidas para niños, niñas y adolescentes. 
  • Inducción al alcohol por personas adultas y familiares en una lógica de “probar” o de simplemente darle “un traguito” 
  • Débil conciencia sobre los graves daños del alcohol las condiciones de salud física, mental, psicológica de niños, niñas y adolescentes 
  • El consumo de alcohol en niños, niñas y adolescentes es percibido por padres y madres como efímero y superficial no reconocen en estos hábitos posibles adicciones a la sustancia ni riesgos para la integridad física de sus hijos e hijas. 
  • Presencia de pauta cultural de vínculo estrecho entre consumo de alcohol y diversión 
Los hábitos de consumo “ocasional” de niños, niñas y adolescentes de alcohol no son sancionados por padres y madres quienes no reconocen en estos hábitos posibles adicciones a la sustancia ni riesgos para la integridad física de sus hijos e hijas.

No solo la familia tiene permisividad hacia el consumo de alcohol en niños, niñas y adolescentes es toda la sociedad. La protección de la niñez y la adolescencia en el consumo de alcohol desde políticas públicas y campañas es débil.

Las adicciones únicamente se “problematizan” en nuestra sociedad desde las drogas ilícitas (marihuana, cocaína, crack, heroína). El consumo de drogas ilícitas en nuestro país inicia con las “licitas” como las bebidas alcohólicas. Las bebidas alcohólicas no solo inician, siguen formando parte de la diversidad de mezclas de sustancias adictivas (alcohol-marihuana-tabaco-crack) que generan graves daños a la salud y a la vida de nuestra niñez y adolescencia.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

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La autora es Doctora en Antropología Social y Profesora Especializada en Educación Musical. Investigadora en estudios etnográficos y cualitativos en temas como: pobreza- marginación social, movimientos sociales, género, violencia, migración, juventud y parentesco. Ha realizado un total de 66 estudios y evaluaciones en diversos temas en República Dominicana, África, México y Cuba.

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).

miércoles, septiembre 03, 2014

Noticias del Frente Ecológico 121

Túnel de la Ortega y Gasset se debe llamar “La Cueva de los Murciélagos

Por: Dra. Rafaelina Segura

Recorrer por el túnel de la Ortega y Gasset que conecta la avenida del mismo nombre con la Zona Universitaria y con la 27 de Febrero es una aventura a la ciega peligrosa.  El túnel se divide en dos, el derecho que conecta con la Zona Universitaria, al Sur, y el izquierdo que sale a la 27 de Febrero, al Este.  Pero no dice hacia dónde conduce cada uno.
     La falta de iluminación en las paredes laterales dificulta la visión para los conductores, un factor que se convierte en una boca de lobo, un peligro de que alguien con baja visión o súbita adaptación pupilar por cambio de iluminación con el medio exterior al medio interior, perdiendo visibilidad si es de día, y penumbra si es de noche.  Se puede contactar la paupérrima iluminación de las luces del techo. Y tampoco hay cintas reflectivas, aparte de las líneas blancas en la avenida, que orienten al conductor.
     Una mala práctica es que la mayoría de los que transitan por los túneles NO encienden la luz baja, como debe ser y así se hace en cualquier país del mundo donde hay estos tipos de tramos de circulación. La razón de la luz baja es una ley de túneles, y debe ser baja. Ya que si es alta cegaría al conductor que viene de frente en carril contrario y por reflejo en el retrovisor, al conductor que viene detrás.
     Urge la educación vial, y urge señalizar nuestro país.  La escasez de señalizaciones, carencia de señalizaciones oportunas de orientación, la alta velocidad al conducir, así como las imprudencias de los conductores y el déficit en educación del conductor y peatonal hacen este país intransitable, uno de los más peligrosos del mundo, y donde se producen más muertes por accidentes de tránsito.
     Es urgente regular la velocidad en la ciudad (60, 50, 30, 20 km/hora)  como lo hacen los países  desarrollados, y que las señalizaciones  correctas sean colocadas en todo el país para orientar al conductor, no importa si es zona urbana o rural.
     Deben ser colocados correctamente los letreros de orientación sobre las vías, en el centro y si son colocados en los lados, que sean visibles,  que se les dé seguimiento para que los árboles no los tapen y estén siempre visibles, y bien  iluminados por las noches.
     ¿Cómo es posible que si se maneja por la avenida de San Isidro para coger la avenida Las Américas no hay un letrero claro, frontal, iluminado que diga a tantos metros: Avenida Las Américas, y ya adentro de la vía no hay dónde te diga Carril Izquierdo Avenida Las Américas/carril expreso”, y otro que diga que el carril derecho te lleva a la marginal?
     Solo hay que darse una vuelta por la Duarte con París y zonas aledañas para  uno ver como los agentes de la AMET brillan por su ausencia (todos se apuestan en el Polígono Central),  el desorden que impera en esa zona es gigantesco.  ¡Y no se diga en las provincias y campos, donde hay cruces y no se sabe hacia dónde conduce cada carretera...!

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).

lunes, septiembre 01, 2014

Noticias del Frente Sensorial 116

PRÓLOGO AL LIBRO DE ALEXIS GÓMEZ ROSA “MÁQUINA OLANDERA Y OTRAS OLAS DE LAVA & LANMAN”. Este poemario resultó ganador del "Premio Anual de Poesía Salomé Ureña de Henríquez", 2013. Dicho galardón es otorgado anualmente por el Ministerio de Cultura de la República Dominicana.

La máquina olandera y deseante de Alexis Gómez Rosa...



Por Armando Almánzar-Botello

Desde sus primeros poemas y libros: “Oficio de post-muerte”, 1977; “Opio Territorio” y “Cabeza de Alquiler”: poemas 1980-1986, etc., hasta la publicación de “El Festín. (S)obras Completas” (Poemas 1967-2011, Editora Amigo del Hogar, 2011), el poeta Alexis Gómez Rosa (Santo Domingo, República Dominicana, 1950) ofrece a la inteligencia "sentiente" de sus lectores (X. Zubiri), cansada de lirismos fáciles o presumidos pero esencialmente insípidos, la sorprendente pluralidad de nuevas temáticas y recursos expresivos integrados en una poesía de alta, profunda, sutil, arriesgada y perseverante calidad.

Esa riqueza semiótica potencialmente ilimitada que descubrimos en la obra de Gómez Rosa, constituye el insoslayable testimonio creador de una nueva y precursora sensibilidad poética forjada, en primer lugar, al calor de raigales vivencias y lecturas en su patria, pero nutrida, también, de los periplos desgarrantes y de las fecundas experiencias del poeta en éxodo y exilio; en turbulencias orgiásticas y serenidades meditativas con las que un verdadero artista del vivir-leer-escribir intenta siempre explorar, redefiniéndola más allá del mero principio del placer y de los límites y fronteras convencionales, la multiplicidad erótico-textual de la existencia.

Siempre agitada por apasionadas lecturas de poetas, ensayistas y narradores vernáculos y transvernáculos, clásicos y contemporáneos; afinada por el disfrute lúcido de todas las manifestaciones artísticas de valor auténtico y temperada por discretos y permanentes estudios filosófico-estético-literarios, la imaginación creadora de nuestro gran artífice constituye algo sin par en la República Dominicana.

Alexis Gómez Rosa encabeza el pequeño grupo de poetas dominicanos de avanzada, nacidos casi todos en la segunda mitad del siglo XX, que han contribuido de un modo decisivo a la verdadera renovación de nuestra poesía: Cayo Claudio Espinal, León Félix Batista, José Enrique García, Enrique Eusebio, Plinio Chahín, José Mármol, Juan Dicent, Homero Pumarol, Frank Báez, entre otros.

Además de su recorrido in extenso por la geografía multiforme y multitemática del vivir-hacer textual, la mejor poesía de Alexis Gómez Rosa participa también de aquello que Fernando Pessoa denomina “erudición de la sensibilidad”: Deflagración de un pensamiento cultivado en el acto de percibir, de forma instantánea, los eventos corpusculares del mundo; análisis intensivo, concentrado, del contacto con ciertos territorios vitales microfísicos, con una cierta dimensión molecular de la existencia y del espíritu, aparentemente sencilla, limitada, restringida, pero en efecto inagotable y abisal.

Al haber sabido asimilar a tiempo la verdad de lo supra-inscrito, surge, desde hace largos años, la preocupación de Gómez Rosa por el haiku y otras formas poéticas breves, y, es preciso destacarlo, se materializan sus notables logros alcanzados en esta dirección específica de la escritura intensiva.

Tal como lo han señalado varios críticos dominicanos, entre los cuales podemos mencionar a Diógenes Céspedes, Manuel García Cartagena y Miguel Aníbal Perdomo, o críticos extranjeros del relieve del puertorriqueño Pedro López Adorno y el peruano Pedro Granados, el poeta dominicano Alexis Gómez Rosa viene a erigirse, con la cantidad y la calidad de su obra, en una figura mayor en el ámbito de la poesía hispanoamericana contemporánea.

Por su diestra y personalísima utilización del llamado “verso proyectivo” de Charles Olson (regido en su estructura por las diversas gradaciones prosódico-pneumáticas de la oralidad, por la mayor o menor amplitud de la respiración o el aliento en el habla cotidiana); por su recurrente y eficaz utilización del versículo al “británico modo”; por su forma de integrar a su corpus poético el haiku, la poesía concreta y pluralista, el palimpsesto (Pedro Granados dixit), Alexis Gómez Rosa constituye hoy por hoy, en República Dominicana, el poeta de mayor fertilidad, diversidad formal y vigor metamórfico-transgresivo.

Nuestro poeta es un verdadero “connoisseur”, un avezado maestro en el arte del poetizar, entendido éste como búsqueda, exploración y hallazgo de nuevos ritmos y sentidos multivalentes.

Es poseedor, nuestro eximio poeta, de elaboradas concepciones sobre los complejos problemas que plantean la “literaturidad” y las formas artísticas, y no confunde, casi nunca, la articulación del poema con la mera supuración emotiva de primer grado ni con el simple y en ocasiones trivial juego poético-logocéntrico, pseudo-filosofante, tal como en muchas ocasiones acontece con ciertos escritores que no cesan de recurrir, desmayadamente, a ideas y lugares comunes de la tradición sin aportar en realidad nada nuevo.

El poema (se ha dicho hasta las náuseas), aunque ligado a lo social y a lo político, no equivale al politicismo sociologista ni al amorfo pseudo-vitalismo lírico, "existencializante"; tampoco es un mero espacio para cultivar las gastadas formulas retóricas y/o trabajar “filosofemas” o “simulacros de pensamiento” descuidando los problemas de dicción, estructura o dación de forma. El poema auténtico es siempre otra cosa, otra cosa, otra cosa...

“¡Viva la poesía!, que es el único sendero posible para / poder decir: / ¡Muerte a la poesía!: la boba, instrumentalizada poesía, la que puso alfombra a las ideologías y se marchó en auto stop / con el primer pelafustán de la palabra chatarra, / la palabra comprometida, / haciendo bulto a la puerta de claudicantes usinas, nosotros los / elegidos, la vanguardia del pensamiento una estrella en la frente.” Fragmento de un poema del libro de Alexis Gómez Rosa: “Máquina Olandera y otras olas de lava &  Lanman”.

¿Poesía genuina? Existen múltiples, diversas vías para descubrirla, para sorprenderla, para disfrutarla. Una de esas vías regias para llegar a la gran poesía la traza Alexis Gómez Rosa con el rigor centelleante de su vigoroso trabajo creador.

A riesgo de que algunos lectores perciban como un simple añadido, mera deriva semántica, hiato en nuestro tema principal o digresión prescindible las reflexiones que desarrollaremos en los próximos quince o veinte párrafos, introduciremos ahora una breve lectura crítica de las diversas modulaciones del concepto “cultura” tal como se podrían perfilar a raíz de una lectura de la reciente obra de Mario Vargas Llosa “La civilización del espectáculo”, Madrid, 2012.

Desarrollamos aquí estas reflexiones a modo de campo teórico-crítico y problemático en el que se podría insinuar y posicionar la estrategia polémica de escritura desplegada por el poeta Gómez Rosa en su libro “Máquina Olandera y otras olas de lava &  Lanman”, en lo atinente a la particular concepción híbrida de la cultura que este último texto revela.

DIGRESIÓN NECESARIA

En pasadas reflexiones sobre el problema del deslinde entre “alta cultura” y “cultura popular” habíamos señalado, a propósito del libro de Vargas Llosa mencionado más arriba, que no renegábamos del valor lúcidamente crítico que podíamos percibir en algunas afirmaciones del escritor peruano-español con respecto a lo que diagnostica como una actual banalización de la literatura y el arte padecida por la llamada postmodernidad globalizada, y que nos agobia la sensibilidad como efecto de la promoción de valores estéticos epidérmicos o frívolamente hedonistas presentes en el amplio contexto de lo que dicho importante escritor, siguiendo a mi entender la estela de Guy Debord, denomina la “civilización del espectáculo”.

No obstante, también señalábamos que nos parecía que a Vargas Llosa, desde varios años atrás, la necesaria crítica al adocenamiento del hombre urbano postmoderno le había conducido a negar las tradiciones orales y la inventiva de lo que todavía era posible denominar como “pueblo”.

De acuerdo con este punto de vista letrado-elitista, las tradiciones populares, indígenas, orales y míticas de América Latina y del Perú en particular —que el mismo escritor retrata de modo muy convincente en su novela “El Hablador”—, no son cultura sino meras modalidades de la incultura.

Para Vargas Llosa, en las polémicas consideraciones hermenéuticas vertidas en su mencionado libro sobre cultura y espectáculo, el gran crítico ruso Mijail Bajtín, —autor de “La Cultura Popular en La Edad Media y en El Renacimiento. Un estudio de la obra de François Rabelais y la carnavalización en la literatura”, entre otros importantes textos críticos del pasado Siglo XX—, abolió la oposición paradigmática “cultura” / “incultura”, y no la oposición “cultura oficial” / “cultura popular”, como el eminente crítico y filósofo ruso postulaba. Ergo: Bajtín, para Vargas Llosa, sencillamente abrió las compuertas a la barbarie.

Nos pareció entonces, al leer esta interpretación quizá un tanto desaprensiva, que para el Premio Nobel peruano-español, la única cultura posible sería la de una letra secuestrada en los pasillos de una cierta Academia... Lo que entendimos y entendemos como una definición muy segregativa y racista de cultura.

Evidentemente, Vargas Llosa está delineando así una cartografía cultural aséptica para consumidores de arte y literatura de “clase alta” y sensibilidad purista.

Se trata de eliminar, quizá con alevosía programática, todo lo que pueda oler a "pueblo", a "multitud" (no digo a "muchedumbre").

Por otra parte, debemos recordar que la oposición entre "alta cultura" y "cultura de masas" es utilizada por los filósofos marxistas de la Escuela de Frankfurt de un modo teórico-crítico muy particular.

Hay implícito en ese deslinde un severo cuestionamiento a la Sociedad Capitalista y a su producción de ideologemas enmascaradores de la dimensión alienante de la producción serializada, des-diferenciadora, a-problemática.

Sin dejar de reconocer la verdad parcial presente en el enfoque de Adorno, Horkheimer y Marcuse sobre la cultura de masas, entendemos que lo que se denomina actualmente postmodernidad no es algo realmente homogéneo.

Creemos, como ya lo hemos señalado en otros contextos, que sin validar el “anything goes”, el “todo vale” que conduce al mero ruido semántico y a la sobre-abundancia de lo vacío, algunas manifestaciones culturales postmodernas pueden cribar, seleccionar, reutilizar crítica y creativamente un conjunto de elementos procedentes del mundo de la “cultura de masas”, sin que ello implique una concesión light al aparato simbólico de producción serializante propio del capitalismo "crematístico". De todos modos, ahí están las variadas obras que transitan en nuestros días por esta dirección pluralista y “democrática”, abiertas al análisis y a la interpretación.

A nuestro entender, la estrategia seguida por el poeta Alexis Gómez Rosa en una parte importante de su obra, y, de modo particular, en su libro “Máquina Olandera y otras olas de lava  &  Lanman”, se articula y se desplaza por esa trayectoria señalada.

La cultura popular en América Latina es un factor que no podemos obviar en un enfoque de las tradiciones "orales, carnavalescas y dialógicas", con más razón todavía que en las llamadas sociedades industriales y postindustriales.

Por más erosionados que se encuentren los conceptos de "pueblo” y de “cultura popular", sus modalidades semióticas de funcionamiento permanecen relativamente diferenciadas de la llamada “alta cultura”, aunque sin lugar a dudas transformándose.

En este sentido es preciso reflexionar sobre las tesis de autores como Néstor García Canclini, Serge Gruzinski, Carlos Monsiváis, etc., en su conceptualización de las culturas híbridas, el pensamiento mestizo y los aires latinoamericanos de familia...

Lo importante es eliminar la idea esencialista de una supuesta “pureza” cultural, ya proceda esta del territorio que se denomina, metafísicamente, "popular-prístino", como de los ámbitos, también problemáticos en sus límites, de la llamada "cultura de élite".

Lo que reviste, a nuestro entender, verdadera trascendencia crítico-cultural, es encontrar, en nuestras sociedades latinoamericanas y antillanas, por ejemplo, complejas modalidades heterogéneas de articulación sígnica de valores, tradiciones y archivos que apunten a la valoración de un cierto mestizaje, de una cierta hibridez semiótica cónsona con la naturaleza plural, múltiple y problemática de nuestros particulares procesos históricos. Desde ahí se podría operar el salto hacia la “infinitud potencial” de los textos considerados como obras estéticas…

Entendemos que dicho trabajo semiótico de hibridación textual lo realiza de manera paradigmática el poeta dominicano Alexis Gómez Rosa en su libro “Máquina Olandera y otras olas de lava  &  Lanman”.

En ese sentido, percibimos en la posición de Vargas Llosa una concepción muy excluyente de la cultura al limitarla a una formación clásica cuya matriz se remonta a la Edad Media, cuando la tradición greco-latina se encontraba clausurada en los monasterios mientras el pueblo creaba el arte de las máscaras grotescas, las “facecias”, el carnaval...

Vargas Llosa, marcando una diferencia ideológica sustantiva con respecto a estrategias de escritura como la de Gómez Rosa, parece despreciar esta segunda vertiente de la cultura, tan valorada por Bajtín, al no considerarla como propiamente cultural.

Con ello, el autor de “La ciudad y los perros” parece rechazar los valores tradicionales que sobreviven y se recrean constantemente en sociedades híbridas, mulatas y mestizas como las nuestras.

El escritor peruano-español parece apostar más bien a un proceso homogéneo de modernización occidentalizante. Es decir, de “simple” y programada norteamericanización-europeización de la cultura mundial...

Ello comportaría un repudio, forclusión o rechazo, en su propio contexto cultural de origen, de estrategias escriturales como las de un José María Arguedas, por ejemplo, caracterizadas por sus rasgos heterofónicos y disonantes con respecto a una cierta cultura mayor que procura la mera consonancia hegemónica.

El elitismo de Vargas Llosa, a diferencia de otras concepciones plurales de la cultura como las de García Márquez y Gómez Rosa, por mencionar adrede, “cum grano salis”, a sólo dos ejemplos de relevancia en las letras hispanoamericanas contemporáneas, nos sitúa de nuevo, peligrosamente, frente a la vieja disyuntiva del Facundo de Sarmiento: “Civilización” (Occidental: Industrial y Post-industrial) o “Barbarie” (Las diversas Memorias Culturales locales, vernáculas y metamórfico-transvernáculas, impuras por heterogéneas y mixtas, que identifican de una forma no esencialista, más bien modal y diferencial —Augusto de Campos dixit— a los pueblos de Latinoamérica y el Caribe)...

ALEXIS GÓMEZ ROSA: POETA DE ESTIRPE RABELESIANA Y “NEOBÁRBARO-ALEJANDRINA”.

Mucho antes de la publicación, en abril del 2011, de su monumental recopilación poética “El Festín. (S)obras Completas” (Poemas 1967-2011), Editora Amigo del Hogar, Santo Domingo, 2011, atronador y trascendental volumen de 1518 páginas llenas de una singular poesía de muy alta calidad, nuestro poeta se había confirmado, de un modo definitivo, como el máximo representante, en nuestro país, de una sensibilidad y exuberancia imaginativas que podríamos clasificar como rabelesiano-pantagruélicas, con todas las implicaciones semióticas que comporta dicha categorización.

En este nuevo poemario que ahora nos ocupa, “Máquina Olandera y otras olas de lava &  Lanman”, Editora Gente, Santo Domingo, 2013, Alexis Gómez Rosa realiza un minucioso y revelador recorrido de “agudo zahorí de las costumbres”, por una memoria cultural multiforme que no limita sus temas y contenidos al deslinde operado entre “alta” y “baja” cultura, entre lo que se denominó, desde el siglo XV europeo, “mester de clerecía” y “mester de juglaría”.

Las oposiciones paradigmáticas “cultura oficial” y “cultura popular”, “high brow culture” y “low brow culture”, “cultura nacional” y “cultura foránea”, “cultura de lo propio” y “cultura de lo (im)propio”, son sistemáticamente problematizadas y subvertidas por la escritura parsimoniosamente corrosiva del poeta Gómez Rosa.

Tramando una suerte de mixtura irreverente y de subversiva carnavalización bajtiniana de ciertos valores culturales opuestos y determinadas jerarquías axiológicas tradicionales, nuestro poeta parece recordarnos, desde el título mismo del libro mencionado, aquel principio metodológico que orientó a Roland Barthes en su obra de investigación semiológica titulada “Mitologías”,1957 (1980 en su primera publicación en español), cuando decía que la importancia epistemológica de una investigación no dependía de la presunta “dignidad” de los objetos de estudio en cuestión, sino de la fuerza reveladora del análisis efectuado a partir de ellos, y procedía a estudiar, semiológicamente, los mitos urbanos constituidos por el “bistec con papas fritas”, como paradigma de cierta “francesidad”; la limpieza “en profundidad” de los detergentes, el mensaje publicitario como productor de ideología, la lucha libre, el strip-tease, la creencia en la astrología, el rostro de Greta Garbo, etc., etc.

El texto híbrido de Gómez Rosa, “Máquina olandera y otras olas de lava  &  Lanman”, se revela como poesía confesional-testimonial de gran fuerza humorística y, simultáneamente, como reflexión crítico-irónica sobre el acto mismo de escritura y producción de la obra en curso.

En dicho libro se configura un repertorio heteróclito de temas en el que nuestro poeta trenza, con variados elementos de perfil “auto-biográfico”, reales o ficticios pero atribuibles al “sujeto de los enunciados poéticos”: Voces y juegos de lenguaje procedentes de la oralidad popular; recursos y hallazgos con toda seguridad provenientes de otros litorales poéticos, pero reutilizados y transformados por el artista y su potencia de apropiación, por su capacidad para desterritorializar y reterritorializar; expresiones y tachaduras de afectos y pulsiones errantes; tramas y motivos pertenecientes a la mitología y al folklore urbanos, al deporte, a la política internacional y vernácula, al cancionero popular de Latinoamérica, a la publicidad y al comercio; alusiones a la felicidad y a la tristeza, a la venganza y al fracaso; citas y encuentros problemáticos y ambiguos, efectuados o diferidos, con la salud, la enfermedad, la decadencia o las muertes; remembranzas vestimentarias, humorísticas, culinarias, parentales, amistosas y eróticas; referencias directas a las tradiciones artísticas y a las vanguardias estéticas del pasado siglo XX, tanto europeas, latinoamericanas como estadounidenses y de otras latitudes. En fin: apelaciones poéticas a la llamada alta cultura pictórica, historiográfica, política, filosófica, musical, cinematográfica, literaria —de aliento vernáculo como internacional y ultra-vanguardista—, entremezcladas con ricos motivos populares y cotidianos de variadísimos registros...

Todo ello arroja como resultado de escritura una suerte de complejo tapiz etno-psicoanalítico, o si se prefiere, de esquizoanálisis del sujeto urbano, “glocal” y postmoderno, en situación “dominicana”, “antillana” y “caribeña” de discurso.

Dicho “análisis” poético revela el carácter múltiple, fragmentario, complejo, abigarrado, metamórfico, conflictivo, plural, desgarrado, impuro, gozoso, polifónico y singular de dicha voz poética, en su condición de sujeto histórico del acto creador que opera su síntesis disyuntiva de lo dispar a través de una sorprendente potencia micro-técnica y vinculante.

Orientando con gran rigor sus textos hasta alcanzar una depurada factura y el revelador semantismo polivalente a que hemos hecho referencia, Alexis Gómez Rosa nos recuerda, en el plano poético, el trabajo de zapa de un explorador de la microhistoria como Carlo Ginzburg, quien en su libro de 1976, “El queso y los ratones”, nos ofrece una exploración de los microlaberintos y subterráneos de la cultura popular europea en los años finales de la Baja Edad Media, a través de los datos biográficos de un personaje común y corriente: un oscuro molinero italiano procesado por la Inquisición a causa de sus ideas apartadas de los planteamientos canónicos de la Iglesia...

Esta cohabitación subversiva de lo “popular” y lo “culto”, la observamos desde el título mismo del poemario de Gómez Rosa, en el que podemos leer la evidente referencia a la pieza musical "Maquinolandera", de la compositora popular puertorriqueña Margarita Rivera García, madre del gran cantante boricua de salsa Ismael Rivera.

Además, en dicho título leemos la evidente alusión a la colonia conocida popularmente como Agua de Florida de Murray &  Lanman, versión norteamericana del Agua de Colonia alemana, entre cuyas propiedades, en el imaginario folklórico, se pueden mencionar la mágica y la afrodisíaca.

El sintagma “Agua de Florida” participa de una gran fuerza de evocación e invocación, dada la familiaridad del producto así nombrado para amplias capas de la población dominicana, caribeña y latinoamericana en general.

Conjuntamente con la “maquinolandera”, el “agua de Florida” podría constituir uno de los “generadores” del texto poético que nos ocupa.

A través de esa vertiente semántica y sus connotaciones eróticas, mágicas, sociales y olfativas, en el título podríamos leer, entre líneas quizá, una referencia en clave caribeña, consciente o inconsciente, a las “máquinas deseantes” teorizadas por los filósofos Gilles Deleuze y Félix Guattari…

Máquinas deseantes de la textualidad polimorfa en las que el significante “lava” nos conduce, metafóricamente, a la dimensión pasional, pulsional e incandescente del deseo, a la fuerza eruptiva y seminal, a la potencia volcánica del amor y del acto creativo; y en el eje metonímico, nos arrastra a los significantes “lavanda”, “lavandería”, “máquina lavandera”, “la… bandera”, “Jasper Johns”, “exilio”… “lavandera”… “mi aquella lavandera del alma”: César Vallejo... y todo lo que comporta su nombre como posible causa ausente de cierto decir…

La palabra “maquinolandera” es una invención de Margarita Rivera, y alude a los automóviles de una especial calidad utilizados por cierta juventud puertorriqueña de los años cincuenta y sesenta para realizar sus periplos urbanos exhibicionistas, con marcados objetivos de conquista erótico-amorosa. “Oh, oh, oh, maquinolandera. / Estoy plantando bandera, maquinolandera”, dice el ritmo oriza que da parcialmente su título al libro que nos ocupa.

La “maquinolandera”, el auto y su “brillo fálico-aurático” de privilegiada mercancía cuasi-todopoderosa, funciona en este contexto como una especie de “máquina deseante” para la seducción de la mujer.

Opera, la “maquinolandera”, como dispositivo regio que enlaza el estatus social de quien lo posee, el narcisismo y el efecto pantalla socio-espectacular ligado a dicho dispositivo, con los objetos de amor y deseo de su conductor-propietario. La prótesis maquínica y motora es objeto así de una intensa carga libidinal...

Tomando en cuenta la diversidad polifónica de la obra de Gómez Rosa, el sintagma bimembre “máquina olandera” se carga de múltiples valencias semánticas que abarcan, desde la interpretación literal como “una simple máquina de hacer olas” (que nos recuerda los maquinotrones de la escultora dominicana Soucy de Pellerano, artista importante en el imaginario poético gómez-rosiano), hasta el auto como medio de transporte y símbolo de estatus, que bajo la lluvia, en calles anegadas por el agua, al transitar velozmente arroja “olas” hacia los lados, con las que puede mojar a los desventajados transeúntes...

Otras lecturas posibles del sintagma “máquina olandera”, siempre en clave simbólica y/o humorística, podrían aludir a “La mujer” (“máquina” compleja, en cierto imaginario machista caribeño), al pene, (transfigurado en objeto mercantil de poder, agresión y seducción fantasmática: falo beligerante)... a la obra misma “Máquina Olandera y otras olas de lava &  Lanman”: la cual, en una relación auto-transferencial del sujeto lector con dicho texto, —co-funcionamiento en abismo de tipo psicoanalítico-barthesiano—, podría manifestarse, en su operatividad deseante, como una máquina de producir “olas” semánticas, rítmicas y cargadas de gran poder evocatorio…

Un micro-tema interesante desde el punto de vista poético y antropológico —para futuras aproximaciones hermenéuticas al corpus constituido por la obra completa de Gómez Rosa—, nos parece que podría ser el de indagar las posibles relaciones existentes entre cierta historicidad caribeña en los usos y connotaciones del automóvil o el vehículo de motor en sentido amplio, la biografía autorial de Gómez Rosa y las relaciones eróticas y poético-transferenciales que sostiene el sujeto con ciertos usos urbanos de estos medios de transporte, diversión y trabajo.

En otro elemento parergonal perteneciente al paratexto inicial de su libro, Gómez Rosa rinde homenaje, con emotiva dedicatoria, a la figura de un importante compositor dominicano de música popular, fallecido hace pocos años: “Para Luis Días, ‘el Terror’, ahora organizando su cielo de tambores”. Queda señalada de este modo la importancia del trabajo creativo realizado por el compositor e investigador Luis Días (Díaz).

Con esa dedicatoria, que funciona como guiño de escritura, y con el fragmento paratextual “Chumba la candela, maquinaolandera, / chumba la candela, maquinaolandera. / Oh, oh, oh, maquinolandera. / Estoy plantando bandera, maquinolandera, / no seas tan pamplinera.”, el poeta le otorga al potencial lector las señales significantes propicias para que se sitúe lúdica y adecuadamente frente al discurso poético que se inicia.

PREPARACIÓN DEL POEMA: Una poética.

“Preparación del poema”, primer texto del poemario “Máquina Olandera”, es, evidentemente, la proclamación de una poética.

“A las cinco, seis de la mañana, el cielo se abre con rumor / de pájaros sobre un amarillo insufrible de guineos. / (Comienzo parecido a este guardo en otro poemario alejado / de aves, gorjeos y relucientes musáceas.) / Son las seis antes meridiano: haitianas tengo frente a mi puerta / ofertándome el oro de su virginidad, / en un racimo lujurioso de formidables guineos, cuelga el día / su arsenal de presentimientos malignos […]”

Articulación poética del espacio tenso del amanecer en la página urbana, allí donde dialogan, chillan, se entremezclan las voces, grafemas, olores, colores y valores plásticos de un microcosmos cultural: materia prima en la generación solar del texto.

El día-poema se inicia como pop art, humor y presencia haitiana —plástica, erótica y vital; incertidumbre asociada a las expectativas problemáticas de la jornada, entendida como acto creador de un poema: el siempre nuevo gran poema caribeño-antillano.

Ese “amarillo insufrible de guineos” nos hace pensar en el trópico caribeño y sus turbulentos, cuasi-lúdicos, chillones y nerviosos amaneceres, en ocasiones humorísticos y/o ansiógenos; pero también esa imagen, curiosamente, además de ciertas pinturas de artistas dominicanos y caribeños, nos evoca algunos cuadros de Warhol, Lichtenstein o Wesselmann, importantes pintores pop norteamericanos que han representado bananas o guineos intensamente amarillos en sus obras pictóricas, con todo el espeso simbolismo de esta fruta...

Esos artistas han sido referenciados, directa o indirectamente, en el opus poético gómez-rosiano, y/o particularmente en el libro que ahora nos ocupa.

De un modo sigiloso, se introduce en el poema, a propósito del “amarillo insufrible de guineos” y de “un racimo lujurioso de formidables guineos”, cierto cuadro de Giorgio de Chirico titulado “La incertidumbre del poeta”, 1913.

En esta famosa obra pictórica de uno de los principales precursores del surrealismo, contra el cielo claroscuro y las arcadas de una casa misteriosa de estilo neo-clásico, se recorta, colocado sobre un extraño pedestal, el poderoso y enigmático desnudo femenino, sin brazos, ni piernas, ni cabeza, de una estatua de yeso extrañamente seductora y erótica, erguida sensualmente junto a un amarillo racimo de guineos… La escena se desarrolla en un patio metafísico de arcadas, en cuyo fondo se levanta la continuidad del muro recurrente en la obra del pintor, símbolo quizá de opresión y aislamiento, y detrás del cual se avizora, en un amanecer o atardecer cargado de presagios, una humeante locomotora presurosa que parte hacia lo ignoto…

“A las cinco, seis de la mañana, el cielo se abre con rumor / de pájaros sobre un amarillo insufrible de guineos. / (Comienzo parecido a este guardo en otro poemario alejado / de aves, gorjeos y relucientes musáceas.) / Son las seis antes meridiano: haitianas tengo frente a mi puerta / ofertándome el oro de su virginidad, / en un racimo lujurioso de formidables guineos, cuelga el día / su arsenal de presentimientos malignos […]”

Potente y discreta poesía ekfrástica la de Alexis Gómez Rosa, entre otros muchos valores a resaltar.

Presencia cotidiana del arte y de la mujer en la vida del poeta; ineludible incertidumbre del acto creador; infiltración de lo “extraño” en lo “propio” y sentir polifónico del sujeto diaspórico en clave de un amanecer que participa de la inquietante y familiar extrañeza de los sueños; quimeras que transmigran desde la savia primordial de los días hasta el recinto de la imagen pictórica y la letra; invenciones que se fugan desde la vida misteriosa, torrencial y sin confines, hacia lo insólito-evidente del poema y sus imágenes más enigmáticas.... O viceversa.

“[…] Evidentemente, el día, como el poema, está falto de información. / Adolecen de una voz fuerte que ponga un stop a su entropía: / causa y efecto de mis versos defectuosos, descoloridos, adjetiva la crítica. […]” A. G. R. Preparación del poema (Fragmento). “Máquina Olandera”.

Con esta apelación a las dos categorías básicas de la Teoría de la Información, referencia intuitiva probablemente más próxima a la “estética informacional” de Max Bense que a los planteamientos originales de Shannon, el sujeto de la escritura plantea una teoría de la relación problemática, endo-exo-causal (E. Morin), entre vida y obra.

“…Causa y efecto de mis versos…”, (poema citado),

nos dice el poeta, en un contexto donde su voz, anticipándose al supuesto veredicto de la crítica sobre el mismo texto que se está produciendo y montando, participa de una acentuado carácter metalingüístico, sui-referencial, deconstructivo, recordándonos la técnica semiótica de una parcial “puesta en abismo” (mise en abyme) de la propia obra… ¿de la propia vida textualizada?... que así revela una parte de sus mecanismos de producción y procedimientos de generación...

Se alude allí, en el fragmento poético que citamos, a los vínculos entre materiales biográficos y voluntad de forma u orientación estética del poema. Necesaria correlación regulada entre “información” (orden) y “entropía” (desorden).

En su poema “Arranque en falso (Jasper Johns)”, nos dice el poeta Gómez Rosa:

“Con semejante título nada en falso podría ser nada que arranque con semejante título. / Jasper Johns, pintor expresionista norteamericano / de pigmentos de cera, se la buscó como un toro entre un abstracto / Pollock lleno de budismo zen John Cage, / y un arte pop que intercambia etiquetas de sopa Campbell, tienen buen precio. /Instante mágico: serial de números y estrellas (las banderas), / hasta las “Cuatro estaciones” / de inocente chorreado perturbador, hacen un paisaje / constructivista perdido en los rayos de la bicicleta. / (Idea vieja: NYC en tránsito de pie quebrado, 2da edición, página 82). / Se salió con la suya el pintor nacido en Augusta, / Georgia, en 1930, pues no tenía en mente dedicarle ningún poema, /y ahora ingresa por la puerta de Main Street a la historia / de la poesía del Caribe: Palés Matos, Derek Walcott, / Aimé Césaire: santos varones. / Aquí, en este momento, dejo este poema que arrancó en falso, y ya no tiene motivación propia y lugar / de residencia entre ideas principales y secundarios fuegos / de artificio. […]”. A. G. R. "Máquina Olandera".

En múltiples ocasiones el poeta opera en sus textos una dislocación de la sintaxis que nos podría recordar quizá, en los aspectos formales, ciertas construcciones de Samuel Beckett, Vicente Huidobro, Rodolfo Hinostroza, William Burroughs, Allen Ginsberg, César Vallejo o de John Ashbery, pero, sobre todo, del propio Alexis Gómez Rosa.

En los poemas de este sugestivo, en ocasiones humorístico y entrañable libro, resalta una trabajada depuración formal, el carácter complejo, simultáneamente determinista y aleatorio-estocástico, carnavalesco y exploratorio del arte de Gómez Rosa, conjuntamente con sus valores confesionales, sui-referenciales, genuinamente vitalistas y autobiográficos:

“Debí (debiera) partir de mi visita al Metropolitan Museum / o al MoMA para comprender , / que el arte verdadero hace pininos sobre el filo de la / navaja, ya lo he dicho: / su arranque parte, documentado y fechado, del incierto caminar / en la bruma una mañana de invierno en la milla de los / museos. Miguel Aníbal Perdomo lo supo y depositó el ojo / clínico sobre un cuadro de Van Gogh, / aplicando fórmulas de escritura zen con sorprendentes resultados. Además de Jasper Johns, cuántos más lo habrán dicho y / hecho: la poesía y el arte siempre en falso han de arrancar.” A. G. R

Evidentemente, el poeta habla de sí al “británico modo”; el texto habla de sus propios mecanismos de producción, y nos sitúa frente a una tradición artística y literaria con la que dialoga y se mide, para finalmente incorporarse lúcidamente a ella.

Se podría decir, a propósito de los poemas hasta ahora citados, que constituyen una exploración poética del espacio potencial que posibilita la creación del mismo texto que estamos leyendo.

El poeta utiliza “versículos” o versos de extensión variable, largos en su mayoría y con acentuación diversa, para sondear una suerte de espacio “cuasi-palinódico” de ensayo y error, a entender como zona de incertidumbre o indeterminación entre cierto “ruido parcialmente inarticulado de los contextos” y la emergencia del texto como obra delimitada, enmarcada por la equivocidad del parergon derrideano y su fértil polivalencia.

“En la biblioteca no está. El tema del poema que ayer escapó / de mi cabeza, no se halla en la biblioteca. / Un tema multiuso, todoterreno, con peculiaridades / de anfibio capaz de navegar lejano cielo no es el cielo prometido, / pero ayer lo perdí porque ya no tengo retentiva, / no tengo memoria que saque a flote el eje temático de una idea / por hora, / los minutos, / languidecen ahítos de originalidad. / Una gran idea que ayer se me corrió del tutú, dejando atrás / la obsesión de un viejo verde, que como buen viejo verde lee poemas de Cardenal y amplía / su colección panties entre medium y small. Pero no es en la biblioteca donde debo buscar el tema extraviado (¡ah cabeza la mía!); sino en la vida misma donde no doy pie con bola, ni / puedo tampoco organizar la cabeza para enumerar las urgencias / de la semana o el día: / el gran thesaurus que contiene la salvación del kilómetro y medio de existencia que me queda.” A. G. R. Canapé (Fragmento). “Máquina Olandera”.

En el ámbito de la poesía hispanoamericana actual, estos versos nos hacen pensar en otros grandes poetas, cultores de una poesía de gran aliento y depurada factura, que persiguen y alcanzan con su percepción intensiva de la más descarnada cotidianidad, una diseminación textual liberadora de insólitos y nuevos universos, es decir: la grandeza escritural inmanente. Estamos hablando de José Kozer, Roberto Echavarren y Rodolfo Hinostroza, poetas con los cuales Gómez Rosa guarda una cierta relativa afinidad estilística.

Si valoramos justamente la real vocación enciclopédica de su decir polivalente, quizá sólo Cayo Claudio Espinal se puede comparar con nuestro poeta en la República Dominicana.

Parafraseando a Jacques Derrida podríamos entonces hablar, a propósito de la escritura de Gómez Rosa, de un opus poético “auto-biotánato-heterográfico”, quizá algo similar a lo que el mismo poeta dominicano denomina: “el gran thesaurus”.

Al crear y utilizar el término complejo “auto-biotánato-heterográfico”, el filósofo galo desea hacer alusión a un vínculo problemático entre vida, muerte, autobiografía, archivo cultural heterogéneo (consciente, inconsciente, multidimensional) y producción de la obra filosófica.

Estas complejas relaciones “multidireccionales” que implica la mencionada categoría filosófica derrideana, son tematizadas, efectuadas, contra-efectuadas y/o connotadas por el poeta Gómez Rosa, en su particular registro poético de manifestación textual, siguiendo una estrategia que se sostiene a través de todo el fluir de la escritura recursiva, citativa, humorística, autorreflexiva y confesional que constituye su texto “Máquina Olandera”.

“Agustín Lara me inspiró un verso / que se perdió en el CD: / un verso de lo mero mero. / Recuperarlo supuso volver a escuchar / varias veces el CD, que sólo dejó / en la memoria grabado, / quejas de arrabal en arrebato, / las pendencias / de un corazón hembra y macho. / Arráncame la vida, después de tango / es una lloriqueada novela / de amplios sombreros, con polainas / y bigotes: yo me la gocé de pe a pa. / El flaco se las traía. / Con su andamiaje de cueros y navajas, escribió en sangre / su letal romanticismo.” Poema titulado “Agustín Lara”. “Máquina Olandera y otras olas de lava &  Lanman”, Santo Domingo, 2013.

Tal como habíamos señalado en otro texto de nuestra autoría:

«(...) No digo que la personalidad biográfica del sujeto deba considerarse ajena al proceso de producción de la obra, sino que esta personalidad, si de la obra como valor se trata, no “pasa intacta” a la superficie operante del texto y a su estratificación semiótica.

Como ya han señalado las reflexiones de Barthes, Sollers, Lotman, Meschonnic, Deleuze, Pareyson, Eco, Bousoño, etc; se requiere una suerte de contra-efectuación y objetivación de los fantasmas y accidentes que constituyen la formalidad primaria del yo empírico-biográfico, para desprender (polarizando esos elementos, interpretándolos y seleccionándolos) lo que Gilles Deleuze denomina la cuasi-causalidad de la obra como cuerpo erógeno y forma-sentido.

En esa dimensión meta-biográfica, el texto se afirma en su autonomía relativa. Se despliega en la superficie metafísica incorporal e impersonal del acontecimiento-sentido (Deleuze: “Lógica del sentido”) problematizando y “des-estrechando” el campo de lo simplemente biográfico-especular.

De ese modo el sujeto construye el “suspenso vital” que define a la formatividad (Pareyson) específica de un texto artístico.

Sólo bajo el estatuto de “resto”, el yo biográfico se insinúa en el espacio propio de la coherencia interna de la obra.

Correlativamente, el yo biográfico se ve imantado y modificado por el núcleo ardiente de la obra en curso (o ya articulada) en tanto que el sujeto de la escritura que de él se desprende para fundar el espacio virtual donde se despliega el texto, participa de una enunciación inconsciente y de la tensión contemplativa de una consciencia alterada que obligan a ese yo a reformular sus límites imaginarios, estrategias y protocolos mundanos…» A. Almánzar-Botello. “Escribir / Publicar. (Apuntes de pretensión psicoanalítica en torno al Acto de Escritura)”, 1991; en “Cazador de Agua y otros textos mutantes”, Editora Nacional, 2003, páginas 119 y 120.

Como aproximadamente dijo un día el escritor argentino Oscar Masotta en una trama crítico-biográfica distinta: No hay que dejar escapar el timbrazo de los nombres, de los títulos, de las vivencias, recuerdos, imágenes y recursos que pueblan, implícita o explícitamente, la materialidad significante de ciertos textos.

En otro poema, del que a continuación ofrecemos un fragmento, esos nombres podrían ser, —explícitamente mencionados o no en el texto “Máquina Olandera”—: Vicente Huidobro, César Vallejo, Ernesto Cardenal, Lawrence Ferlinghetti, Haroldo y Augusto de Campos, Alejandra Pizarnik, Octavio Paz, Ezra Pound, Fernando Pessoa, T. S. Eliot, Franklin Mieses Burgos, Nicanor Parra, Charles Olson, William Carlos Williams, Frank O’Hara, John Ashbery, Charles Bukowski, Néstor Perlongher, Jacques Roubaud, Allen Ginsberg, Manuel Rueda, Tomás Hernández Franco, Manuel del Cabral, Luis Alfredo Torres, Antonio Fernández Spencer…:

“Acerca del poema muchas voces opinan tradición versus / vanguardia, / curando y procurando equilibrio sobre una tela de araña, / arremeten furiosos contenidistas y formalistas. / (Paisaje de sílabas corrosivas, indomables, encendidas vocales de jipijapa.) / El poema está preparado sobre la mesa recibe a sus invitados. / Pasan por la casa poetas sorprendidos, del 48, del 60 y la fiesta / se agua con vientos de 240 kms por hora: / es un huracán de ojo en tormento. / De nuevo el tiempo arquea su improbable campanada, son las seis de la mañana. / Los poetas jóvenes, los del Coney Island de la mente, arriesgan / la faja en el cuadrilátero de las vencidas utopías.” A. G. R.

Con este nuevo libro, “Máquina Olandera y otras olas de lava  &  Lanman”, Santo Domingo, 2013, en el que vemos articulada una polifonía lúdica y deseante, trágica y simultáneamente humorística, siempre abierta a lo imprevisto del genuino acto creador, Alexis Gómez Rosa confirma su gran calidad como artista y su privilegiada inserción en el contexto de la más relevante y actual poesía dominicana, caribeña y latinoamericana.

Armando Almánzar-Botello.
Septiembre del 2013
Santo Domingo, República Dominicana.

CRÉDITOS DEL LIBRO

Título de la publicación:
“Máquina Olandera y otras olas de lava & Lanman” (189 páginas).

Autor:
Alexis Gómez Rosa

Primera edición:
Agosto 2014

Diagramación y arte final:
Eric Simó

Estudio, notas y corrección:
Armando Almánzar-Botello.

Arte y diseño de portada:
Fernely Lebrón

Foto de autor en solapa:
Augusto Valdivia

Impresión:
Editora Gente

ISBN: 978-9945-08-074-2