lunes, septiembre 26, 2011

Noticias del Frente Sensorial 070

Familia y Desviación de la Sociedad









Por: Tahira Vargas García, tahiravargas@yahoo.es

Recientemente el Presidente de la República ha planteado que para “enfrentar con eficacia los males sociales que afectan la República Dominicana se hace necesario fomentar la formación en los hogares de los jóvenes”.

La vinculación que hace el presidente en este discurso y en otros anteriores entre delincuencia y familia identificando a la familia como responsable del auge de la delincuencia juvenil ya ha sido anteriormente planteado por líderes religiosos y comunicadores/as sociales.

Ante esta vinculación familia-delincuencia nos parece importante establecer lo siguiente:

La familia en los grupos más vulnerables, como son barrios marginados y comunidades rurales no es la única responsable de la socialización de los niños y las niñas ni del aprendizaje de pautas culturales y sociales.

La situación de vulnerabilidad que vive la mayoría de la población con hogares en hacinamiento convierte la calle, el callejón, las cañadas y caminos en los espacios principales de socialización.

Situación educativa de padres/madres y personas adultas. Una familia en la que padres, madres y personas adultas responsables de niños, niñas y jóvenes en su mayoría cuentan con una formación de educación básica sin terminar, ¿Qué posibilidades tiene para “formar” a sus hijos e hijas?” Además estas personas para sobrevivir están fuera del hogar. Imaginarse una familia donde la madre es trabajadora doméstica y se pasa el día o la semana entera fuera del hogar???

Los estudios que hemos realizado sobre delincuencia juvenil muestran que la situación familiar no es un factor causal per-se de la delincuencia sino que hay otros factores generadores de delincuencia como son:

- La situación de expulsión del sistema educativo que viven una gran parte de los/las jóvenes y adolescentes por la poca inversión social y económica en educación, ¿qué responsabilidad ha tenido el Presidente de la República y el gobierno de Hipólito Mejía en eso? ¿Qué ha pasado con el 4% establecido por la ley de educación y que ha sido ratificado recientemente por el Consejo Nacional de Educación? ¿Por qué desde 1996 se está incumpliendo la ley?

- Falta de empleo y fuentes de ingresos para la población joven

- Falta de oportunidades de desarrollo de la población joven en las áreas: artística, deportiva, recreativas y técnicas. ¿Qué hubiese pasado si el presidente Fernández en vez de invertir en asfalto y cemento hubiese instalado escuelas de música, artes plásticas, teatro, danza y áreas deportivas en barrios y municipios de todo el país?

- Impunidad ante la corrupción y la complicidad entre organismos policiales y redes delictivas. Continuamente se presentan en las noticias los casos de agentes policiales y de la DNCD vinculados a robos, atracos y redes de tráfico de drogas.
¿Qué efectos genera en las nuevas generaciones el que se presentan continuamente escándalos públiccos de casos de corrupción de funcionarios/as y no pasa nada, nadie va preso?

- Modelaje social del dinero “fácil” desde los estamentos de poder hasta los espacios micro de la vida social.

Definitivamente el discurso de atribución de responsabilidades en la familia desconoce la realidad de la familia dominicana y niega la responsabilidad que tiene el estado y las autoridades de ofrecer oportunidades para el desarrollo humano, cumplir con las leyes y someter a la justicia al que le roba al estado y a la ciudadanía. Es precisamente en ese ejercicio de modelaje de impunidad y corrupción desde los estamentos de poder donde se genera la desviación de la sociedad.

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Obama, Palestina y los árabes



Los Presidentes Palestino y Estadounidense muestran su frustracion


JAVIER VALENZUELA, 24/09/2011

Esta semana, en Naciones Unidas, Obama se ha comportado en relación a la tragedia palestina como eso que los norteamericanos llaman despectivamente just another politician, un politicastro. El hombre cuyo verbo hacía soñar y que proclamaba que puede cambiarse un mundo injusto, ha ofrecido argumentos de sofista, y no de los brillantes, para oponerse al reconocimiento del Estado palestino por Naciones Unidas. Soltarles a los palestinos que, en vez de solicitar el reconocimiento internacional, deberían negociar con Israel es un insulto a la inteligencia universal. Las conversaciones de paz sobre el tumor primario de Oriente Próximo languidecen desde hace ¡20 años! Comenzaron, en un foro multilateral, con la Conferencia de Madrid de 1991; vivieron un momento de esperanza, ya cara a cara, con los Acuerdos de Oslo de 1993, y prosiguieron penosamente en Camp David (2000), Taba (2001), Annapolis (2007)...

Mediadores, enviados especiales, cuartetos, cumbres y toda suerte de fórmulas, públicas o secretas, directas o indirectas, a dos o en compañía, se han sucedido durante dos décadas con el resultado conocido: el Estado palestino sigue sin ver la luz. Al contrario, no solo persiste la ocupación israelí de Jerusalén Oriental y Cisjordania, sino que las confiscaciones de tierras árabes y la construcción de colonias judías han continuado allí a buen ritmo. La principal novedad en estos lustros ha sido la construcción del Muro de Seguridad israelí, ilegal según La Haya.
Barreras físicas, controles militares y fortalezas de colonos (ya son medio millón) convierten Jerusalén Este y Cisjordania en un laberinto de pesadilla para sus habitantes originarios palestinos. De hecho, hacen inviable la existencia en esas zonas de un Estado palestino mínimamente racional. A día de hoy, este no sería otra cosa que un archipiélago de bantustanes. Por no hablar de esa leprosería asediada llamada Gaza.

Así que Obama tergiversa. Dos no bailan si uno no quiere y la estrategia israelí es transparente y eficaz: ir dando largas, con tal o cual pretexto, a las negociaciones para seguir colonizando los territorios en que debería asentarse el Estado palestino. Hasta el manso Mahmud Abbas ha terminado por darse cuenta y de ahí que haya decidido llevar directamente el caso a Naciones Unidas. Le han replicado con otra falacia: negar importancia al reconocimiento del Estado palestino por Naciones Unidas. Pero resulta que la tiene: Israel basa su legalidad y legitimidad internacionales en una resolución de la Asamblea General, la 181, que en 1947 decidió la partición en dos del entonces Mandato Británico en Palestina.

Todos sabemos por qué Obama actúa así: en Estados Unidos ya ha comenzado la larga carrera de las elecciones presidenciales y nadie puede ganarla si es acusado de "traicionar" a Israel. Aun así, el presidente y premio Nobel de la Paz podría haber sido más sutil. La iniciativa de Abbas, como señalaba ayer Lluís Bassets en este periódico, no puede ser más pacífica, legalista y multilateral. Con más de 120 países apoyando el nacimiento de un Estado palestino, Abbas ha llegado a Nueva York con una gran rama de olivo.

Obama le ha respondido con la peor frase de su presidencia, ese "No hay atajos para la paz". Se la ha espetado al representante de un pueblo que perdió la mayor parte de su tierra en 1947-1949 y el resto en 1967; a un líder que pretende construir su Estado en tan solo el 22% del que secularmente fue el hogar de su gente, y que continúa una tradición de reconocimiento de Israel y apuesta por la paz iniciada en la cumbre de la OLP celebrada en Argel en 1988, ratificada en Oslo en 1993 y suscrita por la Liga Árabe en Beirut en 2002. Esta es la ruta más larga y tortuosa conocida por una comunidad en nuestro tiempo.

Con su discurso del miércoles en Naciones Unidas, Obama ha borrado de un plumazo los positivos efectos del que pronunció en El Cairo en junio de 2009, cuando reconoció: "No es posible negar que el pueblo palestino sufre desde hace más de 60 años el dolor del desarraigo y las humillaciones diarias de la ocupación. La situación es insostenible". Aquellas palabras despertaron en el mundo árabe la esperanza en que, al fin, hubiera en la Casa Blanca alguien honesto e imparcial en este asunto. Pero ahora Obama ni tan siquiera pide la congelación de las colonias israelíes, o cita las fronteras de 1967 como línea básica de separación de los Estados de Israel y Palestina.

Es triste: el autor de la idea de que Palestina se convierta en miembro de Naciones Unidas no fue otro que el propio Obama. El 23 de septiembre del pasado año, hablando en la Asamblea General, dijo que su deseo era que ahora Naciones Unidas tuviera en 2011 un nuevo miembro, "un Estado soberano e independiente de Palestina viviendo en paz con Israel". Los palestinos le tomaron la palabra.

¿Qué contradicción irresoluble hay en que la ONU reconozca, como miembro de pleno derecho o como observador, al Estado de Palestina y, en paralelo o luego, las partes celebren negociaciones directas para ultimar los detalles? Solo un sofista puede verla. Eso sí, la diferencia con lo ocurrido en los últimos 20 años sería que en vez de negociaciones entre ocupantes y ocupados, estas serían algo más equitativas.

Antes de convertirse en just another politician en este asunto,Obama soñó con que Estados Unidos construyera relaciones más equilibradas en Oriente Próximo. Los combates populares por la democratización del mundo árabe y el regreso de Turquía a la escena levantina se lo han ido dejando más fácil. Pero no, comprobamos ahora que Estados Unidos, incluso con Obama, sigue atado a una "relación especial" con Israel que lo separa de árabes, turcos y persas. Su influencia en Oriente Próximo, y esto lo ha escrito en el Herald Tribune ni más ni menos que Turki bin Faisal, el exjefe de los servicios secretos saudíes, no puede sino seguir disminuyendo.

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GRITO DE LOS EXCLUIDOS 2011
“Por la vida grita la Tierra… ¡Por los derechos, todos nosotros!”





Afiche de la movilizacion en 2002


Por: Frei Betto, Alai América Latina, 05 09 11

Desde hace 17 años la Semana de la Patria, en el Brasil, está dedicada a la manifestación popular conocida como Grito de los Excluidos. Éste es promovido por el Sector de Pastoral Social de la CNBB, la Comisión de la Tierra, Caritas, Ibrades y otros movimientos e instituciones.
El lema del 17° Grito es: “Por la vida grita la Tierra… ¡Por los derechos, todos nosotros!” Se trata de asociar la preservación ambiental del planeta a los derechos del pueblo brasileño.

El salario mínimo actual -US$ 220- representa hoy la mitad del valor de compra de cuando fue establecido, en 1940. Para equipararlos se necesitaría que fuese de US$ 550. Pero, según el DIEESE, para atender a las necesidades básicas de una familia de cuatro personas, de acuerdo a lo que prescribe el art. 7 de la Constitución, el salario mínimo actual debiera de ser de US$ 850.
Las políticas sociales del gobierno son, sin ninguna duda, importantes. Pero no suficientes para erradicar la miseria. Eso sólo se consigue promoviendo la distribución de la renta a través de salarios justos, y no manteniendo a millones de familias dependientes de los recursos del poder público.



El Brasil comienza a ser alcanzado por la crisis financiera internacional. Debido a la recesión en los países ricos, nuestras exportaciones tienden a disminuir. El único modo de evitar que el Brasil también caiga en la recesión es aumentar el consumo interno, lo cual significa aumento de los salarios y de los créditos, y reducir los intereses.

La población extremadamente pobre en el Brasil se calcula que anda por los 16 millones de personas, el 59 % de las cuales (9.6 millones de gentes) están concentradas en el Nordeste.
De entre los que padecen pobreza extrema en el Brasil, el 51 % tiene menos de 19 años, y el 40 % menos de 14 años. El desafío está en liberar a esos jóvenes y niños de la carencia en que viven, proporcionándoles una educación y profesionalización de calidad.

Uno de los factores que impiden a nuestro gobierno el destinar más inversiones a programas sociales, así como a educación y a salud, es la deuda pública. Hoy la deuda federal, interna y externa, sobrepasa los US$ 80 mil millones. En el 2010 el gobierno gastó, sólo en intereses y amortizaciones de esa deuda, el 44.93 % del presupuesto general de la Unión.

¿Quién se aprovecha y quién pierde con las deudas del gobierno? El Grito de los excluidos propone desde hace años una auditoría de las deudas, interna y externa. Nadie ignora que una buena parte de la deuda es fruto de la mera especulación financiera. Como acá los intereses son más altos, los especuladores extranjeros canalizan sus dólares hacia el Brasil, a fin de obtener mayor rendimiento a su dinero.



Hay un aspecto de la realidad brasileña que atañe a la doble dimensión del lema del Grito de este año: preservación ambiental y derechos sociales. Se trata de la reforma agraria. Sólo ella podrá erradicar la miseria en el campo y paralizar el progresivo despale de la Amazonía y de nuestras selvas por la ambición desenfrenada del latifundio y del agronegocio.

Los datos procedentes del gobierno indican que en el Brasil existen hoy 62.2 mil propiedades rurales improductivas, abarcando un área de 228.5 millones de hectáreas. Pura tierra de negocio y por tanto, según la Constitución, susceptible de desapropiación.

Comparados esos datos del 2010 con los del 2003 se constata que ha habido un aumento del 18.7 % en el número de inmuebles rurales ociosos, y que el área se amplió en un 70.8 %.

Si el mayor crecimiento de áreas improductivas sucedió en la Amazonía, escenario de violentos conflictos rurales y de trabajo esclavo, sorprende el incremento constatado en el sur del país. En el 2003 había en esta región 5.413 inmuebles clasificados como improductivos. El año pasado la cantidad llegó a 7.139, o sea un aumento del 32 %. ¡Son pues 5.3 millones de hectáreas improductivas en latifundios sólo en el sur del Brasil!

De 130.5 mil grandes propiedades rurales inscritas en el catastro en el 2010, con una extensión de 318.9 millones de hectáreas, 23 mil, con una extensión de 66.3 millones de hectáreas, son propiedades irregulares, o sea tierras acaparadas ilegalmente o baldías (pertenecientes al gobierno), generalmente ocupadas por latifundios.

El Brasil, por supuesto, tiene margen para una reforma agraria, sin perjuicio de los productores rurales y del agronegocio. Con ella todos podrían ganar: el gobierno, porque recogería más tributos; la población, porque vería reducida la miseria en el campo; los productores, porque se

multiplicarían sus cosechas y sus rebaños, y venderían más a los mercados interno y externo.

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La brutalidad no es lo sistemático, sino mentir sobre ella





Baha Mousa, asesinado por las tropas britanicas por "mala suerte"


Robert Fisk, La Jornada, 10 09 11


Siempre recordaré al papá de Baha Mousa. En un día opresivamente caluroso en Basora, Daoud Mousa me habló de la muerte de su hijo, y me comentó que sólo seis meses antes, la esposa del joven falleció de cáncer. Ahora los hijos de Baha son huérfanos. No hacía mucho, el ejército británico había arrestado a Baha Mousa y lo golpeó hasta matarlo; eso fue lo que ocurrió. Tiempo después, un funcionario británico llegó a la casa del padre y, sin levantar la mirada del suelo, ofreció dinero en efectivo en un aparente intento de disculparse.


¿Qué cree usted que debí haber hecho?, me preguntó Daoud. Le dije que consiguiera un abogado. Que contactara a Amnistía Internacional y a Human Rights Watch. Que me dejara escribir sobre ello. Cuando llamé a la base militar británica del aeropuerto de Basora, un oficial se rió de mí. Comuníquese con el Ministerio de Defensa, me dijo con displicencia. No le importaba.
Pasé años en Belfast y siempre me topé con esa brutalidad arrogante, indiferente y sin compasión del ejército británico. Siempre era lo mismo. Terroristas. Propaganda terrorista. La disciplina de los miembros de pelotones británicos era extraordinaria y estaban bajo enorme presión, etcétera, etcétera, etcétera.


Después, cuando aparecían las evidencias, demasiado frescas y demasiado comprometedoras, lo que yo obtenía era lo que hoy conocemos como la respuesta Abu Ghraib: Algunas manzanas podridas. Siempre hay algunas manzanas podridas.

Cientos de miles de estupendos soldados británicos que se comportan con valor y cortesía ejemplares y ponen sus vidas en peligro durante 24 horas al día; los lectores encontrarán estas palabras en los diarios de mañana. Ellos fueron las verdaderas víctimas de estas manzanas podridas el Domingo Sangriento, en el que murieron 14 católicos en Derry. Eso fue Baha Mousa en Basora: solamente la víctima secundaria que por mala suerte estuvo ahí. Debido a que no se les considera víctimas, se puede mentir sobre ellas.

¿De dónde salieron todas estas manzanas podridas?, solía yo preguntar a sus superiores militares, complacientes y cómplices. Recuerdo el día en que el regimiento de Gloucestershire arrasó Belfast, destruyó todas las ventanas de una calle católica antes de volver a Inglaterra. Todo esto era mentira, según los mandos militares. Fue propaganda terrorista, primero, y las manzanas podridas después. Se me preguntó si acaso estaba yo de parte del ERI. Y así siguió. Y siguió.

La brutalidad no era lo sistemático; mentir sobre los hechos lo era tanto en Irlanda del Norte, entre los soldados estadunidenses en las prisiones de Abu Ghraib y Bagram y las cárceles secretas y las supuestas rendiciones de combatientes. Baha Mousa sufrió 93 lesiones graves. Se me dijo insistentemente que hubo una investigación. Sus resultados estaban a punto de llegar a los tribunales.

Ni siquiera el momento en que Baha Mousa fue arrestado fue investigado. El coronel Daoud Mousa, padre de Baha, era un oficial policiaco de alto rango que tenía permiso de las autoridades británicas de usar uniforme y portar un arma, pues se consideraba que no podía ser padre de un terrorista. Él vio a su hijo después de su arresto, recostado en el suelo del hotel en que el joven trabajaba.

Los soldados encontraron algunas armas en el hotel, lo cual era común en casi todos los hogares de Basora. Pero de lo que nunca hablaron los británicos es que Baha dijo a su padre haber visto a varios militares ingleses abrir la caja fuerte del hotel y retacarse los bolsillos de dinero en efectivo.

El coronel Mousa cree que este fue el motivo real por el que su hijo fue asesinado. Baha fue un soplón y atestiguó un robo. El oficial británico en el hotel dijo al coronel que su hijo sería devuelto sano y salvo. Puras mentiras, desde luego. El primer batallón del Regimiento de Lancashire de su majestad, la reina, se encargó de él.

Cuando me entrevisté con uno los compañeros de Baha que habían sido detenidos junto con él, recién liberado por los soldados británicos, el joven me platicó que acababa de perder un riñón a consecuencia del tratamiento que recibió por sus lesiones. Lloraba. Su rostro estaba azul, lleno de moretones. Sí, mi país le hizo esto. Sin comentarios. Comuníquese con el Ministerio de Defensa.
A Baha Mousa le rompieron la nariz. Había sangre en torno a su boca. Tenía las muñecas desolladas. Según su amigo, Baha lloraba y rogaba por su vida mientras se le mantenía encapuchado. Nos pusieron nombres de futbolistas y nos insultaban con ellos mientras nos atacaban, dijo.

Los ingleses hicieron lo mismo en Irlanda del Norte, lo recuerdo. Los católicos me decían que les daban nombres de futbolistas antes de someterlos a golpizas. ¿Algo sistemático tal vez?
“Practicaban kick-boxing y nos pateaban el pecho, entre las piernas y la espalda...”, dijo el amigo de Baha. Él les suplicaba que le quitaran la capucha con la que le cubrían la cabeza porque sentía que se ahogaba. Se rieron de él y lo patearon más.

Los oficiales militares siempre mencionan paralelismos absurdos. Tratamos a los católicos mucho mejor que los soldados franceses trataban a los argelinos, me dijo un oficial. No somos tan malos como Saddam. Me alegro de poder decir que tampoco hemos sido tan malos como Hitler.
Mi papá fue soldado, y era mayor que mi madre; combatió en la tercera batalla de Somme de la Primera Guerra Mundial, en 1918. Él fue parte de lo que se convirtió en el Regimiento del Rey. Gracias a Dios que no fue el de la reina.

© The Independent, Traducción: Gabriela Fonseca


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MARIPOSAS







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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1925)


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