viernes, enero 27, 2012

Noticias del Frente Onirico 082





¿Qué se juega el Foro Social en Porto Alegre?



Por Pedro Santana Rodríguez, Viva la Ciudadanía / Otramérica, 26-01-2012


Si en Davos están reunidos los millonarios del mundo y los presidentes-secretarios de algunos países, ayer comenzó en Porto Alegre (Brasil) el Foro Social Mundial con el reto de construir una agenda de acciones concretas de cara a la Cumbre Río +20 de junio

[El Foro se abrió con una manifestación de unas 30.000 personas donde sindicalistas, indígenas, ambientalistas y estudiantes ignoraron el fuerte calor de 35 grados de la sureña ciudad de Porto Alegre para participar en la marcha que inauguró los debates del Foro Social Mundial de 2012, que se prolongará hasta el domingo en Brasil]

Entre los días 24 al 29 de enero se realiza en Porto Alegre, Brasil, el Foro Social Mundial Temático, FSMT, “Crisis capitalista: justicia social, justicia ambiental” que tiene como propósito central la discusión de la actual crisis y su relación con la crisis ambiental y el reiterado fracaso de las cumbres que han buscado renovar los acuerdos del tratado de Kyoto, la última de las cuales se realizó en diciembre pasado en la ciudad sudafricana de Durban y que devino en un estruendoso fracaso al no contemplar acuerdos vinculantes con relación a temas como el calentamiento global y en general con los temas relacionados con el medio ambiente.

Justamente en junio de 2012 se realizará la Conferencia Mundial auspiciada de nuevo por la Organización de las Naciones Unidas, ONU, que conmemora los 20 Años de la realización de la Cumbre de la Tierra Eco 92 que se realizó en la ciudad de Río de Janeiro. Este Foro Social Mundial busca generar un espacio de encuentro entre diversos movimientos sociales alrededor de los temas de la Cumbre Río+20 alrededor de la cual diversas organizaciones y movimientos sociales, han convocado para esas mismas fechas una Cumbre de los Pueblos que busca la movilización mundial para presentar una agenda de transición frente al fracaso de las cumbres oficiales.

Así pues el propósito central que reunirá en Porto Alegre a varias decenas de miles de activistas, líderes de los nuevos movimientos sociales al lado de dirigentes campesinos, indígenas, afrodescendientes, sindicalistas, movimientos feministas y el movimientos de los indignados y de los ocupas de diversas partes del mundo, etc., busca por primera vez en el marco del Foro Social Mundial trabajar para la construcción de una agenda de transición frente a la crisis del capitalismo y sus repercusiones en la crisis ambiental que padecemos y nos afecta sin ninguna duda hoy en el planeta a distintos pueblos y naciones.

El Foro se organiza alrededor de cuatro ejes transversales que al mismo tiempo que examinan experiencias reflexionan sobre la naturaleza de la crisis y buscarán llegar a acuerdos en una propuesta de agenda de transición. 1. Fundamentos éticos y filosóficos de una agenda de transformación; 2. Derechos Humanos, pueblos, territorios y defensa de la madre tierra; 3. Producción, distribución y consumo: acceso a la riqueza, bienes comunes de la humanidad y economía de transición; 4. Sujetos políticos, arquitectura del poder internacional y democracia.

Una de las críticas que se ha dirigido al Foro Social Mundial, no sin razones, es que es un espacio vital para la reflexión, pero que deja de lado la producción de alternativas y de movilizaciones en contra del injusto orden internacional prevaleciente. Pues bien desde el Consejo Internacional del Foro se aprobó en el mes de febrero de 2011 en la ciudad de Dakar en Senegal, África, la realización de este Foro Mundial Temático que ahora se reunirá en Porto Alegre con el propósito de encontrar alternativas y apoyar las movilizaciones mundiales en contra de la crisis sistémica que vivimos. Hay que recordar así sea someramente que vivimos en medio de una crisis profunda del capitalismo: crisis ambiental, crisis social, crisis política y crisis económica. Se ha mercantilizado la vida, se destruye la naturaleza y los ecosistemas, la biodiversidad se reduce velozmente. En todo el mundo se amplían y desarrollan las industrias extractivistas sin ninguna preocupación por el impacto ambiental y la afectación de los ecosistemas.

Las políticas públicas económicas que se han puesto en marcha para enfrentar la crisis financiera provocada por el ánimo especulativo y la lógica de casino que predominó en los sectores financieros, busca salvar a los bancos y empobrecer a la población disminuyendo la calidad de vida de la gente tanto en Estados Unidos como en Europa. Esto es lo que denuncian de manera precisa los indignados que señalan que lo que protegen éstas políticas es a los intereses de las transnacionales y de los grandes bancos que no llegan a representar el 1% del total de la población mundial. El neoliberalismo vende la idea que la única política económica posible es la de la austeridad para las mayorías, el desmonte del Estado de Bienestar, el recorte de las conquistas sociales, etc., es contra este orden injusto que se han levantado millones de personas en el mundo y la superación de este orden de cosas es lo que da vigor y razón a estas movilizaciones.

El reto es enorme. Por primera vez el FSM enfrenta el reto de construir una agenda de transición que deberá ser presentada en la Cumbre de los Pueblos y se realizará como conferencia paralela a la Cumbre Oficial de Río+20, que a su vez será una gran movilización mundial que busca presionar políticamente a gobiernos y organismos internacionales para la adopción de compromisos y políticas en el ámbito ambiental.

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¿Hacia una cultura de la solidaridad cooperativa?
La nacionalización de General Motors





Por Vinçent Navarro, Rebelión 26-01-2012

Uno de los pilares del pensamiento neoliberal ha sido la creencia de que el sector privado es más eficiente que el sector público. De ahí deriva su postura de que hay que privatizar las empresas públicas. Este dogma aparece también en otra versión, cuando se subraya que la mejor manera de actuar frente al fracaso de una empresa privada es dejar que se colapse permitiendo que las fuerzas del mercado actúen con plena libertad. Solo en caso de que el tamaño de tal empresa sea excesivamente grande (como ocurrió con la mayoría de empresas financieras de Wall Street) y su colapso pudiera causar una crisis a toda la economía, está justificado darle el dinero que necesite, pero sin intervenir a través de una gestión por la vía pública de tal empresa. La palabra nacionalización está prohibida en la narrativa neoliberal.

De ahí que el partido neoliberal norteamericano, es decir, el Partido Republicano, opusiera por todos los medios a que el Estado federal nacionalizara a la General Motors y a la Chrysler, las dos empresas automovilísticas más poderosas de EEUU (junto con la Ford) cuando éstas se declararon en bancarrota. El gobierno federal las quería nacionalizar para evitar el enorme impacto negativo que el cierre de tales empresas hubiera significado para grandes regiones industriales de EEUU.


Los republicanos inmediatamente auguraron un desastre económico, resultado –según ellos- de una supuesta captación del gobierno federal por parte de los sindicatos del automóvil (UAW) que, al imponer una “medida socialista” (así definieron la intervención), crearía un enorme agujero en las cuentas del Estado. Es interesante contrastar esta resistencia del Partido Republicano a nacionalizar General Motors y Chrysler, con el apoyo y respaldo de tal partido a la ayuda federal a Wall Street que fue muchas veces superior a las cantidades utilizadas en la nacionalización de las empresas automovilísticas.

Afortunadamente, los resultados de esta nacionalización están ya disponibles para el público. E. J. Dionea acaba de publicar un artículo en The Washington Post en el que indica que la General Motors, que había perdido 4.300 millones de dólares en el momento álgido de la crisis, había declarado este año 2.500 millones de beneficios. En realidad, la General Motors ha pagado ya al gobierno federal el préstamo que recibió cuando se declaró en bancarrota. Y lo que es más importante, ello se ha corregido sin que la General Motors tuviera que forzar despidos masivos. El único despido forzoso que hizo el gobierno federal fue el del equipo directivo de la General Motors (y de Chrysler), nombrando a un nuevo equipo. En cuanto al resto de empleados, se pactaron los cambios que debían realizarse con el sindicato del automóvil, United Autoworkers of America.

Este sindicato desea ahora que la altamente exitosa GM, no se venda al sector privado, convirtiéndose en su lugar en una cooperativa tipo Mondragón. El sindicato UAW ha pedido a la cooperativa Mondragón del país vasco que les aconseje sobre como convertir una de las empresas más importantes de la manufactura del mundo en una cooperativa. En realidad, la solidaridad expresada por los trabajadores de la nacionalizada General Motors con la nueva empresa y con sus compañeros trabajadores, explica que aceptaran reducciones salariales y reducción de horas de trabajo en lugar de eliminación de puestos de trabajo. Éstas son las bases del cooperativismo, que requiere una cultura de solidaridad para su éxito. La mejor prueba de ello es la cooperativa vasca Mondragón, punto de referencia internacional del cooperativismo, que explica la petición de asesoría por parte del sindicato UAW, uno de los sindicatos más progresistas existentes en EEUU

La administración Obama, sin embargo, presionada por algunos de sus economistas neoliberales (de los cuales hay muchos en el Departamento de Economía del gobierno federal), está favoreciendo la venta de la GM a las empresas privadas, con el apoyo y aplauso del Partido Republicano. El sindicato UAW, tal como he señalado, se opone, y está proponiendo la vía cooperativa. De lo que se decida, dependerá mucho el futuro industrial de EEUU.


Por otra parte, el éxito de la nacionalización de GM ha reavivado las voces de aquéllos centros de reflexión económica, tales como el Center for Economic and Policy Research, de Washington, que habían sugerido al gobierno Obama que nacionalizara sectores de la Banca o que creara una banca pública. Toda la evidencia acumulada parece concluir que no estaríamos hoy en medio del caos financiero en el que estamos si se hubieran tomado tales medidas.

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Estonia rehabilita a sus nazis, Lituania convierte en tabú el holocausto judío y en Budapest se sueña con la gran Hungría (extracto)
Europa del Este, ¿regreso a los años 30?






Por Rafael Poch, Sin Permiso 25 01 12



El parlamento de Estonia aprobará en marzo, por amplia mayoría, conceder el título de "luchadores de la libertad" a los miembros de la "Legión SS" estonia que combatió al lado de Hitler contra los soviéticos en la segunda guerra mundial.

Los veteranos estonianos de la SS, unos 12.000 hombres en 1944, glorifican desde hace años su participación en la guerra en actos oficiales concurridos por veteranos de las SS y jóvenes neonazis de otros países, pero la de marzo será la primera ley en materia de "luchadores por la libertad".

Algo parecido ocurre en Ucrania Occidental, donde se glorifica desde hace años a los combatientes de la división "Galizia" de las SS.

En Budapest, cada 11 de febrero se reúnen ultraderechistas de Alemania, Eslovaquia, Bulgaria y Serbia para conmemorar el llamado "Día del honor". La jornada recuerda el fin de la batalla por Budapest en la que un ejército de 100.000 soldados, alemanes y húngaros, rodeados por los soviéticos, mantuvieron la posición durante 52 días, en 1945.


"Occidente se defendió de las hordas rojas de las estepas de Asia con un inmenso tributo de sangre y heroísmo", señala la convocatoria de grupos neonazis alemanes para acudir este año al acto de Budapest.

El cerco de Budapest tuvo entre sus consecuencias la aniquilación de gran parte de los últimos judíos que aun quedaban en la ciudad, a manos de los fascistas húngaros.


"En muchos países del antiguo bloque oriental se está abriendo paso una unilateral versión de la historia a la medida de la ultraderecha", constata el periodista rumano-alemán William Totok.

El fenómeno supera lo meramente histórico para manifestarse en una creciente hegemonía política derechista que parece estar calcando el mapa de los años treinta, cuando la región estuvo dominada por regímenes ultraderechistas.

Regreso a un mapa conocido

Los países bálticos vuelven a destacar en papeles en los que ya se les vio en vísperas de la segunda guerra mundial.


Sólo Finlandia mantuvo un sistema democrático dentro de aquel bloque y contó hasta el final con soldados y oficiales judíos en su ejército.

Otro grupo de países oficialmente "neutrales" u ocupados enviaron voluntarios a luchar con Hitler.
En los países bálticos así como en la misma Rusia, los agravios históricos del dominio imperial ruso, entre otros, se tradujeron en luchas activas contra Stalin, que Hitler instrumentalizó en su favor de diversas maneras.


Nuevo "macartismo" europeo

Con el paquete del anticomunismo regresa el antisemitismo y el maltrato al gitano.

La situación en Polonia quedó ilustrada el pasado diciembre cuando el periodista polaco Kamil Majchrzak, redactor de Le Monde Diplomatique, pidió, durante una conferencia pronunciada en Berlín, que no le hicieran fotos por estar amenazado por la extrema derecha en su país.


Revanchismo nacional

Hay que vigilar las tendencias anti Unión Europea que comienzan a aflorar al calor de la crisis.


En Hungría, la degradación socio-económica ha liberado el sueño de la "Gran Hungría", explica el periodista Bruno Ventavoli.

"Los valores de la democracia, del pluralismo, del diálogo o de la diversidad parecen superfluos, cuando en la vida cotidiana no hay dinero para hacer la compra o pagar facturas”, dice Ventavoli.


En Bruselas el problema empezó cuando el primer ministro Viktor Orban apuntó medidas como: modificar el sistema fiscal, nacionalizar los fondos privados de pensiones, dar al parlamento derecho de veto sobre la legislación europea y, sobre todo, someter a su banco central al control directo del gobierno.

Fraguando el tercer golpe


Pero realizar un tercer golpe de estado tecnocrático en Europa es complicado, señala el diario "Népszabadság". "No es fácil destituir a un primer ministro desde el exterior cuando ha resultado electo y cuenta con dos tercios de los escaños del Parlamento", observa.

Orban llegó al poder en 2010 como reacción al desencanto con una coalición de gobierno anterior encabezada por los socialistas.


Aquel desencanto también consagró al partido fascista Jobbik. En 2008 los socialistas iniciaron duras medidas de ajuste y de desmonte del sector público bajo el dictado del FMI que Orban ha continuado.

El primer ministro tiene una sólida mayoría apoyando su proyecto retrógrado-populista, frente al escenario europeo, que responde a lo que la canciller alemana, Angela Merkel, define como una "democracia-acorde-con-el-mercado".


Los cien mil húngaros que salieron el 2 de enero a la calle en Budapest contra Orban, están aprisionados entre dos escenarios antidemocráticos, el nacional derechista de su gobierno y el europeo tecnocrático de Berlín y Bruselas, en muchas cosas redundantes, que disuelven ambos la democracia y la soberanía nacional.

"Además de querer conservar un régimen representativo y constitucional, las potencias occidentales y la Comisión Europea quieren que Hungría adopte una política económica que no sirve a los intereses del pueblo magiar", dice el filósofo Gáspár Miklós Tamás.

"Decepcionado en muchas ocasiones, el pueblo húngaro podría no ver en la "causa democrática" de Bruselas más que un mero adorno a unas medidas de austeridad impuestas por las potencias occcidentales preocupadas por la estabilidad financiera", dice.


La extrema derecha puede liderar

"El gobierno debe repensar varias leyes, sobre todo las que conciernen a la independencia del Banco Central", señala el Financial Times Deutschland".


Cuestionar la "independencia" bancaria, y que en el caso del Banco Central Europeo condena a la eurozona a la miseria con los bonos de la deuda pública, es un peligroso precedente europeo de rebeldía y desafío a la nueva seudodemocracia europea "acorde con el mercado".

La paradoja es que ese precedente de rebeldía lo está sentando un gobierno populista con tendencia de extrema derecha, no un gobierno de izquierda. El mensaje no puede ser más claro: En Europa la crisis está creando agujeros negros.


El caso húngaro advierte, que la extrema derecha, con su desprecio al débil, su racismo, su xenofobia y su propensión al militarismo, está dispuesta a rellenar ese agujero con programas y propuestas perfectamente capaces de conquistar la calle y el liderazgo.

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A Israel le conviene no olvidar el Irán nuclear (extracto)




Por Robert Fisk, La Jornada 26-01-2012, © The Independent, traducción: Gabriela Fonseca



Dar la vuelta a un hecho es una de las labores más difíciles del periodismo, y rara vez es más problemático que en el caso de Irán. El Irán chiíta, protector y manipulador del terror mundial; de Siria, de Líbano, de Hamas. Ajmadineyad, el califa loco. Y desde luego, el Irán nuclear, que se prepara para destruir a Israel. El Irán que está listo para cerrar el estrecho de Ormuz. Se acerca el momento de atacar para las fuerzas de Occidente (o israelíes).

Dada la naturaleza del régimen teocrático, la repulsiva supresión de sus opositores poselectorales en 2009, sin mencionar sus masivas reservas de petróleo, hace que todo intento de inyectarle sentido común a esta historia traiga consigo el equivalente a una contraindicación médica: No, Irán no es un lugar agradable, pero...


Tomemos como ejemplo esas versiones israelíes que damos por buenas, y que son repetidas por los amigos de Tel Aviv en Occidente. Nadie en Occidente es tan dócil como los periodistas.
El presidente israelí nos ha advertido que Irán está ahora en la cúspide de la producción de armamento nuclear. Pero los reporteros no mencionamos que Shimon Peres, dijo lo mismo en 1996. Eso fue hace 16 años.

Tampoco nos acordamos de que Benjamin Netanyahu dijo, en 1992, que Irán tendría la bomba nuclear en 1999. Eso fue hace 13 años. Es siempre la misma historia.


El hecho es que no sabemos si Irán realmente está construyendo una bomba atómica. Y después de lo que pasó en Irak, resulta sorprendente que los detalles de las viejas armas de destrucción masiva estén surgiendo con la misma frecuencia que lo hicieron, las tonterías sobre el titánico arsenal de Saddam.

Todo esto se ha eliminado de la historia. Fueron los mulás quienes iniciaron el proyecto nuclear junto con el chiflado de Ajmadineyad; y ello implica que quizá Israel se vea obligado a destruir el armamento terrorista para defender su propia subsistencia, garantizar la seguridad en Occidente, preservar la democracia, etcétera, etcétera.

Para los palestinos en Cisjordania, Israel es un poder brutal, colonizador y de ocupación. Pero tan pronto se menciona a Irán, esta potencia colonial se convierte en un minúsculo, vulnerable y pacífico Estado bajo la amenaza de extinción inminente. Y Ajmadineyad se vuelve mucho más peligroso que Hitler. Las cabezas nucleares de Israel, que son muy reales y ahora ascienden a casi 300, desaparecen de la historia.


El problema es que Irán ha ganado todas sus guerras recientes sin un solo disparo. George W. Bush y Tony Blair destruyeron Irak. Mataron a miles de soldados sunitas a los que Irán se refería como el talibán negro. En tanto, los árabes del golfo tiemblan dentro de sus mezquitas mientras en Occidente se planea la suerte que ellos correrán en caso de que se desate una revolución chiíta iraní.

No es de extrañar que Cameron siga vendiendo armas a estos absurdos pueblos cuyos ejércitos a duras penas son capaces de operar comedores para pobres.

Vengan las sanciones, y hagan salir a los payasos.

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Pirineos franceses, una hermosa foto cortesia de Juan Burgos-Soto




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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).