lunes, septiembre 17, 2012

Noticias del Frente Patrimonial 066

Ley beneficiaría a “vivos” que quieren las tierras de los campesinos




Fátima Portorreal. Juan Camilo Cortés/Acento.com.do
Si no se hace primero una depuración y organización de la tenencia y usufructo de las tierras, podrían cometerse muchas injustitas contra los hombres y las mujeres del campo

Por: Acento.com.do, 14 de septiembre del 2012

Miles de agricultores podrían ser despojados de las tierras que han cultivado durante decenios, pero sin poseer los títulos de propiedad que debió entregarles del Estado dominicano

Si no se hace primero una depuración y organización de la tenencia y usufructo de las tierras, podrían cometerse muchas injustitas contra los hombres y las mujeres del campo, advierte la asesora de la Coordinación Nacional Campesina, antropóloga Fátima Portorreal

Miles de tareas fueron entregadas a los campesinos en el proceso de la Reforma Agraria, gracias a la ley de Cuota Parte, pero no han sido debidamente tituladas, lo que ha dejado a los agricultores en un limbo jurídico.

Los antiguos propietarios de esas tierras, a los cuales se les aplicó la Ley de Cuota Parte, podrían reclamar la propiedad si se aprueba el proyecto de ley de titulación tal como ha sido concebido, advierte Fátima Portorreal.

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Tatuajes y prejuicio social



Jovenes mareros tatuados de Centro America

Por: Tahira Vargas García, tahiravargas@yahoo.es

El tatuaje tiene presencia en la historia de la humanidad desde la antigüedad tanto en Occidente como en Oriente. Romanos, Griegos y Celtas lo conocían en Europa y era una práctica de carácter artístico en Japón y las islas del Pacífico. En 1769 James Cook en sus exploraciones a las islas del Pacífico se encuentra con el tatuaje y recoge el término “tatoo” proveniente de Tahití divulgando el término junto a su práctica.

El tatuaje se establece como moda en la cultura occidental a partir de los años 60´ por grupos de jóvenes de distintos movimientos desde una contracultura sustentada en la búsqueda de nuevas identidades y el rescate de culturas llamadas “primitivas” colonizadas, explotadas y dominadas por Occidente y vistas al “margen” de la civilización.

En la actualidad el tatuaje se ha convertido en una moda bastante extendida en muchos países tanto en Latinoamérica como Europa y Norteamérica.

La prohibición del tatuaje en centros educativos y espacios laborales entra en contradicción con la naturaleza democrática de nuestra sociedad. Un tatuaje al igual que un piercing, arete, o corte de pelo no define las conductas de las personas.

Grupos de jóvenes vinculados a bandas como las maras en Centroamérica utilizan determinados tipos de tatuajes lo que ha provocado un falso vínculo entre tatuaje—delincuencia, tatuaje—violencia. Los tatuajes en los “mareros” son parte de su universo simbólico asociado a elementos culturales de identidad y resistencia.

En cada grupo social e individuos los tatuajes, cortes de pelo, modas, y aretes adquieren significados distintos. El hecho de que las “maras” utilicen tatuajes no significa que todo el que usa tatuajes pertenece a una banda.

También hay que aclarar que las bandas, pandillas y naciones no definen su naturaleza desde la actividad delictiva y/o criminal. Una banda criminal o delictiva es diferente a una pandilla, una nación o una banda que tiene identidad propia cuya formación está definida desde prácticas de contracultura y redes de apoyo en las que existen pautas de agrupamiento, estructuras organizativas internas y símbolos identitarios.

Las bandas que se organizan para la acción criminal y delictiva y aquellas que forman parte de redes de narcotráfico y crimen organizado no utilizan símbolos identitarios visibles sino que por el contrario sus miembros/as buscan pasar desapercibidos/as. Estos/as tienen estilos de vestir que los mantiene en un estatus socialmente aceptado, transitan por la ciudad en vehículos de lujo y asisten a restaurantes, hoteles y centros de diversión de alto consumo y acceso restringido.

Recientemente el joven José Carlos Hernández fue víctima de un crimen horrendo en el parqueo de un centro nocturno de Santo Domingo. La presencia en su cuerpo de tatuajes y piercing generó en las redes sociales falsos rumores sobre las causas del crimen marcados por prejuicios y estigmas sociales que lo vincularon a bandas satánicas y violentas. Estas falsas afirmaciones desconocen la realidad cultural del tatuaje, el piercing y las modas en general.

Los crímenes no tienen justificación independientemente de quien sea la víctima. La ocurrencia de crímenes como el de José Carlos no debe quedar impune en nuestra sociedad. Urge actuar frente a la situación de violencia social e inseguridad que vivimos.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

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Por qué la FAO y el BERD promueven una agricultura que destruye la agricultura campesina?



 
MINGA Informativa, 16 de septiembre, 2012

Asombro e indignación nos ha provocado el artículo que bajo la firma de José Graziano Da Silva, Director General de la FAO, y Suma Chakrabarti, Presidente del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, fue publicado el día 6 de septiembre por el Wall Street Journal. En dicha publicación ambas autoridades convocan a los gobiernos y al mundo social a abrazar al sector privado como motor y líder de la alimentación mundial.

Aunque se refieren específicamente a Europa Oriental y Norte de África, los directores de ambas instituciones internacionales también hacen un llamado a que las inversiones y el acaparamiento de tierras se generalicen al mundo entero. Como justificación, califican al sector privado como eficiente, dinámico y lo llaman a duplicar sus inversiones en acaparamiento de tierras, mientras señalan al sector campesino y las pocas políticas de protección de la agricultura que aún rigen, como un lastre que no permite avanzar en el desarrollo agrícola y que debe ser eliminado. Para ello, llaman a los gobiernos a facilitar los grandes negocios privados en agricultura. Esto dentro del marco de una convocatoria a lo que Director de la FAO José Graziano da Silva calificó como la mayor y más importante reunión de empresas y representantes del agronegocio con representantes de instituciones públicas e internacionales, incluida la FAO, y que se llevó a cabo en Turquía el 13 de septiembre recién pasado.

Los señores Graziano da Silva y Chakrabarti hacen en el artículo una serie de aseveraciones sesgadas y que ocultan la real situación de la agricultura y la alimentación. Presentando a Rusia, Ucrania y Kasakhstan como ejemplos de éxito del agronegocio los que han permitido que estos países pasen de ser “la tierras baldías de los 90” a ser actualmente “los principales exportadores de cereales”, no mencionan en momento alguno que las cifras oficiales muestran que en los tres países mencionados la productividad es muchísimo más alta en las tierras en manos campesinas que en aquéllas en manos del agronegocio.

Los pequeños agricultores de Rusia producen más de la mitad del producto agrícola con sólo un cuarto del área agrícola; en Ucrania son la fuente del 55% de la producción agrícola con sólo el 16% de la tierra, mientras en Kazakhstan entregan el 73% de la producción agrícola con apenas la mitad de la tierra. De hecho, son los pequeños productores, y especialmente las mujeres, quienes alimentan a la población de estos países. Tampoco mencionan que -cuando existen las cifras oficiales al respecto, como en la Unión Europea, Colombia y Brasil-se muestra una y otra vez que la agricultura campesina es más eficiente y productiva que la empresarial, lo que también ha sido confirmado por diversos estudios en Asia, África y América Latina.

Esto demuestra que contrario a lo indicado por el director general de la FAO, quienes tienen la real capacidad de alimentar a la humanidad somos las campesinas y los campesinos del mundo entero. El avance del agronegocio sólo ha exacerbado la pobreza, destruido la capacidad de la agricultura de dar trabajo, ha multiplicado la contaminación y la destrucción ambiental, ha traído de vuelta la lacra del trabajo esclavo y ha provocado las crisis alimentarias y climática de las últimas décadas.

Para los movimientos sociales y las y los campesinos del mundo nos es inaceptable e incluso inexplicable que el Director General de la Organización para la Agricultura y la Alimentación promueva el exterminio de la agricultura campesina y el avance del acaparamiento de tierras. Nos resulta especialmente grave que esto ocurra después de tres años de arduo trabajo en el que las organizaciones pusieron todas sus capacidades y voluntades para la construcción de directrices voluntarias que protejan contra los acaparamientos de las tierra y después que el Sr. Graziano da Silva durante su campaña a director general expresó reiteradamente ante las organizaciones campesinas su compromiso de promover y validar la importancia de la agricultura campesina y su necesaria participación en la producción alimentaria.

Nos asombra el lenguaje ofensivo de los señores Graziano da Silva y Chakravarti, como cuando se refieren a “fertilizar las tierras con dinero” o “hacerle la vida más fácil a los hambrientos del mundo”. Esto nos lleva a poner en duda la capacidad FAO para hacer su trabajo con la necesaria rigurosidad e independencia frente a las grandes empresas del agronegocio y así cumplir el mandato de Naciones Unidas de erradicar el hambre y mejorar las condiciones de vida de los pueblos del campo.

Nos preguntamos cuál es realmente la validez del “Año Internacional de la Agricultura familiar”, si el director general de la FAO estima que lo que le pone freno a la producción agrícola son los “niveles relativamente altos de protección, falta de riego, fincas pequeñas y antieconómicas.” Esta visión y la subordinación de la FAO a los mecanismos económicos y a los intereses voraces de los inversionistas sin duda que pone en jaque el trabajo de acercamiento entre las organizaciones campesinas y la FAO que hemos hecho en los últimos años.

Y nos hace preguntarnos por qué la FAO no ha desarrollado una propuesta de acción real y efectiva que proteja a la producción campesina y familiar, como herramienta fundamental contra la crisis alimentaria que -hoy nuevamente- está enriqueciendo a los grandes bancos y transnacionales. También nos preguntamos ¿a dónde irán las familias campesinas si este programa de conversión a una agricultura centrada en megafincas industriales se lleva a cabo?

Las amenazas no surgen sólo del abandono que la FAO hace de su misión. También es grave que el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo promueva e invierta en el acaparamiento de tierras y la entrega de la agricultura al agronegocio, más aún cuando hoy ha expandido su área de trabajo al norte de Africa.

Lo que la agricultura y el planeta necesitan actualmente es justamente lo contrario de los propuesto por los Señores Graziano da Silva y Chakrabarti. Lo que la humanidad y los que padecen de hambre en el mundo necesitan es el sustento de las agro-culturas del campo, que constituyen las formas de vida de la mitad de la humanidad y hacen posible la agricultura campesina. Porque es más eficiente y productiva, porque aún entrega al menos la mitad de la alimentación mundial y gran parte del trabajo en el campo, porque ayuda a enfriar el planeta, la agricultura campesina debe ser fortalecida y protegida.

La producción de alimentos y las formas de vida campesinas e indígenas no pueden ser destruidas para crear una nueva fuente de mega negocios en manos de un grupo ínfimo de personas. Las tierras y territorios deben dejar de ser una mercancía y volver a las manos de los pueblos del campo; necesitamos reformas agrarias profundas, integrales y efectivas, sin acaparamientos de la tierra por inversionistas que solo buscan el lucro. Necesitamos más comunidades y familias campesinas e indígenas desarrollando su agricultura con dignidad y respeto y no agronegocios.

LOS CAMPESINOS Y CAMPESINAS ALIMENTAMOS AL MUNDO EL AGRONEGOCIO SE APODERA DE ÉL

14 de septiembre de 2012

Cortesía de José Antinoe Fiallo Billini

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EL CONO DEL HELADO

Por Frei Betto, Adital,14 09 12

Usted conoce el cono abizcochado del helado: se coloca la bola encima y cuando se derrite se derrama un poco del helado por la parte inferior. Al comer el final del cono la punta inferior suele estar seca, sin helado.

Pues algo parecido es la distribución de la riqueza en el mundo, según la ONU: un 20 % de la población mundial, el equivalente a 1.320 millones de personas, concentran en sus manos el 82 % de la riqueza mundial. Se hartan con la bola del helado. Y en la punta estrecha inferior del cono los más pobres -mil millones de personas- sobreviven con apenas el 1.4 % de la riqueza mundial.0

El indicador de la riqueza de una economía se mide por el PIB (Producto Interno Bruto). Cuanto mayor sea el PIB, mayor es el crecimiento de un país. Tanto que el gobierno de Lula lanzó el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), aunque debiera haberse lanzado el PADS (Programa de Aceleración del Desarrollo Sustentable).

Un país crece cuando su economía total se engrosa con más cifras. Lo que no significa que cumplió su cometido, o sea que imprimió más calidad de vida y de felicidad a su población. El crecimiento tiene que ver con la producción agropecuaria, industrial y la expansión de la red de servicios. Desarrollo implica escolaridad, salud, saneamiento, vivienda, cultura y preservación del medio ambiente.

El economista Ladislao Dowbor, de la PUC-SP, tiene un buen ejemplo para demostrar la diferencia: la Pastoral de la Niñez favorece, con su red de 450 mil voluntarios, a miles de niños hasta los seis años. Por lo que contribuye a la reducción del 50 % de los índices de mortalidad infantil y al 80 % de las hospitalizaciones. Cuantos menos niños enferman, menos medicinas se compran, menos servicios hospitalarios se utilizan y las familias viven más felices.

¿Estupendo, no? No para el gobierno ni para los economistas fanáticos del PIB. Afirma Dowbor que “el resultado, desde el punto de vista de las cuentas económicas, es completamente diferente: al bajar el consumo de medicamentos, el de ambulancias, el uso de hospitales y de horas trabajadas por los médicos, también se reduce el PIB”. Al obtener salud con un gasto de apenas US$0.80 por niño/mes, la Pastoral de la Niñez hace caer el PIB, aunque sube la felicidad de la nación.

Alegrarnos por el crecimiento del PIB no significa que el país vaya en la dirección correcta. Vea por ejemplo la China, cuyo PIB es el que más crece en el mundo. Ni por eso nos causa envidia la calidad de vida de su población. Si el despalamiento de la Amazonía -pelada ahora en un 17 % de su área total- aumenta, más se introducirán allí el agronegocio y rebaños inmensos, lo que haría crecer el PIB, así como reducir el equilibrio ambiental y nuestra calidad de vida.

El problema número 1 del mundo no es económico, es ético. Perdimos la visión del bien común, de pueblo, de nación, de civilización. El capitalismo nos ha infundido la noción perversa de que la acumulación de riqueza es un derecho y que el consumo de lo superfluo una necesidad.

Compare estos datos: según la ONU, para facilitar la educación básica a todos los niños del mundo sería preciso invertir, hoy, US$6 mil millones. Y sólo en los EE.UU. gastan cada año en cosméticos US$8 mil millones. El agua y el alcantarillado básico de toda la población mundial quedarían garantizados con una inversión de US$9 mil millones.

El consumo de helados por año en Europa representa el desembolso de US$11 mil millones. Habría salud elemental y buena nutrición de los niños de los países en desarrollo si se invirtieran US$13 millones. Pero en EE.UU. y Europa se gastan cada año en alimentos para perros y gatos US$17 mil millones; US$50 mil millones en tabaco en Europa; US$105 mil millones en bebidas alcohólicas en Europa; US$400 mil millones en estupefacientes en todo el mundo; y US$780 mil millones en armas y equipamientos bélicos en el mundo.

El mundo y la crisis que le afecta sí tienen solución. Siempre que los países fueran gobernados por políticos centrados en otros paradigmas que huyan del casino global de la acumulación privada y de la incontenible espiral del lucro. Paradigmas altruistas, centrados en la distribución de la riqueza, en la preservación ambiental y en el compartimiento de los bienes de la Tierra y de los frutos del trabajo humano.

Ponga mucha atención a los candidatos que este año merecerán su voto para alcaldes y concejales. Investigue su pasado para saber con quién se va a comprometer de hecho.

Ah, ¿que a usted no le gusta la política? No sea ingenuo: quien se aparta de la política será gobernado por aquellos a quienes sí les gusta. Precisamente lo que los políticos corruptos desean es que la omisión de usted asegure la perpetuación de ellos en el poder.

Frei Betto es escritor, autor de “Calendario del poder”, entre otros libros.

Traducción de J. L. Burguet (7.9.12)

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Salam alaikum

Por Joxe Arregi - Domingo, 16 de Septiembre de 2012

Salam alaikum, "paz con vosotros", amigos americanos muertos en Libia. Vivid ahora en la Paz, más grande que aquella que quisisteis instaurar en esa tierra de desiertos y de oasis, de dunas de arena que flotan sobre mares de petróleo.

Salam alaikum, amigos musulmanes muertos en las últimas protestas en Yemen, Túnez y Sudán. Vivid también vosotros en la Paz, la paz que los de fuera y los de dentro han impedido en vuestras tierras a menudo desgarradas, convertidas en un laberinto de violencia sin razón ni término.

Salam alaikum, hermanos y hermanas musulmanas que creéis en la Paz y la Compasión que llamamos Allah o Dios. El Profeta Muhammad -que la paz sea con él- fue un hombre de concordia y de paz en un tiempo en que las tribus árabes se desangraban en guerras. Vuestra religión es una religión de paz. El sagrado Corán ordena vivir "plenamente en paz" (2,208), y enseña que en los jardines eternos donde fluyen arroyos se oirá un único saludo: "¡Paz!" (10,10). Y su recitación cantada en árabe sosiega el cuerpo y embelesa el alma llenándola de paz.

Quiero honrar el Islam como religión de paz, a pesar de todas sus contradicciones, de todas sus malditas guerras sagradas, de su triste historia de violencia tan similar a la de otras religiones aliadas del poder (y seguramente se queda corta comparada con la "historia criminal" del cristianismo…). Honor al Islam, a pesar de tanto horror cometido, de tanta sangre inmolada en nombre de Allah. Quienes lo hacen son delincuentes y blasfemos. Y sabemos que son una ínfima minoría, aunque, por poderosos intereses, ocupan pronto los primeros titulares de nuestros informativos.

Quiero celebrar el Islam como religión de libertad, a pesar de todos los regímenes autoritarios de ayer y de hoy. Y reconozco lo evidente: las grandes potencias occidentales, de tradición y de población mayoritariamente cristiana, han impulsado y sostenido a tales regímenes cuando les ha interesado, en nombre de la seguridad (y del comercio), y los han combatido y derrocado cuando les ha interesado en nombre de los derechos humanos (y del petróleo). Ahora toca imponer la democracia. Quiero celebrar la "primavera árabe" que, a pesar de lo incierto de su desenlace final, ya ha desmentido nuestro prejuicio todavía tan arraigado de que el Islam es incompatible per se con los derechos humanos y la democracia. Mentira.

Quiero proclamar al Islam como religión de razón, y recordar que en los primeros siglos dio cabida en su seno a la ijtihad o libre interpretación racional del Corán, y que los sabios musulmanes descollaron en las matemáticas, el álgebra, la astronomía, la física, la medicina, la música y la poesía, y que de ellos aprendió Europa. Y quiero recordar que el fundamentalismo musulmán, surgido en el s. XVIII, cobró fuerza justamente tras la Primera Guerra Mundial, cuando Gran Bretaña y Francia se repartieron los restos del Imperio Otomano: buena parte del Oriente Medio. Desde entonces, las potencias llamadas cristianas lo han humillado y expoliado.

Y por todo ello, hermanos y hermanas musulmanas, en nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso, en nombre de su Profeta Muhammad -que la paz sea con él-, en nombre del Corán que él recitó, quiero pediros y rogaros: no respondáis con violencia a ese soez filme que parodia la figura del Profeta. Es una burda, una perversa y vergonzosa provocación, máxime si su productor es, como parece ser, un cristiano copto (¡qué vergüenza para Jesús y para los hermanos coptos perseguidos por algunos salafistas musulmanes!). El autor del vídeo se denigra a sí mismo. No le prestéis atención. No merece ofensa ni ira. Honrad con la tolerancia y la paz a los nobles países árabes y musulmanes. Honrad la vida y vivid en paz. Honrad el Islam. Demostrad que es una religión de paz, de libertad y de razón. Salam alaikum.

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Industria farmacéutica

http://www.youtube.com/watch?v=wIWuEAFlg1Y

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Fuera la Barrick Gold



La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).