lunes, octubre 07, 2013

Noticias del Frente Historiográfico 143

Un colectivo de organizaciones de la sociedad civil haitiana expresa sus protestas en la Embajada Dominicana en Puerto Principe 

Organizaciones de la sociedad civil haitiana organizaron un sit-in frente de la Embajada Dominicana en Port-au-Prince, jueves, 03 de octubre de 2013, para protestar contra la decisión racista por la corte constitucional de la República Dominicana


Imagen: Josué Michel

Al final de un sit-in organizado el 03 de octubre de 2013, frente a la sede de la Embajada Dominicana, alrededor de la capital, representantes de organizaciones de la sociedad civil haitiana han trasmitido una correspondencia al jefe de la misión diplomática de la República Dominicana en Haití, Sr. Ruben Silié. En esta correspondencia, estas organizaciones indican que si el gobierno dominicano aplica la decisión del Tribunal Constitucional, "participará en la violación de los derechos fundamentales de decenas de millares de personas de varias generaciones que nacieron en la República Dominicana, y que han vivido, trabajado y contribuido al avance de este país"

Aquí, esta correspondencia en su totalidad:

Puerto Príncipe, 3 de Octubre de 2013

Sr. Ruben Silié Valdez
Embajador de la República Dominicana en Haití
Objeto : Expresión de nuestra indignación en relación a la decisión del Tribunal Constitucional dominicano

Señor Embajador,

Por la presente, nosotras, organizaciones de la sociedad civil haitiana que firmamos esta carta, queremos manifestarle nuestra profunda tristeza e indignación frente a la decisión del Tribunal Constitucional dominicano de despojar a millares de personas de la nacionalidad dominicana, bajo el falaz pretexto que al momento de nacer, los padres o abuelos de ellos se encontrarían en situación irregular en la República dominicana.

Considerando la historia de la migración haitiana en su país y el discurso anti-haitiano mantenido en permanencia por un sector en República dominicana, sabemos que esta decisión está dirigida mayormente a los descendientes de los inmigrantes haitianos estimados a más de 210.000 personas.

Señor Embajador, esta medida, es un fuerte golpe a los esfuerzos desplegados tanto en Haití como en República dominicana durante los últimos treinta años para mejorar las relaciones entre los dos países que comparten una misma isla. Si el gobierno dominicano implementa tal decisión, participará en la violación de los derechos fundamentales de decenas de millares de personas de varias generaciones que han nacido en República Dominicana, han trabajado en ese territorio y han contribuido al desarrollo de ese país. Esta decisión pone a ciudadanas/os dominicanas/os en riesgo de ser víctimas de todo tipo de abusos y a hostigamientos administrativos permanentes. Dicha decisión puede convertirse en una lamentable jurisprudencia internacional que podría acarrear consecuencias nefastas sobre descendientes de inmigrantes dominicanos en otras regiones del mundo. En suma, su país ha emprendido un peligroso camino que hace muy frágil no solamente el respeto a los derechos de sus propias/os ciudadanas/os sino también las relaciones dominico-haitianas por la creación de más desconfianza entre el pueblo haitiano y el pueblo dominicano.

Señor Embajador, hemos notado que desde hace cierto tiempo, una corriente en República Dominicana está desplegando abiertamente un discurso racista, anti-haitiano que promueve acciones punitivas en contra de la población de inmigrantes haitianos y de sus descendientes y organiza marchas y actividades públicas xenófobas que son toleradas por su gobierno. Nos parece que esta decisión del Tribunal Constitucional, constituye una especie de cheque en blanco dado a dicha corriente para legitimar numerosos abusos e injusticias. Es una decisión racista, discriminatoria que viola numerosos principios de derechos humanos a los cuales la República Dominicana ha suscrito, tales como la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo 15 o el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos en su artículo 24.

La solicitud de depuración hecha por el Tribunal Constitucional a la Junta Central electoral con vistas a depurar la población dominicana en varias categorías de ciudadanos es un precedente peligroso que conlleva el riesgo de acarrear deslices. Considerando la historia de las relaciones entre Haití y la República dominicana, una historia marcada por momentos de solidaridad pero también por la masacre de 1937, le pedimos a su gobierno, Señor Embajador, que no se encamine por esa vía en la que la corriente anti-haitiana quiere llevarlo. Más bien, es el momento para las autoridades dominicanas de revisitar las relaciones y la historia de los dos países para poner de relieve y promover actos históricos en favor de la vida y de la solidaridad y no acciones que alientan el odio, la división y que hasta pueden resultar en un nuevo genocidio.

Aprovechamos esa ocasión para felicitar a todas las Dominicanas y a todos los Dominicanos que han denunciado esta decisión del Tribunal constitucional y que trabajan para establecer relaciones armoniosas, justas y solidarias entre los dos pueblos.

Sírvase recibir, Señor Embajador, nuestras respetuosas salutaciones.

Las organizaciones que firman :

Groupe d’Appui aux Rapatriés et aux Réfugiés (GARR)
Sant Pon Ayiti
Commission Episcopale Nationale Justice et Paix
Plateforme Haïtienne des Organismes de Droits Humains (POHDH)
Défense des Opprimés (DOP)
Mouvement des Femmes Haïtienne pour l’Education et le Développement (MOUFHED)
Bureau à Port-au-Prince du Service Jésuite aux Réfugiés et aux Migrants
Sèvis Ekimenik pou Devlopman ak Edikasyon Popilè (SEDEP)
Réseau National de Défense des Droits Humains (RNDDH)
Observatoire Haïtien de la Justice, ci-devant HSI (OHJ)
Plateforme Haitienne pour un Développement Alternatif (PAPDA)

Para certificación :

Philippe Jean Thomas
Presidente de la Junta Administrativa del GARR

******
La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).