miércoles, octubre 19, 2011

Noticias del Frente Ecologico 095

Estigma y resistencia en jóvenes dominicanos en el sistema educativo en España.


Escolares adolescentes dominicanos de uno y otro sexo en Barcelona







Con motivo de los festejos del 473º Aniversario de la UASD, el antropólogo italiano Luca Giliberti, investigador FPU de la Universidad de Lleida, España, e investigador visitante de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UASD, dará la Conferencia Magistral “Jóvenes dominicanos en España: una etnografía entre escuela y espacio público”, organizada por la Facultad de Ciencias de la Educación de la UASD, en el Museo de la Rectoría UASD, Santo Domingo, Avenida Alma Máter, el jueves 27 de octubre de 2011, 4 p.m.

A continuación ofrecemos algunas de las conclusiones de un estudio reciente sobre pandillas juveniles dominicanas en España, realizado por Giliberti y sus colegas (2011):

******
“VIVO CON MIS HERMANOS Y MUERO POR ELLOS”.

Fuente: GILIBERTI, Luca lucagiliberti@geosoc.udl.cat

“Vivo con mis hermanos y muero por ellos”. Las organizaciones juveniles de la calle: ¿Bandas criminales, grupos de resistencia o segundas familias?, XII Congreso de Antropología de la FAAEE “Lugares, tiempos, memorias. La Antropología Ibérica en el Siglo XXI”, Simposio “Etnografiando Resistencias”, León, 6-9 septiembre de 2011.



Escenas del video Cosas que pasan de Giliberti con adolescentes dominicanos en BCN


REFLEXIONES CONCLUSIVAS

Con la etiqueta ‘banda’ se ha hablado y se habla refiriéndose a realidades juveniles muy diferentes entre ellas, así que de hecho este concepto se puede considerar más bien como significante metonímico de la violencia juvenil (Cerbino y Recio, 2006; Porzio y Giliberti, 2009) y no tanto un referente descriptivo de grupos en concreto. De hecho, como nos sugiere Conquergood,

El término banda se ha tornado uno de los últimos términos más satanizados de la sociedad contemporánea, desplegado para englobar y condensar una enorme diversidad y complejidad de experiencias en una sola imagen fetichizada de desorden sin sentido y maldad. La banda proyecta y cataliza los miedos y ansiedades de las clases medias acerca del desorden social, la desintegración y el caos que son palpables en estas figuras demonizadas de improductivos, depredadores, patológicos y extraños (Conquerqood, 1994).

Los investigadores de ámbito nacional e internacional, así como también la policía catalana, citados en esta comunicación prefieren entonces evitar la denominación de ‘banda latina’ para referirse a los grupos en cuestión y algunos de ellos proponen la definición alternativa de ‘organizaciones juveniles de la calle’ (Brotherton, 2010; Cerbino y Barrios, 2008; Cannarella et. al., 2008; Brotherton y Barrios 2004), tal como se hace en esta comunicación. En este sentido, se puede hablar de las prácticas socioculturales y lúdicas de los grupos como centro de su identidad, sin priorizar necesariamente los aspectos criminológicos.

Hemos presentado aquí las organizaciones como estructuras inclusivas de sociabilidad juvenil (‘segundas familias’) y, al mismo tiempo, hemos discutido la interesante perspectiva teórica según la cual estos colectivos se podrían considerar ‘grupos de resistencia’. Aunque sus valores son a menudo conservadores y lejanos de los que aquí en Europa suelen defender los movimientos sociales, es innegable que estas organizaciones ofrecen a los miembros una capacidad de empoderamiento y una posibilidad de ‘voice’ capaz de reivindicar una identidad oprimida, retando la cultura dominante.

A pesar de que en la sociedad de acogida se le ha ido mayoritariamente definiendo como grupo criminal y violento, el punto de vista que se ha presentado en esta comunicación es que estos grupos no constituyen tanto un problema en sí mismos, sino que manifiestan la sintomatología de un problema social en términos de malestar juvenil y condiciones estructurales de desigualdad.

Consideramos que el pandillerismo, entendido como un signo evidente de un malestar juvenil que no debe ser reconducido a una conducta desviada de la norma social, es el síntoma de un malestar general que se anida en el seno mismo de la crisis del orden y del pacto social. Que, además, es un fenómeno que debe ser pensado aplicando una perspectiva histórica en cada país, con lo que sea posible ubicarlo como un producto de acontecimientos e imaginarios nacionales con los cuales entra en una relación de continuidad.

El pandillerismo, desde esta perspectiva, es el síntoma de condiciones sociales estructurales que son consecuencia de las construcciones históricas de las que cada país se dota (Cerbino y Rodríguez 2010: 119). En este sentido, más que un problema en sí mismas, las ‘organizaciones juveniles de la calle’ representan el síntoma de un problema, que se inscribe en los procesos globales de desigualdad social (Brotherton, D. y Barrios, L. 2004; Cerbino 2010; Queirolo Palmas 2010; Feixa et al. 2006).

La propuesta sería entonces dejar de criminalizar las ‘bandas’ u otros colectivos concretos, como se sigue haciendo en determinados ámbitos incluso institucionales, e intentar trabajar con estos grupos con respecto a los valores positivos (solidaridad, ayuda mutua, empoderamiento personal y colectivo, etc.) desde un punto de vista educacional. En efecto, son los valores que se sitúan detrás de las prácticas violentas y las sustentan; analizar las prácticas violentas en profundidad significa elaborar discursos sobre sus valores subyacentes y crear un debate dentro de los mismos grupos juveniles, que es lo que una adecuada intervención social tendría que trabajar.

******
“Blanco bueno busca negro pobre”:
El negocio de las ONGs en África





Gustau Nerin, antropologo en Guinea Ecuatorial, muestra como muchas ONGs "humanitariamente" reproducen la pobreza


Fuente: El Confidencial, 2011-10-17;

Para que los niños europeos se ganen el cielo, es suficiente con que tiren las cosas al lugar adecuado: las botellas, al contenedor verde; el cartón, al contenedor azul y los cachivaches a las cajas para los negritos que “necesitan de todo”.


No lo dice un cualquiera. Es una frase del libro Blanco bueno busca negro pobre, escrito por el antropólogo Gustau Nerín, que ha desarrollado su carrera profesional durante los últimos años en Guinea Ecuatorial. Cooperante desde hace dos décadas, Nerín ha vivido anécdotas para todos los gustos. Y, al final, se ha decidido a escribir un libro sobre la cooperación. Lo que pretende con su obra es lanzar una voz de alerta sobre la inutilidad de la cooperación tal y como es entendida en la actualidad.


“Se ha de ir hacia otro orden donde se respeten las formas de actuar distintas. Desde el Norte, se dictan normas tecnocráticas, pero se ha de dejar a otros mundos que existan. El mío intenta ser un libro donde se aborda el tema con un cierto sentido del humor, que no parezca frío. Está vivido desde el terreno y quiere sólo desacralizar el icono inatacable de la bondad moderna”, dice Nerín a El Confidencial. Relata el antropólogo que los cooperantes toman el lugar de los líderes sociales africanos. Son ellos “los que los sustituyen como 'representantes' de las sociedades donde trabajan. Pero los cooperantes pertenecen a un universo cultural completamente diferente al de los 'beneficiarios'. Por eso, al hablar por ellos no hacen sino suplantarlos en nombre de una 'ciudadanía global' que no existe más que en sus cabezas”, dice en el libro.

Nerín critica especialmente que ahora hay mucha gente que gana dinero con la pobreza. E incluso afirma que “el modelo de cooperación tal y como se ha profesionalizado sólo es asequible a los ricos. Hay gente que llega a África y monta una ONG. Pero eso no lo puede hacer un mileurista, porque con lo que gana no puede poner allí una hilera de camiones que recorren el territorio. Este modelo es tremendamente elitista. Y hay también un fenómeno de moda que es el turismo solidario. Gente que se va a África ‘a ayudar’. Y se pasan tres días pintando una escuela y luego ocho días en una playa paradisíaca. Y esa gente vuelve con una gran satisfacción pensando que ha solucionado los problemas del continente. Pero ha de saber que allí hay gente que hubiera pintado esa escuela mejor y con menos coste”. No lo dice, pero sobre la conversación pende el recuerdo de la caravana de Barcelona Acció Solidaria atacada en Mauritania por una célula de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) el 19 de noviembre del 2009, ataque en el que resultaron secuestrados Roque Pascual, Albert Vilalta y Alicia Gámez.


La ‘pornografía humanitaria’


Para Nerín, “hacer una escuela o una letrina no tiene impacto sobre el desarrollo de África. Llevamos cincuenta años de cooperación a gran escala y no ha habido resultados. El modelo está caducado. No hay ningún país africano que se haya desarrollado gracias a políticas de cooperación. Hace treinta años se creía que, al ritmo que avanzaba la cooperación, a principios del siglo XXI el continente africano estaría al nivel de Europa, pero se ha visto que no. De hecho, incluso se ha aparcado ya la expresión de ‘país en vías de desarrollo’. Hay muchísimo paternalismo y las ONG se acercan a África como si hubiera que enseñar a los pobrecitos negros a hacer todo”.


En otras palabras, se ha demostrado que aquellas pretendidas “soluciones mágicas” no eran tal. Han fallado las políticas de familia, de educación, incluso sanitarias, impuestas desde organismos internacionales. “Pero nadie se hace responsable. Eso es un fallo democrático. Nadie se da por aludido. A nadie se le ha ocurrido cesar a los responsables”, explica el antropólogo a este diario. Explica en Blanco bueno busca..., que Aldeas Infantiles SOS abrió un internado para huérfanos en Guinea Ecuatorial. Pero una vez allí, no consiguió ningún niño desamparado al que llevar a sus aulas. Sobran las palabras.


Gustau Nerín habla incluso de “pornografía humanitaria” por la utilización de imágenes por parte de ONG que pretenden “golpear al ciudadano mediante las emociones. Según la lógica de las ONG, todos los africanos son buenos y cándidos, felices e ingenuos... Y el resto del mundo habría de ser como ellos”.


Pero habla también de historias punzantes que invitan a meditar. “En Salisbury, había una pequeña tienda de libros de segunda mano. A su propietario no iba mal el negocio hasta que le abrieron al lado una tienda de comercio justo de Intermon Oxfam. Para recaudar dinero, la organización de ayuda vendía en esta tienda los libros usados que la gente le donaba. La tienda de Intermon Oxfam no sólo no pagaba los libros, sino que tampoco pagaba a los dependientes, que eran voluntarios de la organización. De esta forma, podía vender los libros a un precio mucho más económico que la librería de ocasión del barrio. Finalmente, el librero tuvo que cerrar. Parece que el buen hombre no acabó teniendo buen concepto del comercio justo”.


O el relato del verano del 2002, cuando un grupo de estudiantes franceses de medicina aterrizó en Douala para ir a vacunar a los pigmeos de la zona de Bipindi, al sur del Camerún. “Llegaron con un cargamento de vacunas sin tener en cuenta que en aquel país se pueden comprar sin problema. Pero, en cambio, se olvidaron de prever cómo guardarlas; en Camerún no es fácil encontrar neveras que funcionen, especialmente en las zonas rurales. Al cabo de 48 horas, las vacunas ya estaban en mal estado y se tendrían que haber tirado. Pero los estudiantes no habían venido de tan lejos para nada y decidieron seguir con la vacunación”. De pueblo en pueblo, fueron convocando a los habitantes ayudados por una pseudo ONG camerunesa dirigida por un “espabilado” que no era pigmeo. Y los vacunaron, sin rellenar siquiera las obligatorias cartillas de vacunación. Los estudiantes vivieron allí tres semanas. Fueron unos auténticos mártires de la cooperación al desarrollo. “Pero se fueron del Camerún muy satisfechos: decían que el ‘trabajo’ que habían hecho era de gran importancia. Si hubiesen hecho lo mismo en Francia, los habrían procesado por un delito contra la salud pública”.


Otras ONG hiperprotegen a sus cooperantes. “Médicos Sin Fronteras, en sus contratos, establecía que los cooperantes que trabajaban en el Camerún no podían coger taxis después de las 7 de la tarde; decían que lo hacían por su seguridad. Algunas congregaciones religiosas van más lejos y no dejan que sus voluntarias laicas europeas pisen ni tan sólo los bares de la zona; cuando acaban el trabajo han de volver enseguida al convento. Pese a todo, vete a saber cómo, algunas de las voluntarias se quedan embarazadas”.


La cooperación es un gran negocio



A traves del nuevo "turismo solidario" se exprime el sentimiento de culpa de personas y grupos de los paises ricos sacandoles dinero para los que administren y se queden con ellos las ONGs


Todo ello hace que la cooperación, a veces, no sea más que un show. Tanto que “la mejor forma de recaudar fondos para un proyecto no es explicar las ventajas de esta iniciativa para los africanos, sino organizar un telemaratón: que un artista famoso cante, que una bella modelo haga un striptease, que algún niño repelente lea poemas y que los habitantes de un pequeño pueblo superen un récord Guinness”, escribe en su obra.


Nerín subraya también que, en la actualidad, la cooperación se plantea como negocio. No sólo porque la mayor parte de las ONG se financian con fondos públicos. “El propio Gobierno español habla de enfoque integral de la cooperación. Ello quiere decir que la ayuda se enfoca a zonas con determinados intereses económicos. Por eso, las relaciones internacionales influyen enormemente”. Y un sector, aún minoritario, cree que la cooperación sólo tendrá futuro y será efectiva si cambian las relaciones internacionales. “Se vio con las patentes del Sida -explica Nerín-. El Gobierno sudafricano comenzó a fabricarlas y, mientras, muchas ONG del Norte comenzaron una gran campaña de presión a las farmacéuticas en sus propios países, lo que finalmente inclinó la balanza a favor de África. Otro tanto pasó con la condonación de la deuda, que no hubiera sido posible sin la presión de la sociedad civil. Por ahí sí que la cooperación tiene futuro”.


Porque allí, en el Sur, en África, también hay maestros y médicos. Y la mayoría de ellos no depende de ONG alguna. “Saben que existen y que canalizan dinero en cantidades importantes. Para lo único que les puede interesar una ONG es para ver si les puede caer algo”. Por tanto, el modelo de cooperación “refuerza el sentimiento de superioridad del Norte, pero también el sentimiento de inferioridad del Sur: el europeo da; el africano sólo recibe”. Un símil con mil lecturas, todas acertadas.


******
Está a punto de nacer el hombre o la mujer número 7 mil millones




"Los asustados aceptan que el pasado domine el presente, y del presente surgen los proscritos.” (H. Balzac)

Por: Franco Gentile, Atrio, 17 Octubre 2011


En las próximas semanas la población mundial tocará los 7 mil millones. En los últimos siglos la población mundial ha aumentado progresivamente. De 791 millones en 1750 pasó a 978 en 1800, a 1.262 de 1850, a 1.650 de 1900. Desde 1900 el ritmo de aumento ha cobrado dimensiones espectaculares. En 1950 la población era de 2.521 millones, en 2000 se llegó a los 6.000 millones y en 2011 a 7.000 millones. En 112 años la población se ha más que cuadruplicado. En 2028 los residentes de la Tierra llegarán a 8 mil millones


Esta inédita relación entre nuestro planeta y el número de seres humanos que lo habitan a partir del siglo pasado, obliga a hacer ciertas reflexiones.


Ya en 1972, hace 39 años –cuando la población era la mitad que la actual– 3,6 mil millones, aunque la tendencia era ya de claro crecimiento– el Club de Roma, con la publicación anual de ensayos sobre “Límites del Desarrollo”, se enfrentó al problema. El objetivo declarado era que las clases directivas y los hombres y mujeres de cultura, por lo menos en los países desarrollados, tomaran conciencia respecto a los “Dilemas de la humanidad con la llegada de la era tecnológica”. El propósito fue el de promover “un enfoque radicalmente nuevo a la problemática sin precedentes que atañe a la entera sociedad humana “.


Hoy estamos ya de lleno ante problemas inéditos. Desde hace algunos años los medios nos informan –sin dramatizar– que la humanidad ahora consume cada año un 30% más de los recursos que la Tierra es capaz de producir. Y esto sucede en una situación caracterizada por las diferencias: hay regiones del planeta que deben crecer para satisfacer las necesidades del conjunto de la población y regiones superdesarrolladas donde todo lo que se desperdicia crea el problema de restaurar lo devastado, donde es difícil la convivencia con las regiones pobres y donde se asegure a las futuras generaciones una vida en dignidad.


Esto exige que Europa y el mundo interioricen que el presente es ya cosmopolita y que por lo tanto –como subraya la Carta de la Tierra– “debemos unirnos para construir una sociedad global sostenible, fundada en el respeto de la naturaleza, en los derechos humanos universales, en la justicia económica y en la cultura de la paz”. “Los sistemas que dominan la producción y el consumo provocan devastaciones ambientales, el agotamiento de los recursos y una masiva extinción de otras species vivas. Los beneficios del desarrollo no están bien distribuidos y aumenta el abismo entre ricos y pobres”.


Para la historia de la Tierra vivimos un momento crítico. La humanidad debe escoger el verdadero futuro. A causa de la fragilidad creciente que caracteriza el mundo actual, el futuro comporta grandes riesgos vinculados a grandes promesas. Es necesario resaltar el hecho de que, en el interior de una variedad extraordinaria de culturas y formas de la vida, formamos sin embargo una única familia humana y una única comunidad terrena con un único destino común.


Todo esto requiere un cambio de las actuales culturas de la humanidad, frutos del pasado y de historias particulares. En los últimos decenios, además, se ha producido una terrible triple separación. El capital se ha desvinculado de la economía real; la economía, en su conjunto, de la sociedad; la sociedad, en general, de la naturaleza. ¿Cómo y cuando estas tres escisiones podrán recomponerse? Necesitamos una sociedad en la que la economía esté al servicio de la política y la política al servicio del buen vivir de las personas, con armonía entre sí y con la naturaleza. El éxito de este proceso, definitivamente ineludible, será el fruto de dos condiciones que han de cumplirse:


- el desarrollo de la capacidad humana, en la función de las exigencias de la nueva realidad, gracias a la adaptación coherente de las áreas siguientes: Economía, Educación, Medios de comunicación, Naciones Unidas, Jóvenes (para las Religiones habría que hacer reflexiones aparte).


- tiempo necesario para que las exigencias indicadas, totalmente determinantes, lleguen a ser propiedad generalizada de la opinión pública.


Más que nunca ahora es oportuno recoger como un tesoro la advertencia de Balzac “los asustados aceptan que el pasado domine el presente, y del presente surgen los proscritos.”


******
Chile, modelo en crisis y ofensiva estudiantil (extracto)




Un gran logro de los estudiantes en 5 meses ha sido obligar al gobierno chileno a consultar a la ciudadania sobre asuntos que le conciernan.


Por: ÁNGEL GUERRA CABRERA,. LA JORNADA 13 OCT. 2011


La prolongada huelga estudiantil de secundaria y universidades en reclamo de la educación pública, ha sido un gran potenciador de las luchas de todos esos grupos, las entreteje y da mayor visibilidad, a la vez que recibe el firme apoyo de ellas. Como insisten sus líderes Camila Vallejo y Giorgio Jackson, el movimiento estudiantil se caracteriza por su transversalidad, al haber ganado también la adhesión de la mayoría de la población. No menos de 80 por ciento votó a favor de ellas en el reciente plebiscito ciudadano, incluyendo apoyar la creación de la figura legal que obligaría al gobierno a consultar a la ciudadanía todos los asuntos importantes.


La lucha de los estudiantes cumple ya cinco meses, con 37 grandes movilizaciones, un paro nacional solidario y un ministro de Educación renunciado pero los demás miembros del gobierno no dan la más mínima señal de estar dispuestos a que el gobierno central vuelva a administrar la educación primaria y secundaria, que se prohíba a las instituciones privadas lucrar con la educación y que se garantice en la Constitución el derecho a una educación pública y de calidad. El presidente llegó a elogiar al movimiento estudiantil en la Organización de Naciones Unidas y sus representantes han negociado con él pero sin mover sus posturas un milímetro y recrudeciendo cada vez más la represión policíaca.


Cuando Piñera afirmó, refiriéndose al reclamo de educación gratuita que nada es gratis en la vida, Camila Vallejo le retrucó que esa postura tampoco le saldrá gratis a él. Es la reticencia del mandatario a la gratuidad de la educación, la nueva ley criminalizadora del movimiento estudiantil y la suspensión de becas en algunas universidades. Sus dirigentes han convocado a nuevas movilizaciones, cacerolazos, asambleas barriales y carnavales populares, culminando con un gran acto el 19 de octubre en la Plaza Italia.


Camila ha llamado a los estudiantes a prepararse para una lucha larga con distintas modalidades pues no se puede estar tres años en paro. El movimiento es un abridor de nuevas alamedas que ha llegado para quedarse y sería el orgullo de Salvador Allende y Miguel Enríquez, dos ilustres chilenos que buscaban la revolución, aunque por distintos caminos.

*******
La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1925).




No hay comentarios: