martes, marzo 05, 2013

Noticias del Frente Ecológico 111

CÁPSULAS ETNOGRÁFICAS 

Magisterio femenino y soslayado

Por: Tahira Vargas, Acento social, 05 DE MARZO DEL 2013


El oficio del magisterio es abrumadoramente femenino, aproximadamente el 70% del personal docente en educación inicial, básica y media está compuesto por mujeres. (Estadísticas MINERD 2011)

¿Será por ello que la profesión de docente es la más marginada y peor remunerada?
Las condiciones de vida de las maestras hacen referencia a múltiples condiciones de marginación y exclusión, algunas son las siguientes:
Triple Jornada de los roles reproductivos –domésticos-laborales—comunitarios. Las maestras tienen que asumir su rol de mujer-madre-maestra y sus jornadas laborales inician muy temprano con las labores domesticas. Se levantan a las 4:00 a.m. a preparar la comida de sus hijos e hijas y la de ellas mismas para llevárselas al centro educativo. Llevar dos tandas, matutinas-vespertinas las empuja a estar fuera de su hogar por más de 10 horas incluyendo el tiempo de traslado a los centros educativos y almorzar en los centros. Al regresar a sus hogares tienen que revisar las tareas de sus hijos e hijas, realizar labores domesticas de limpieza, elaboración de cenas y algunas veces lavado de uniformes para acostarse entre las 10 y 11 de la noche.

Muchas maestras duermen menos de 5 horas diarias y los fines de semana tienen que dedicarlo a lavar y planchar la ropa, ir a cursos de capacitación, maestrías-postgrados o diplomados y en muchos casos desarrollan labores comunitarias. Las maestras y maestros son en muchas comunidades las/los lideres comunitarias/os que movilizan muchas actividades en sus comunidades.
Precarias condiciones de la vivienda. Son muchas las maestras que hemos visitado en trabajo de campo y observamos precarias condiciones de la vivienda. Viviendas con techo de zinc, paredes de madera-block, piso de cemento deteriorado y letrinas. Su salario no alcanza para pagar una vivienda digna en un ambiente saludable. Más aun cuando son madres solteras que tienen 3 y 4 hijos e hijas.
El dinero no alcanza para pagar transporte para dirigirse a su trabajo. Muchas maestras (y maestros) tienen que pedir "bola" o un "empujón" para transportarse hasta sus centros educativos en comunidades rurales y urbanas. Entre las 7:00 --- 8:00 a.m. se puede observar en las carreteras, caminos y calles de distintos barrios y pueblos del interior del país a maestros y maestras pidiendo una bola porque no tienen como transportarse hasta los centros educativos.

Esta situación está vinculada al bajo salario que perciben con el que no pueden cubrir los gastos diarios de transporte hasta los centros educativos y menos aún para comprar un vehículo. Muchos maestros y maestras relatan las situaciones de desigualdad en la movilidad social que sufren con sus propios estudiantes. Estudiantes de liceos públicos que se convierten en profesionales de otras áreas y tienen vehículos terminan dándole “bolas” o “llevando” a sus maestras y maestros.
Deterioro de las condiciones de salud física y mental de maestras. Las difíciles condiciones de trabajo de muchos/as docentes genera un proceso de deterioro físico y mental de maestras que viven en la incertidumbre frente a su seguridad social y de salud. En estos días precisamente encontramos cerca de 5 casos de maestras en la provincia de San Cristóbal que han sido intervenidas quirúrgicamente y el seguro no cubre la cirugía por completo y tienen que buscar más de 300 mil pesos. Los recursos se obtienen a base de rifas, recolectas y actividades pro fondos organizadas por la ADP, los grupos de maestros y maestras y la comunidad.
El drama de las maestras pensionadas-jubiladas. Las pensiones que reciben maestros y maestras en nuestro país son vergonzantes. No son pocos los casos de maestros y maestras que reciben pensiones de menos de RD$ 5,000.00 y que viven en condiciones de miseria. Encontramos casos de maestros y maestras pensionados en distintas comunidades que necesitan tratamiento psiquiátrico porque han sufrido procesos de depresión aguda e intentos de suicidio, otros han degenerado en enfermedades mentales como esquizofrenia.
Maestras rurales tienen que quedarse 5 días en las comunidades y dormir en pisos de escuelas. No son pocos los casos que hemos observado de maestras que trabajan en comunidades rurales de difícil acceso. Se trasladan a las escuelas los domingos en la tarde y regresan el jueves o viernes a su comunidad. El personal docente que trabaja en comunidades rurales de difícil acceso específicamente montañas no recibe incentivos ni viáticos especiales, aún cuando muchas veces tienen que dormir en las comunidades porque no pueden movilizarse hacia sus lugares de residencia. Estas maestras y maestros no se alimentan diariamente porque estas comunidades son muy pobres. Tampoco existen en estas comunidades ni en otras programas que incentiven el reclutamiento de personal joven residente hacia la carrera magisterial.
Maestras que trabajan en tandas nocturnas viviendo situaciones de riesgo e inseguridad. Las maestras que trabajan en las tandas nocturnas relatan que han sido víctimas como las estudiantes de acoso sexual, violaciones, violencia y atracos. Su situación de vulnerabilidad se agudiza por los apagones frecuentes que se producen en los barrios.
Víctimas de violencia de género. No son pocos los casos que hemos encontrado en distintos estudios de maestras que viven situaciones de violencia de género en sus hogares. Son golpeadas, maltratadas, perseguidas por sus cónyuges y ex cónyuges y muchas no reciben ningún tipo de acompañamiento psicológico ni judicial de parte del sistema educativo.
Las maestras están totalmente desmotivadas, frustradas y cansadas de desempeñar su trabajo en medio de tanta hostilidad, precariedad y desvalorización. La población magisterial está desempeñando su labor sin ningún tipo de motivación e incentivo. La baja remuneración, la ausencia de motivaciones e incentivos que faciliten al maestro y maestra una distinción en la sociedad genera deserción y cansancio. En otros países el magisterio puede visitar museos, conciertos, recitales, monumentos, exposiciones y no tiene que pagar nada por ser maestro y maestra. En nuestro país no existe esa distinción.

Definitivamente el magisterio necesita ser dignificado como área profesional prioritaria y trascendental en términos del desarrollo humano en el país. No se puede hablar de priorizar a la población infantil y adolescente sin lograr una dignificación del magisterio en términos salariales, incentivos y distinción social. Sin maestros y maestras no hay docencia, si estos/as no están motivados para dar clases, si no son tomados en cuenta en sus necesidades y demandas no van a ofrecer una educación de calidad y probablemente solo estarán físicamente en el aula.

La educación de nuestras próximas generaciones debe estar en manos de personas que tengan una vida digna, con un nivel de empoderamiento y desarrollo humano que puedan ofrecer hacia sus estudiantes una educación de calidad desde condiciones objetivas y subjetivas de alta satisfacción y bienestar.

Además, no se puede celebrar el 8 de marzo desprestigiando, minusvalorando y violando los derechos laborales y humanos de una población femenina doble y triplemente explotada y marginada, las maestras.
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Ni un paso atrás

Por: María José Ferrer, 21Rs, 03 03 13


El que no se mueve no escucha el ruido de sus cadenas.



Rosa Luxemburgo



Este año, el Consejo de Mujeres de Gijón ha decidido que el lema para el Día Internacional de la Mujer sea “Ni un paso atrás”, un lema con el que se pretende denunciar los retrocesos en los logros adquiridos en políticas de igualdad.

Denuncian y se oponen a los recortes en materia de igualdad y en todo lo que suponga la defensa de las leyes y derechos en dicho ámbito conseguidos en los años de lucha feminista.


Denuncian y se oponen a los recortes en educación y a la recuperación de viejos modelos sexistas y discriminatorios.


Denuncian y se oponen al retroceso en los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, que afecta al derecho a decidir sobre la propia vida.


Denuncian y se oponen a las reformas judiciales que abandonan y perjudican a las mujeres víctimas de la violencia machista, y advierten la trivialidad con que se informa de los asesinatos machistas, lo que influye negativamente en la sociedad y contribuye a perpetuar los valores patriarcales.


Denuncian y se oponen a la reforma laboral, que está provocando el desempleo y la precariedad en el empleo de las mujeres, que dificulta la conciliación laboral y familiar, incrementando los estereotipos de género y la brecha salarial entre los sexos.


Denuncian y se oponen a los recortes en servicios sanitarios y a los retrocesos en el desarrollo de la Ley de Dependencia, que afecta a las mujeres discapacitadas y también a las demás, mayoritariamente cuidadoras.


Denuncian y se oponen a la pérdida del estado del bienestar e invitan a la solidaridad, a la participación ciudadana, al ejercicio responsable de la ciudadanía para exigir a nuestros representantes un comportamiento ético en el desempeño de sus funciones y para fomentar la ética pública en toda la sociedad.


Todos los puntos escogidos por las gijonesas para el próximo 8 de marzo están intensamente conectados con el trance económico y político que estamos viviendo.


Todos nacen y confluyen en una idea: que la crisis, de la que no escapan ni hombres ni mujeres, no afecta de igual modo a unos que a otras. Las mujeres salimos perdiendo, claramente, lo cual, entre otras cosas, es signo inequívoco de que la igualdad, antes de que los problemas económicos se convirtieran en el pan nuestro de cada día, eran una meta inalcanzada –cuánto más ahora–, aunque hubiera muchas voces empeñadas en afirmar lo contrario y en sugerir, de paso, que el feminismo había perdido su razón de ser.


Estoy más que segura de que todas las personas comprometidas con el feminismo serían felices si lograran ver el día en que este no fuera necesario. Pero, tristemente, ese día no ha llegado. Es más, está más lejos que antes, y no solo porque se va profundizando en la idea de igualdad, extendiéndola a ámbitos anteriormente intransitados y, por decirlo de alguna manera, afinándola, perfeccionándola –algo, por otra parte, inherente a cualquier aspiración humana–, sino sobre todo porque estamos desandando el camino ya andado, un camino que no fue fácil recorrer y en que muchas mujeres dejaron incluso sus vidas.


Leí hace algún tiempo que la actriz Zsa Zsa Gabor dijo que “una mujer solo retrocede para coger carrerilla” y, en aquel momento, la idea me pareció sugerente. Pero hoy no puedo menos que disentir de Sári Gábor, porque en cuestión de derechos, cuando se da un paso atrás, el camino no queda despejado.


De hecho, son los obstáculos –sociales, económicos, legales, ideológicos, religiosos…– los que convierten los derechos adquiridos en papel mojado. Y para volver a adquirirlos es imposible coger carrerilla, como hacen las/os atletas de salto de altura y longitud, por ejemplo.


Desandar lo andado y volver a andarlo se parece mucho más a destejer lo tejido. Quien ha deshecho una labor sabe que, si quiere volver a hacerla, ha de tejer todos los puntos, uno a uno, a la misma velocidad con la que lo hizo la primera vez, con el agravante –adjetivo emparentado con el latín gravis,-e, que significa “pesado”– de la frustración, un peso añadido que, como todo lastre, dificulta la marcha, afectando a la motivación.


En realidad, el símil del tejido tampoco sirve del todo, porque ningún paso atrás nos lleva al punto de partida, ya que la historia avanza, por lo que cualquier retroceso, en términos relativos, nos deja en peores condiciones que al principio…


Estamos retrocediendo. Y es posible que la urgencia de las necesidades cotidianas nos mantenga inconscientes y atenazadas. Pero estamos retrocediendo, a pasos agigantados. Y cuanto antes lo sepamos y asumamos, antes podremos frenar esta marcha atrás, menor será la frustración y menos dificultoso reiniciar de nuevo el camino de vuelta no al pasado, sino al futuro.


Como dice Estela de Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, “el tiempo conspira siempre contra la justicia”. Por tanto, démonos prisa en tomar conciencia de la realidad y neguémonos, individual y colectivamente, a dar ni un solo paso más atrás. Solas no podremos, pero juntas, sí.

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El vientre de alquiler: la mano que mece la cuna de la injusticia

Les robamos a los pobres también sus hijos. El negocio de los vientres de alquiler continúa siendo una práctica habitual, sobre todo en países empobrecidos como India

Por: Luis Antúnez, Solidaridad.net  01 03 13

16 de abril Día Internacional contra la esclavitud infantil

Es cierto que es ilegal en algunos países como España, pero en sociedades como la de India, representa una gran fuente de ingresos que anualmente genera unos 350 millones de euros, según la Confederación de la Industria India.

Esto representa una salida de la absoluta miseria y empobrecimiento para algunas madres: quienes reciben entre unos 4,700 euros por un bebé, una suma que para ellas significa los ingresos de años de trabajo o esclavitud de sus hijos.

De los cerca de 25,000 euros que puede llegar a costar a un europeo o estadounidense llevarse a la criatura, la clínica ofrece a las madres de alquiler entre 4,000 y 5,000 euros, lo que para muchas significa salir de la miseria.

Hay multitud de ejemplos y casos, como una mujer, Rajubhai, decidió poner su vientre en alquiler cuando su esposo ya no pudo trabajar más como consecuencia de un accidente.

Las madres tienen que soportar la falta de libertad y de la compañía de sus esposos e hijos, viviendo confinadas en el centro durante todo el embarazo. Sus familias están autorizadas a visitarlas los domingos, pero ellas no pueden salir del recinto excepto para acudir a los chequeos médicos o en caso de una emergencia familiar.

La Iglesia católica se ha manifestado recientemente en contra de esta práctica

"Una persona es justamente acogida en el mundo cuando es la unión de dos personas en cuerpo y alma, eso es lo justo y lo digno. Producir seres humanos es injusto porque los seres humanos no son objeto de producción, no son cosas que se producen ni reses que se reproducen", ha subrayado, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española.

En este sentido, ha apuntado que "está bien que no sea legal en España" la figura de los llamados 'vientres de alquiler' porque, según ha indicado, "es un extremo último de tratamiento injusto" hacia estos niños.
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Alegría: 81 aniversario del nacimiento de Myriam Makeba



Video: http://youtu.be/87S_wbCsNbQ (Miriam Makeba "Pata, Pata", 1967)
Video: http://youtu.be/E0Oj6ScoL_M (Miriam Makeba "Pata, Pata", 2006)

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La libertad de los campesinos y de los obreros les pertenece y no puede ni debe sufrir restricción alguna. Corresponde a los propios campesinos y obreros actuar, organizarse, entenderse en todos los dominios de la vida, siguiendo sus ideas y deseos. (Ejercito Negro Makhnovista, Ucrania, 1923).